México, DF. El silencio de la Marcha-Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad se rompió a su llegada a San Pedro Mártir, un poblado que se volcó a respaldar la movilización coreando consignas en contra de la presencia del Ejército en las calles, la exigencia de detener la violencia y el clamor de que no haya más muertos en el país.
Recibido por el sacerdote Jesús Ramos, representantes de comunidades eclesiales de base y organizaciones populares que le expresaron su solidaridad por el reciente asesinato de su hijo y la lucha que ha emprendido, Javier Sicilia sostuvo que el crimen “nos ha envilecido” y debemos terminar con ello.
En su intervención, el sacerdote Ramos calificó la marcha como una resurrección social, al tiempo que condenó la violencia y “esta absurda guerra contra el narcotráfico”, entre evocaciones al obispo Sergio Méndez Arceo.
Ifigenia, a nombre del Movimiento de Pueblos del Sur, dijo que la movilización encabezada por Sicilia ha renovado la esperanza social para detener la violencia. Dijo que a pesar de que el presidente Felipe Calderón ha ofrecido estar abierto a propuestas alternativas, en realidad no lo ha hecho. “No hay peor sordo que el que no quiere escuchar”.
Conforme la marcha avanza, se ha ido ampliando el contingente y muchas personas y organizaciones se han adherido y expresado su solidaridad. Entre ellos, el dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Martín Esparza, y otros cinco sindicalistas.
La diversidad regional y de causas entre los participantes ha sido notoria, pues hay presencia de muchos estados del país. A su paso, entre claxonazos solidarios, pancartas, aplausos y gritos, la Marcha ha recogido apoyos.
Entre los manifestantes, Leticia Chavarría, del Comité Médico Ciudadano de Ciudad Juárez, con una pancarta con los nombres de tres médicos asesinados en esa ciudad, sostiene que la violencia creciente en aquella ciudad fronteriza se ha acentuado desde 2008, justo con la llegada de miles de soldados y policías. Dijo que la estrategia de Calderón en Juárez ha sido un fracaso. Representantes de La Otra Campaña; padres de los niños fallecidos en el incendio de la guardería ABC; indígenas de San Juan Copala en lucha contra los paramilitares y el mal gobierno; Greenpeace; representantes de secciones magisteriales, y padres de víctimas forman el cada vez más numeroso contingente que a las dos de la tarde comenzó su paso por Insurgentes rumbo a Ciudad Universitaria.
Recibido por el sacerdote Jesús Ramos, representantes de comunidades eclesiales de base y organizaciones populares que le expresaron su solidaridad por el reciente asesinato de su hijo y la lucha que ha emprendido, Javier Sicilia sostuvo que el crimen “nos ha envilecido” y debemos terminar con ello.
En su intervención, el sacerdote Ramos calificó la marcha como una resurrección social, al tiempo que condenó la violencia y “esta absurda guerra contra el narcotráfico”, entre evocaciones al obispo Sergio Méndez Arceo.
Ifigenia, a nombre del Movimiento de Pueblos del Sur, dijo que la movilización encabezada por Sicilia ha renovado la esperanza social para detener la violencia. Dijo que a pesar de que el presidente Felipe Calderón ha ofrecido estar abierto a propuestas alternativas, en realidad no lo ha hecho. “No hay peor sordo que el que no quiere escuchar”.
Conforme la marcha avanza, se ha ido ampliando el contingente y muchas personas y organizaciones se han adherido y expresado su solidaridad. Entre ellos, el dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Martín Esparza, y otros cinco sindicalistas.
La diversidad regional y de causas entre los participantes ha sido notoria, pues hay presencia de muchos estados del país. A su paso, entre claxonazos solidarios, pancartas, aplausos y gritos, la Marcha ha recogido apoyos.
Entre los manifestantes, Leticia Chavarría, del Comité Médico Ciudadano de Ciudad Juárez, con una pancarta con los nombres de tres médicos asesinados en esa ciudad, sostiene que la violencia creciente en aquella ciudad fronteriza se ha acentuado desde 2008, justo con la llegada de miles de soldados y policías. Dijo que la estrategia de Calderón en Juárez ha sido un fracaso. Representantes de La Otra Campaña; padres de los niños fallecidos en el incendio de la guardería ABC; indígenas de San Juan Copala en lucha contra los paramilitares y el mal gobierno; Greenpeace; representantes de secciones magisteriales, y padres de víctimas forman el cada vez más numeroso contingente que a las dos de la tarde comenzó su paso por Insurgentes rumbo a Ciudad Universitaria.