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La Verdad del Sureste

Sacaron de Edomex 3.7 mil mdp ilegales para campañas


Ciudad de México, 29 de mayo.- El abogado Paulo Díez presentó el pasado viernes una nueva denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) en contra del Presidente Enrique Peña Nieto, de los titulares de las secretarías de Relaciones Exteriores y de Comunicaciones y Transportes Luis Videgaray Caso y Gerardo Ruiz Esparza y del candidato priista al gobierno del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza, por haber creado un mecanismo que permitió canalizar 3 mil 100 millones de pesos que sirvieron para financiar campañas electorales en la entidad.
    De acuerdo con Díez Gargari, los hechos probablemente delictuosos, representarían un quebranto multimillonario a la hacienda pública federal, además de que ha incrementado el costo fiscal del rescate carretero.
    En su documento de denuncia, el abogado explica que el Presidente Peña, junto con Luis Videgaray, aún como Secretario de Hacienda, Gerardo Ruiz Esparza, Eruviel Ávila Villegas y Alfredo del Mazo Maza, entonces Director General del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) trabajaron en un mecanismo que les permitió transferir por lo menos 3 mil 100 millones de pesos federales al Estado de México.
    La demanda sostiene que se trata de una “operación propia de la delincuencia organizada (auténtica asociación para delinquir), diseñada y ejecutada con la participación del Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos”.
    Díez Gargari documentó el proceso que se remonta a 1991 y luego a los años en que Peña Nieto era Gobernador del Estado de México (2005-2011) y desde entonces tenía cerca a Videgaray y Ruiz Esparza.
    En 1991 la SCT otorgó a la empresa Promotora y Administradora de Carreteras S.A. de C.V. la concesión para construir, explotar y conservar el tramo carretero Champa-Lechería por un plazo de 20 años.
    En 1992, aún en tiempos de Carlos Salinas de Gortari, el gobierno federal celebró un Convenio de Concertación de Acciones. Ahí quedó estipulado que el Gobierno del Estado de México debía aportar obligatoriamente 50 millones de pesos para cubrir el costo de liberación del derecho de vía, para que luego el gobierno federal le entregara una nueva concesión por otros 20 años y así recuperar, por ingresos de peaje, los 50 millones de pesos.
    Una vez recuperado ese dinero, el Estado de México quedaba obligado a pagar con los excedentes un programa de construcción, reconstrucción, conservación y modernización de autopistas estatales.
    En 1997, la Secretaría de Hacienda y la SCT aprobaron un esquema de reestructuración financiera de las autopistas concesionadas. Ahí se limitó el costo fiscal del rescate y los 50 millones de pesos fueron considerados como aportaciones “no recuperables”. El gobierno federal no asumió el reembolso y el Estado de México no impugnó el rescate.
    En ese año se designó a Banobras como agente financiero y mandatario del Gobierno federal en el rescate carretero. Ambos, junto con Hacienda y la SCT, celebraron un contrato de fideicomiso en el que acordaron coadyuvar en la instrumentación de los aspectos operativos y financieros del rescate carretero; recibir los derechos derivados de la concesión para explotar, operar, conservar y mantener las autopistas rescatadas y suscribir instrumentos de deuda con el aval del Gobierno federal para destinarlos al pago de indemnización derivada del rescate carretero.
    Pero luego, el 21 de marzo de 2007, Peña como Gobernador, Ruiz Esparza como Secretario de Comunicaciones y Videgaray como Secretario de Finanzas, presentaron varias reclamaciones fraudulentas al gobierno federal para que se le entregara la concesión de la autopista o para que se le reembolsaran los 50 millones de pesos “supuestamente” aportados, a pesar de que el Estado de México nunca fue titular de ningún derecho.
    “Gerardo Ruiz Esparza, con el conocimiento y el consentimiento de Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, se dedicó a presionar indebidamente al Gobierno Federal, solicitando de manera fraudulenta el cumplimiento de la inexistente obligación a cargo del Gobierno Federal. Una auténtica asociación para delinquir”, puede leerse en el documento.
    El gobierno federal lo rechazó. Pero luego llegó Peña Nieto a a Presidencia y Ruiz Esparza a la SCT.
    Según Ruiz Esparza, la aportación del Estado de México a la autopista no fue de 50 mil millones, sino de 125 millones de pesos, pero con una tasa de interés anual de 10 puntos reales por encima de la inflación, el monto alcanzó los 3 mil 671 millones de pesos.
    De acuerdo con Díez Gargari, ese 10 por ciento utilizado no tiene soporte legal o contractual. Si la cifra se actualiza por inflación, sería de 334 millones de pesos (al 30 de abril de 2017). Pero de entrada, el Estado de México no tenía ya ni el derecho a recuperar el dinero.
Ya en el poder, el equipo mexiquense acordó favorablemente el reclamo.
    “Enrique Peña Nieto, Eruviel Ávila Villegas y Alfredo del Mazo Maza sabían que: en el convenio de concertación el Gobierno federal no asumió frente al gobierno del Estado de México una obligación de pago o reembolso de los 50 millones de pesos y que cualquier derecho que el Estado de México tuviera para poder recuperar sus recursos, se extinguió el 1 de septiembre de 1997 por causas de utilidad de interés público”.
    En esta administración la SCT celebró con el gobierno del Estado de México un “ilegal” Convenio de Transacción.
   

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