Romero Pérez permite proselitismo a funcionarios, acusa Pedro Gutiérrez
El ex diputado local, advirtió que “la unidad de los priístas nunca se logrará si con premeditación, alevosía y ventaja se justifica la promoción electoral
JUNIO/ El ex diputado local, Pedro Gutiérrez Gutiérrez, acusó que el dirigente estatal del PRI, Miguel Alberto Romero Pérez, avala y consiente que funcionarios del gobierno estatal, realicen proselitismo por un precandidato a la gubernatura, que en el pasado traicionó a su partido. Advirtió, que “la unidad de los priístas nunca se logrará si con premeditación, alevosía y ventaja se justifica la promoción electoral que funcionarios del gobierno de Tabasco realizan por consigna a favor de las aspiraciones a gobernar Tabasco, de un militante, con una historia de traiciones a nuestra organización”. También, reprochó que Miguel Romero Pérez, “al consentir, avalar, y promover el proselitismo de los funcionarios de gobierno a favor del precandidato de línea del gobierno, rompe con los principios de equidad, imparcialidad, legalidad e igualdad que debe garantizar en toda contienda interna, actitud que ocasiona, no sólo el detrimento político de los demás aspirantes del PRI, sino que contribuye a generar condiciones adversas a las elecciones del 2012”.
Por ello, informó que presentó una nueva impugnación ante el CEN del PRI, por la imposición de Romero Pérez, en la dirigencia priísta, porque la Comisión Estatal de Justicia Partidaria de ese partido, desechó la apelación que hizo. Dijo, que el pasado 11 de junio se le informó del resultado del recurso que interpuso y que fue declarado “inoperante e infundado”, avalando con ello, la elección del presidente sustituto del Comité Directivo Estatal del PRI. “La impugnación que presenté, se fundamenta en el hecho de que no se respetó el procedimiento establecido en los estatutos para elegir dirigentes. No se dio a conocer en tiempo, la renuncia con carácter de irrevocable de Adrián Hernández Balboa, tampoco la asunción de Selene Mollinedo como presidente interino, y menos aún la emisión de la convocatoria correspondiente a la elección del presidente sustituto”, afirmó. Además, insistió en que Romero Pérez no acreditó ninguno de los requisitos que exige el artículo 151 de los estatutos priístas, ni siquiera presentó en tiempo y forma su renuncia al cargo de funcionario público de la administración estatal que ostentaba, porque se enteró de la elección del dirigente del PRI sustituto, en el desarrollo de la sesión.
“Por ello en lugar de tener a un presidente sustituto legal y legítimo, tenemos a un presidente postizo. Con imposiciones no se abona a la unidad del partido.
La imposición ofende y lastima. La Unidad política del PRI, sólo puede construirse, respetando los derechos de los demás.
La unidad del partido nunca se producirá con simulaciones, con demagogia o con poses de demócrata”, reprochó. Sostuvo, que el liderazgo de una organización no se gana por decreto como lo pretende Miguel Romero Pérez y advirtió, que “la unidad de los priístas nunca se logrará si con premeditación, alevosía y ventaja se justifica la promoción electoral que funcionarios del gobierno de Tabasco realizan por consigna a favor de las aspiraciones a gobernar Tabasco, de un militante, con una historia de traiciones a nuestra organización”.
Por ello, informó que presentó una nueva impugnación ante el CEN del PRI, por la imposición de Romero Pérez, en la dirigencia priísta, porque la Comisión Estatal de Justicia Partidaria de ese partido, desechó la apelación que hizo. Dijo, que el pasado 11 de junio se le informó del resultado del recurso que interpuso y que fue declarado “inoperante e infundado”, avalando con ello, la elección del presidente sustituto del Comité Directivo Estatal del PRI. “La impugnación que presenté, se fundamenta en el hecho de que no se respetó el procedimiento establecido en los estatutos para elegir dirigentes. No se dio a conocer en tiempo, la renuncia con carácter de irrevocable de Adrián Hernández Balboa, tampoco la asunción de Selene Mollinedo como presidente interino, y menos aún la emisión de la convocatoria correspondiente a la elección del presidente sustituto”, afirmó. Además, insistió en que Romero Pérez no acreditó ninguno de los requisitos que exige el artículo 151 de los estatutos priístas, ni siquiera presentó en tiempo y forma su renuncia al cargo de funcionario público de la administración estatal que ostentaba, porque se enteró de la elección del dirigente del PRI sustituto, en el desarrollo de la sesión.
“Por ello en lugar de tener a un presidente sustituto legal y legítimo, tenemos a un presidente postizo. Con imposiciones no se abona a la unidad del partido.
La imposición ofende y lastima. La Unidad política del PRI, sólo puede construirse, respetando los derechos de los demás.
La unidad del partido nunca se producirá con simulaciones, con demagogia o con poses de demócrata”, reprochó. Sostuvo, que el liderazgo de una organización no se gana por decreto como lo pretende Miguel Romero Pérez y advirtió, que “la unidad de los priístas nunca se logrará si con premeditación, alevosía y ventaja se justifica la promoción electoral que funcionarios del gobierno de Tabasco realizan por consigna a favor de las aspiraciones a gobernar Tabasco, de un militante, con una historia de traiciones a nuestra organización”.