Romero Pérez asume de nuevo la dirigencia estatal del PRI; ausentes, la mayoría de los aspirantes al gobierno del estado
Un nuevo levantamiento de datos para elaborar un diagnóstico de los daños causados a los habitantes de las comunidades del Tintillo y los aztlanes, inició el Movimiento Ecológico de Tabasco (Metab), informó su dirigente Javier Torres, quien afirmó que esta inundación superó a las del 2007 y 2009. Realizaremos un levantamiento de daños, vivienda por vivienda y familia por familia, la cual no se había iniciado por las condiciones climáticas que siguen existiendo. Vamos a recorrer los cinco aztlanes para comenzar la evaluación de los daños, de las pérdidas materiales porque la inundación en esa zona ya va para un mes, veinte días que están en el agua.
Dichas perdidas, se sumarían a las que, esas comunidades, han sufrido en dos inundaciones pasadas –la del 2008 y del 2009- y ahora la del 2011. Primero queremos saber de manera objetiva a cuanto ascienden los daños, con lo cual aportaríamos más información para robustecer los procedimientos legales que tenemos ante instancias de justicia en donde los juicios continúan, con el propósito de hacer valer el resarcimiento Esta inundación rompió récord, sostuvo el abogado, ha sido la peor de los últimos años, el territorio cubierto de agua superó el 87 por ciento de territorio afectado, aseguró. Se le preguntó de qué manera podría medir que esta inundación supero a la del 2007 y respondió que la gente del campo tiene sus marcas y mencionó que en la del 2007 algunos montículos de tierra quedaron al descubierto y era ahí donde el apoyo, a través de los helicópteros de la Marina, bajaba. En esta ocasión no quedó libre de aguas ningún espacio de tierra, eso y la versión de compañeros de las como unidades afectadas, nos dan el parámetro en el sentido de que esta inundación del 2011, supero a la del 2007.
En los aztlanes, el nivel del agua fue más alto, pero además el número de las comunidades inundadas fue mayor, incluso a viviendas construidas como palafitos, en terraplenes o bordos en esta ocasión, entró el agua y en el 2007 esto no pasó, aseguró. Esas son señales clara de que en esta ocasión la inundación fue más complicada, reiteró. Javier Torres mencionó que, una vez integrada la evaluación de daños, iniciaran un nuevo procedimiento legal ante las instancias agrarias federales y de la localidad, pero también ante organismos internacionales. Afirmó que en cuanto se abra la carretera de Macuspana para dar paso al agua procedente de la ventana de alivio del Censo la situación para esas comunidades se complicará aún más para los habitantes de la zona del Tintillo y los aztlanes, porque el canal que se construyó se convertirá en un río de 700 metros de ancho.
Esa y la que están haciendo en el Tintillo, son obras del cuestionado y auditado Plan Hídrico de Tabasco. De la ayuda humanitaria que los habitantes de esa zona han recibido, Javier Torres informó que, luego de que el domingo se emitió la declaratoria de desastre del municipio del Centro, la ayuda a sino a cuentagotas. Elementos de la Marina, apenas el lunes reciente, solo han distribuido despensas a los pobladores de Aztlan cuarta, pero los demás aztlanes ni demás comunidades del área, han recibido ningún tipo de ayuda, sostuvo.
La mayoría no tiene agua para consumo humano, muchas familias están consumiendo agua de los ríos y alimentos en malas condiciones. “Brillan por su ausencia”, expresó las autoridades de los gobiernos federal, estatal y municipal, la situación es crítica, y como habíamos afirmado anteriormente, mencionó, hay crisis alimentaria, esas comunidades están en el desamparo. Es difícil, en estos momentos, redimensionar los daños, realizaremos este primer levantamiento de información, pero creo que se verán con claridad cuando bajen las aguas, en unos siete meses, si es que bajan. Por último, Torres Sánchez mencionó que cubiertas de agua están viviendas y tierras de los cinco aztlanes, pero que también hay afectaciones a la agricultura y ganadería, en el Corcho, Chilapilla, Barranca y Guanal segunda, ejido González, Barranca y Guanal primera sección. También en el Corozal, López Portillo, La Cruz del Bajío, Amatilla, Cocoyol, Socialista, que eran comunidades consideradas zonas altas y a donde se llevaba el ganado y que hoy están completamente inundada, no las casas, pero si las tierras. El daño económico causado a todas esas comunidades se profundiza, sin tener acceso a ninguna entrada, en cambio se han visto obligados a pagar para movilizar su ganado y alimentarlos, por cada cabeza 150 o 200 pesos al mes, es decir, la cría de ganado ya no es un negocio.
Dichas perdidas, se sumarían a las que, esas comunidades, han sufrido en dos inundaciones pasadas –la del 2008 y del 2009- y ahora la del 2011. Primero queremos saber de manera objetiva a cuanto ascienden los daños, con lo cual aportaríamos más información para robustecer los procedimientos legales que tenemos ante instancias de justicia en donde los juicios continúan, con el propósito de hacer valer el resarcimiento Esta inundación rompió récord, sostuvo el abogado, ha sido la peor de los últimos años, el territorio cubierto de agua superó el 87 por ciento de territorio afectado, aseguró. Se le preguntó de qué manera podría medir que esta inundación supero a la del 2007 y respondió que la gente del campo tiene sus marcas y mencionó que en la del 2007 algunos montículos de tierra quedaron al descubierto y era ahí donde el apoyo, a través de los helicópteros de la Marina, bajaba. En esta ocasión no quedó libre de aguas ningún espacio de tierra, eso y la versión de compañeros de las como unidades afectadas, nos dan el parámetro en el sentido de que esta inundación del 2011, supero a la del 2007.
En los aztlanes, el nivel del agua fue más alto, pero además el número de las comunidades inundadas fue mayor, incluso a viviendas construidas como palafitos, en terraplenes o bordos en esta ocasión, entró el agua y en el 2007 esto no pasó, aseguró. Esas son señales clara de que en esta ocasión la inundación fue más complicada, reiteró. Javier Torres mencionó que, una vez integrada la evaluación de daños, iniciaran un nuevo procedimiento legal ante las instancias agrarias federales y de la localidad, pero también ante organismos internacionales. Afirmó que en cuanto se abra la carretera de Macuspana para dar paso al agua procedente de la ventana de alivio del Censo la situación para esas comunidades se complicará aún más para los habitantes de la zona del Tintillo y los aztlanes, porque el canal que se construyó se convertirá en un río de 700 metros de ancho.
Esa y la que están haciendo en el Tintillo, son obras del cuestionado y auditado Plan Hídrico de Tabasco. De la ayuda humanitaria que los habitantes de esa zona han recibido, Javier Torres informó que, luego de que el domingo se emitió la declaratoria de desastre del municipio del Centro, la ayuda a sino a cuentagotas. Elementos de la Marina, apenas el lunes reciente, solo han distribuido despensas a los pobladores de Aztlan cuarta, pero los demás aztlanes ni demás comunidades del área, han recibido ningún tipo de ayuda, sostuvo.
La mayoría no tiene agua para consumo humano, muchas familias están consumiendo agua de los ríos y alimentos en malas condiciones. “Brillan por su ausencia”, expresó las autoridades de los gobiernos federal, estatal y municipal, la situación es crítica, y como habíamos afirmado anteriormente, mencionó, hay crisis alimentaria, esas comunidades están en el desamparo. Es difícil, en estos momentos, redimensionar los daños, realizaremos este primer levantamiento de información, pero creo que se verán con claridad cuando bajen las aguas, en unos siete meses, si es que bajan. Por último, Torres Sánchez mencionó que cubiertas de agua están viviendas y tierras de los cinco aztlanes, pero que también hay afectaciones a la agricultura y ganadería, en el Corcho, Chilapilla, Barranca y Guanal segunda, ejido González, Barranca y Guanal primera sección. También en el Corozal, López Portillo, La Cruz del Bajío, Amatilla, Cocoyol, Socialista, que eran comunidades consideradas zonas altas y a donde se llevaba el ganado y que hoy están completamente inundada, no las casas, pero si las tierras. El daño económico causado a todas esas comunidades se profundiza, sin tener acceso a ninguna entrada, en cambio se han visto obligados a pagar para movilizar su ganado y alimentarlos, por cada cabeza 150 o 200 pesos al mes, es decir, la cría de ganado ya no es un negocio.