Reaparición del EZLN, recordatorio sobre persistencia de impunidad en Acteal: PRD
Su incursión silenciosa nos recuerda la “enorme deuda social” que se tiene con los indígenas, señaló el secretario general del sol azteca, Alejandro Sánchez Camacho.
México, DF. La reaparición masiva del EZLN es un urgente llamado de atención para recordar que los ancestrales problemas indígenas no se han resuelto y que persiste la impunidad de gobiernos autoritarios, como en el caso de la masacre de Acteal, aseguró el secretario general del PRD, Alejandro Sánchez Camacho.
Dijo que la presencia silenciosa de miles de bases zapatistas es también una muestra de que hay silencios que son más fuertes que los gritos. En este caso, sin pronunciar una sola palabra nos recordaron la enorme deuda social que se tiene con ese sector de la población y con los derechos de millones de mexicanos también, dijo el dirigente perredista.
Sánchez Camacho señaló que aunque en este momento no hay acciones públicas por parte del zapatismo, el partido le da la bienvenida a este movimiento que trabaja ahora de manera discreta a través de las Juntas de Buen Gobierno, atendiendo las necesidades de sus comunidades.
Y es que el pasado viernes 21 de diciembre, unas 40 mil personas de las bases zapatistas, procedentes de la selva Lacandona, los Altos y la zona norte de Chiapas, desfilaron silenciosamente por las cabeceras municipales de Ocosingo, San Cristóbal de las Casas, Palenque, Altamirano y Las Margaritas, ocupando momentáneamente sus plazas centrales.
Esta fue la movilización más numerosa de dicha organización desde el levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el uno de enero de 1994. La más reciente, no con esta magnitud, fue el 7 de mayo de 2011, cuando unos 20 mil zapatistas participaron san Cristóbal de las Casas en la Marcha por la Paz, convocado por el poeta Javier Sicilia.
El secretario general del PRD señaló que pese a todas las investigaciones, consignaciones y sentencias que se han dictado, en el fondo la masacre de Acteal, donde 45 indígenas tzotziles -16 de ellos niños y adolescentes- fueron asesinados, permanece impune, ante la indiferencia gubernamental.