Reforma energética de Peña, implica regreso a la “esclavitud”: CNEE
El Consejo Nacional de Estudios de la Energía, advierte que permitir la privatización de la industria petrolera nacional, es anticonstitucional y significaría la ruina del país
No soy “alarmista” pero si Enrique Peña Nieto, con el apoyo de los legisladores de los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional, logra que se reforme el Artículo 27 Constitucional, como parte de la reforma energética que propone, se perderá México, volveremos a la época de la esclavitud, de agachar la cabeza y hacer lo que nos digan”.
“Permitir que nos privaticen Pemex, sería la entrega anticonstitucional de esta empresa nacional, al capital privado, y no se acabaría Pemex sino el país”, sostiene el arquitecto Mario Galicia Yépez, integrante de la directiva del Consejo Nacional de Estudios de la Energía.
El especialista fue entrevistado por La Verdad del Sureste en relación a las iniciativas del PRI, PAN y el Ejecutivo federal en ese sentido que próximas días se discutirá, durante el homenaje luctuoso en honor del ingeniero Alfredo Hernández Peñaloza en Tabasco.
El activista por la defensa de la industria nacional petrolera, procedente de la ciudad de México, adelantó que en los próximos días varias organizaciones sociales saldrán a la calles para evitar que Peña Nieto alcance su cometido.
Independientemente, abunda, de la defensa técnica que llevaremos a cabo los especialistas, junto con las organizaciones que han luchado contra el Pacto por México como el Movimiento de Regeneración Nacional, dice.
El Pacto por México es un engaño, afirma, el Presidente con las cúpulas lo firmaron y asumieron compromisos sin tomar en cuenta a los ciudadanos, solo para respaldar su estrategia nacional petrolera, porque solo está encaminada a la entrega de esa riqueza nacional a la iniciativa privada.
Eso significa para el país, explica, la diferencia de extraer un barril de petróleo que nos cuesta seis y medio dólares en promedio, a que las empresas extranjeras-como Halliburton, Schlumberger, Repsol y demás- lo vendan a cien dólares.
El Presidente, diputados y senadores del PRI y PAN y la iniciativa privada quieren engañarnos, de que esas empresas van invertir en la explotación de petróleo en aguas profundas que es apenas el 30 por ciento, cuando es más barato extraer el que se encuentra en tierra y litorales.
Lo que sucede es que el gobierno de México ha hecho compromisos con compañías petroleras de países en donde ya se les acabó el petróleo o para que usen sus equipos por un cobro tres veces mayor que lo en sus países por explorar y explotar esos recursos.
En los artículos 54, 55 y 56 de la Estrategia Nacional de Energía, se muestra claramente que lo que busca Enrique Peña Nieto es entregar los recursos petroleros de México, por eso en sus giras en el interior de México o exterior, está invitando a los capitales extranjeros a que inviertan aquí.
Fue a China y ofreció enviar a ese país 30 mil barriles diarios de petróleo como mínimo, cuando en nuestras refinerías se está trabajando a menos del 80 por ciento.
Si la cantidad de crudo que Peña Nieto ofreció a China se canalizara a las seis refinerías de las que dispone Petróleos Mexicanos, nuestro país dejaría de importar el 50 por ciento de la gasolina que compra a las empresas extranjeras, “pero no hay voluntad política”, expresa Galicia Yépez.
Si se pusieran a trabajar a toda su capacidad esas refinerías, cada una aportaría un 20 por ciento, es decir cinco de ellas significaría el que estuviera funcionando una nueva y nos sobraría un 20 por ciento.
Pero qué se hecho, se pregunta y responde:
Felipe Calderón ofreció una refinería al estado de Hidalgo y yo soy testigo de que ni siquiera la barda se ha construido en este momento, porque según se afirma no hay presupuesto.
El programa nacional para el petróleo de Enrique Peña Nieto, insiste, es una estrategia premeditada con el argumento de que en México no hay personal capaz de operar y construir refinerías para permitir que invierta la iniciativa privada.
Existen muchos compañeros jubilados anticipadamente que han construido refinerías, entre ellos el ingeniero Marcos Valdés, que colaboró en la construcción de la actual planta de Tula, Hidalgo y otros en la ampliación de Cadereyta en Nuevo León, menciona.
El plan de Peña Nieto es un programa preconcebido de desestabilización para el país, sostiene Mario Galicia Yépez.
Digo esto, sentenció:
Si en esta ocasión permitimos que nos privaticen, sería sinónimo de la entrega anticonstitucional del petróleo a las compañías extranjeras y no se acabará Pemex sino el país.
Peña Nieto en su gira por el exterior conminó a los gobiernos y empresas a que inviertan en la industria petrolera mexicana y que él les garantizaría que les daría protección previendo la inconformidad que provocará la reforma al Artículo 27 Constitucional.
“Eso es ser un traidor a la patria”, sostiene.
Los ciudadanos mexicanos somos mucho más, y si el pueblo, con la información que podamos hacerle llegar, a través de círculos de estudio como los que tiene lugar en Centla con el Consejo de Comunidades Unidas de Centla o en los sindicatos, podría detenerse la intención del Presidente, confía.
El gobierno de la República y Pemex tendrían la obligación de informar a los mexicanos que es lo que pretende hacer para que ellos después del análisis tomaran una decisión.
P.- En comparación con las acciones que las organizaciones emprendieron en contra de la pasada reforma energética observamos menos activismo ¿Es verdadera o falsa esta apreciación?
MGY.- Es una apreciación equivocada, actualmente se están activando trabajadores petroleros y electricistas y el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).
Por ejemplo el dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas ha manifestado que aún cuando se resolviera su problema, su lucha no terminaría ahí, sino que defenderán el petróleo.
Ingenieros petroleros jubilados tempranamente están dispuesto a regresar a Petróleos Mexicanos para rescatar la industria que es de todos los mexicanos.
La participación está creciendo en todos los niveles, se han sumado los mineros, los trabajadores del campo, luego de que les explicamos que ellos se vieron afectados cuando se cerraron las plantas de amoníaco que sirve para producir fertilizantes y que el valor agregado de los productos que ahí se fabrican tiene un valor agregado del 60 por ciento.
Los mexicanos deben valorar que en las actividades diarias de cada uno están presentes los derivados del petróleo, en la cocina, ropa, envases, pinturas, en el transporte de los alimentos que consumimos o se comercializan, mediante el uso de la gasolina o el diesel, por mencionar algunos
Las divisas que se obtienen de la industria petrolera, se sostiene la educación y las instituciones de salud públicas, se construyen carreteras , se sostiene la seguridad y se pagan los sueldos de Peña Nieto y los miembros de su gabinete.
Necesitamos regular las ganancias de Pemex; un informe que integramos respecto a las ganancias de esa empresa, revela que las de cinco años alcanzaría para construir refinerías, para que Petróleos Mexicanos funcionara como antes y que los mexicanos tuviéramos mejores condiciones de vida, industrializaríamos el país. De Pemex se obtiene suficiente dinero, solo falta que se reparta equitativamente, afirma. Mencionó que la privatización de Pemex, implicaría la pérdida de más soberanía, más de la que ya hemos perdido con los Contratos de Usos Múltiples o Integrales como los llaman actualmente en donde una concesión para la explotación de un pozo se firma por treinta años sin licitación.
Si a los treinta años esta llegara y el pozo sigue en producción, dicho contrato es renovado sin necesidad de licitar.
Es decir estamos hablando de que en treinta años podríamos perder extensiones ya sea de mar o tierra y eso es pérdida de soberanía, reiteró.
“No soy alarmista” pero si el gobierno de Peña logra su propósito, el de reformar el Artículo 27 Constitucional, se perderá México, retornaremos a la época de la esclavitud.
Por ejemplo, antes los trabajos pesados y de responsabilidad de Pemex, lo hacíamos sus antiguos trabajadores, actualmente el 50 por ciento de su personal son personas contratadas, sin experiencia para desarrollar esos trabajos, porque las empresas se ven obligadas a contratar a quienes si saben.
Compañeros ingenieros jubilados ahora son contratados por compañías petroleras para hacer el trabajo que los suyos no saben hacer, pero les pagan tres veces menos que lo que ganan los extranjeros, que son ya el 50 por ciento del personal que labora en la extracción desde las plataformas.
Pero qué dice la iniciativa privada al respecto, que no hay personal calificado en México y que se requiere entre 10 y 15 años para preparar gente. Yo les digo que nosotros tenemos toda la experiencia para preparar gente, no necesitamos extranjeros de ningún país. Hace poco, durante una conferencia que expusieron trabajadores petroleros brasileños, cuenta Mario Galicia, preguntaron ¿qué pasa con ustedes los mexicanos, si nosotros somos los que tenemos que venir a aprender de ustedes, o los de Venezuela que nos advierten que lo que estamos pasando en México ellos ya lo vivieron.
Mientras todas las petroleras del mundo están tratando de renacionalizar su petróleo, nosotros caminamos en sentido privado, entonces hay que generar una gran movilización social para detener eso, agrega.