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La Verdad del Sureste

Salvan en Hospital Rovirosa a paciente que sufrió cuchillada en el corazón

Cada mes el servicio de Urgencias del nosocomio recibe más de 10 casos de lesiones con arma punzocortante


El paciente podrá tener una vida normal una vez que se recupere de la lesión
El paciente podrá tener una vida normal una vez que se recupere de la lesión
Villahermosa, Tabasco.- Las lesiones con armas punzocortantes son comunes en el servicio de Urgencias del Hospital Regional de Alta Especialidad “Gustavo A. Rovirosa Pérez”, donde mensualmente se atiende a más de diez pacientes con estas heridas; sin embargo, un paciente con un cuchillo incrustado en el tórax, con alcance en el corazón, es un caso que pocas veces llega con vida y que además logra conservarla. Martín Mass Panti, cirujano general de la institución, reportó que hace unos días ingresó Miguel Hernández Hernández, de 39 años de edad, con una herida en el pecho a la altura del corazón, destacando que aún llevaba incrustado un cuchillo casero, lesión que lo tenía al borde de la muerte.

Explicó que ese tipo de lesiones son altamente mortales porque es un órgano vital que sangra mucho, no es sólo es repararlo, sino que pueden presentarse secuelas, como el choque cardiogénico, áreas de infarto por sutura y complicaciones de una cirugía torácica, como son las lesiones pulmonares.

 El cirujano indicó que el paciente ingresó con pocas posibilidades de sobrevivir dada la magnitud de la herida, sin embargo, el equipo de trabajo que lo acompañó durante operación, integrado por enfermeras, médicos adscritos, residentes y anestesiólogo, intervino oportunamente. Detalló que actualmente se recupera sin complicaciones.

 “La lesión del paciente se pudo corregir y evolucionó favorablemente, esperemos que pueda tener una vida normal”, dijo. SÓLO UNO ENTRE MIL SOBREVIVE Por su parte, Miguel Hernández Hernández manifestó estar consciente de la fortuna que tuvo al sobrevivir de una lesión que lo puso en riesgo de muerte. “Llegué consciente y sin alcohol en el cuerpo, desde que ingresé han hecho lo posible por salvar mi vida. El doctor que me operó dijo que sólo uno entre mil salva la vida, a pesar de que yo todavía traía el puñal en la herida porque nunca me lo quité”, puntualizó, al mismo tiempo que agradeció al equipo que lo aten- dió.  

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