Justicia en el corazón de los Altos: La SCJN sesiona en Tenejapa en un acto histórico de justicia itinerante
En un hecho sin precedentes que rompe con más de un siglo de centralismo judicial, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) abandonó el Palacio de Mármol en la Ciudad de México para sesionar en la explanada de la Casa de la Cultura de Tenejapa, Chiapas.
Ante la mirada de más de dos mil personas y bajo el esquema de la "justicia itinerante", el máximo tribunal del país buscó refrendar su legitimidad directamente con los pueblos originarios.
El nuevo rostro del Poder Judicial
La sesión, presidida por el ministro Hugo Aguilar Ortiz, no fue solo un acto protocolario, sino un cambio de paradigma impulsado por la reciente reforma al Poder Judicial.
Por primera vez, los debates técnicos de los ministros fueron traducidos en tiempo real a las lenguas tsotsil y tseltal, permitiendo que los habitantes locales siguieran de cerca las resoluciones que afectan sus territorios y derechos.
“Este es el nuevo rostro de la justicia, una justicia que va a caminar de la mano con el pueblo. Queremos que vean que somos de carne y hueso, que pertenecemos al pueblo”, afirmó el ministro Aguilar Ortiz al inaugurar la sesión en territorio chiapaneco.
Temas en la mesa: Autogobierno y libre determinación
La SCJN llevó su sesión a Chiapas y puso a debate, en territorio indígena, temas de autogobierno y libre determinación.
La elección de Tenejapa no fue casual. La Corte se trasladó al epicentro de las culturas mayenses para analizar proyectos que podrían sentar precedentes nacionales sobre la autonomía indígena.
Entre los puntos más destacados de la orden del día se encontraron:
- Gobiernos Comunitarios: Se analizó la posibilidad de otorgar a las comunidades facultades administrativas y jurídicas equiparables a las de un municipio o estado.
- Reconocimiento Rarámuri: El Pleno discutió la validez oficial de los documentos emitidos por los gobiernos tradicionales de la Sierra Tarahumara.
- Reformas en Chiapas: Se revisaron las demandas de San Juan Chamula y Tenejapa para adecuar las leyes estatales, garantizando que el derecho a la libre determinación no sea solo una promesa constitucional, sino una realidad operativa.
Rompiendo la barrera de la "élite"
Históricamente, la SCJN ha sido percibida como una institución lejana y hermética. Esta sesión itinerante responde a una estrategia de transformación profunda para combatir la imagen de una justicia de "élite".
Al sesionar en una plaza pública, los ministros buscan humanizar la figura de la Corte y poner en el centro de la agenda nacional los problemas de las regiones más vulnerables y marginadas.
El diálogo entre la justicia indígena y la justicia federal que se vivió en Tenejapa marca el inicio de una nueva era donde el Derecho no solo se dicta desde el escritorio, sino que se escucha y se vive en el territorio.
