Servidores públicos, cuyos salarios son pagados con parte del presupuesto del estado, fueron ordenados a cambiar de rol para divertir a los niños y padres de familia que desde la madrugada hicieron fila con la promesa de recibir en la Quinta Grijalva, un juguete por el día de reyes.
Así, estos servidores públicos, cuyos salarios son pagados con parte del presupuesto del estado, fueron ordenados a cambiar de rol para divertir a los niños y padres de familia que desde la madrugada hicieron fila con la promesa de recibir en la Quinta Grijalva, un juguete por el día de reyes.
Fue la esposa del gobernador y presidenta del sistema Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Teresa Calles de Granier, la que se encargó de repartir cientos de juguetes a los niños que alcanzaron a llegar a la Quinta Grijalva.
Algunas madres de familia que dijeron estar haciendo fila desde las tres de la madrugada no pudieron entrar a la Quinta Grijalva, pues –acusaron- hubieron algunas y algunos que se colaron antes que ellas.
Para un presupuesto de alrededor de 35 mil millones de pesos que maneja cada año el gobierno del estado, los niños apenas fueron recibidos con un pedazo de rosca y un frutsi, además del juguete que varió de acuerdo al tamaño y genero del infante. Además, no faltó la distribución de camisas con la leyenda Villa Navidad. Las filas para poder ingresar a la Quinta Grijalva fueron tales que abarcaron Plutarco Elías Calles, Paseo Tabasco doblando a 27 de febrero y después a Francisco Javier Mina. En tanto, antes del mediodía, el gobernador Andrés Granier Melo se placeó por las calles de la Zona Luz, tomó café en un hotel de la calle Aldama y culminó partiendo la rosca de reyes en compañía del alcalde de Centro, Jesús Alí de la Torre.
