Reprueba gobierno, dádivas de Pemex a indígenas de Nacajuca
César Raúl Ojeda Zubieta, denuncia que “daba pena” el contenido de las despensas que pretendía entregar la paraestatal, a las familias de los campesinos afectados por el siniestro del pozo Terra 123 en Oxiacaque, que ajusta 12 días quemándose sin control
VILLAHERMOSA, TABASCO. 07 DE NOVIEMBRE DE 2013. El secretario de Gobierno, César Raúl Ojeda Zubieta, señaló que “daba pena” el contenido de las despensas que pretendía entregar Petróleos Mexicanos (PEMEX) a las personas afectadas por la fuga de gas y el incendio en un pozo de hidrocarburos en Oxiacaque, Nacajuca, las cuales todavía no pueden desarrollar actividades productivas.
“Lo que (representantes de PEMEX) presentaron fue, dicho con todo respeto, algo que daba pena, pero la comunidad exigió sus derechos, los respaldó el gobierno del estado y exigimos que fuera algo digno”, expresó Ojeda Zubieta.
El encargado de la política interna señaló que a causa del incendio, los habitantes de esa zona no pueden desarrollar actividades productivas, y eso “les impide también tener una posibilidad de ingreso y eso lo tiene que entender la paraestatal y así se lo dijimos”.
La gente está necesitada en esa zona y la empresa petrolera tiene que sentarse para resolver el problema, añadió.
El funcionario manifestó que PEMEX tiene que atender a las comunidades marginadas en las que se desarrolla la actividad petrolera, con proyectos de agua potable, drenaje, alcantarillado y otros.
Mencionó que a causa del incidente los pobladores han sufrido pequeñas infecciones en la garganta, pero aclaró que no hay elementos para pensar en mayores consecuencias.