Gas lacrimógeno y barricadas en París mientras protestas estudiantiles se extienden a Europa
La policía de París dispersó con gas lacrimógeno a estudiantes atrincherados en una secundaria del noreste de la ciudad este jueves, en una jornada que suma presión al gobierno de Emmanuel Macron y que ya acumula más de 6,600 detenidos desde finales de septiembre.
La policía antidisturbios de París lanzó gas lacrimógeno este jueves 8 de octubre contra estudiantes que habían levantado nuevas barricadas en el liceo Helene Boucher, en el noreste de la capital francesa, en una nueva jornada de protestas estudiantiles que muestran pocas señales de ceder. El Ministerio del Interior de Francia contabilizó más de 6,600 detenidos desde finales de septiembre, la mayoría menores de 18 años.
El movimiento exige mayor financiamiento para la educación pública, denunciando instalaciones deterioradas, personal insuficiente y condiciones que algunos estudiantes describieron a The Associated Press con ejemplos concretos: problemas de aislamiento, filtraciones de agua y presencia de roedores en los edificios. El liceo Helene Boucher se ha convertido en uno de los focos más visibles de los enfrentamientos en la capital.
375 escuelas cerradas y una docena de marchas convocadas
El ministerio de Educación informó que 375 escuelas permanecían cerradas total o parcialmente este jueves, una cifra menor a la del martes pero que refleja la persistencia del paro. Para la misma jornada estaban previstas al menos una docena de manifestaciones en distintos puntos del país, incluida una concentración en la Plaza de la Bastilla en París, hacia donde cientos de estudiantes de secundaria y universitarios marcharon desde la Plaza de la República entre humo de basura ardiendo.
Algunos manifestantes portaban carteles con los nombres de sus escuelas; otros sostenían pancartas con las leyendas "Más dinero para la represión que para nuestra educación" y "¿Quién nos protege de la policía?". Muchos cubrían sus rostros con mascarillas quirúrgicas o sudaderas con capucha, aparentemente para evitar ser identificados.
Emma Khelil, universitaria de 18 años que acudió al liceo donde estudió para apoyar a quienes estaban en las barricadas, dijo a The Associated Press que le preocupa la violencia policial. "Estamos aquí para defender nuestros derechos, no para perder un ojo o una mano", afirmó. Khelil señaló que el movimiento no perderá impulso mientras las condiciones no cambien y anticipó una posible "convergencia de luchas" conforme se acerque la elección presidencial de abril.
El gobierno bajo presión con elecciones presidenciales en el horizonte
El primer ministro Sebastien Lecornu se dirigió a la nación en un mensaje televisado en el que lamentó "la violencia, las agresiones a estudiantes y personal, los policías y gendarmes heridos, las escuelas incendiadas o vandalizadas y las miles de horas de clases perdidas". Arremetió contra los "líderes políticos que usan esta ira para librar sus batallas electorales" y advirtió: "No podemos jugar con la seguridad de la juventud de Francia".
"Estamos aquí para defender nuestros derechos, no para perder un ojo o una mano." — Emma Khelil, 18 años, París.
Las protestas han atraído también a grupos ajenos al movimiento estudiantil, así como a sindicatos y partidos políticos, lo que complica la gestión del gobierno del presidente saliente Emmanuel Macron. Francia celebrará elecciones presidenciales en abril, un calendario que varios manifestantes mencionaron explícitamente como factor de presión adicional.
Sofia Ferdials, de 18 años, estudiante de la Universidad París 8, resumió el ánimo de la jornada: "Estamos aquí, estamos manifestándonos y no vamos a parar. Hasta octubre, noviembre, diciembre si es necesario. Nada nos detendrá".
El movimiento cruza fronteras: Bélgica e Italia
Las protestas han traspasado las fronteras francesas. En Lieja, Bélgica, el alcalde Willy Demeyer prohibió las concentraciones públicas hasta la medianoche del 16 de octubre ante el "riesgo real, serio e inminente" de nuevos enfrentamientos. La policía belga usó cañones de agua y gas lacrimógeno el miércoles para controlar a varios cientos de manifestantes; casi 90 personas fueron detenidas y varios policías resultaron heridos. Se enviaron refuerzos desde Bruselas y Amberes. El ministro belga del Interior, Bernard Quintin, advirtió que los "responsables tendrán que responder por sus actos ante los tribunales".
En Italia, las protestas se extendieron a varias ciudades —Turín, Roma y Nápoles, entre otras— aunque a una escala menor y con agravios propios que van desde las condiciones de los edificios escolares hasta el gasto militar y la instalación de un centro de detención de migrantes. Los activistas italianos han invocado explícitamente el movimiento francés con el lema "hagamos como hacen en Francia".
Con las elecciones presidenciales francesas a menos de seis meses y el movimiento estudiantil ganando resonancia internacional, el gobierno de Macron enfrenta el desafío de contener una crisis que, según los propios manifestantes, no cederá mientras las condiciones materiales de las escuelas no mejoren.
#TomaNota
- Más de 6,600 detenidos en Francia desde finales de septiembre, la mayoría menores de 18 años.
- 375 escuelas cerradas total o parcialmente este jueves 8 de octubre, según el ministerio de Educación.
- El alcalde de Lieja (Bélgica) prohibió concentraciones públicas hasta la medianoche del 16 de octubre.
- Francia celebrará elecciones presidenciales en abril de 2027; no se precisó la fecha exacta.