SIXTO ZETINA: REPRESIVO E INCONSCIENTE
Sixto Zetina Soto es el Presidente Municipal panista de Irapuato, Guanajuato, tiene apenas unos cuantos meses en el cargo y ya ha exhibido prácticamente todo el catálogo de conductas propias de un gobierno autoritario, prepotente y muy ajeno a la realidad en la que existe. Mis compañeros antorchistas le han estado solicitando reiteradamente que atienda sus demandas que, como siempre y sin excepciones, se refi eren a la solución de problemas lacerantes que aquejan a la gente más necesitada y hasta ahora sólo han obtenido majaderías, mentiras y policías para amedrentarlos.
No hay ninguna exageración cuando afi rmo que se trata de la variedad de fechorías propias de un gobierno reaccionario. Veamos: Gasto cero (o casi) en colonias habitadas por la gente modesta lo que resulta en que muchos irapuatenses viven entre la suciedad y la contaminación.
La colonia Malvas Revolución no tiene drenaje desde nunca y existe desde hace 50 años (la administración anterior hizo una red de atarjeas pero no hay donde descargar el agua negra y el presidente actual no quiere siquiera hablar de completar la obra); la colonia Malvas El Resbalón y el Ejido de Malvas no tienen drenaje en varias calles y las familias tienen que soportar aguas hediondas; en la Colonia La Valencianita tampoco hay drenaje; en San Agustín de los Tordos el agua está contaminada con metales pesados y sustancias dañinas; en la comunidad Carrizal Grande hay una grave y peligrosa contaminación del arroyo Santa Rita por una fábrica clandestina lo que ocasiona entre la población padecimientos gastrointestinales, conjuntivitis y hepatitis.
Aclaro que esta no es una lista de problemas sociales, sólo se trata de aquellos cuya solución total o parcial se le ha demandado al alcalde y sobre los cuales no ha querido ofrecer, ya no se diga una alternativa, sino ni siquiera una entrevista seria con los demandantes. Los funcionarios de la administración de Sixto Zetina mienten (o delinquen).
Asumiendo una actitud absolutamente constructiva y responsable, los antorchistas guanajuatenses se han dado a la tarea de gestionar recursos federales para el estado y, en particular, para el municipio de Irapuato. Pues bien, en lugar de colaborar con ellos para que llegue más dinero a su municipio (y hasta para que lo gaste su administración) los funcionarios de Sixto Zetina Soto se niegan en redondo a proporcionar siquiera la información básica para fundamentar la solicitud de recursos a la federación; cuando los antorchistas les han solicitado ayuda con un proyecto de obra les han contestado que ellos no hacen proyectos de obra.
¿Mienten? ¿Delinquen? Cabe la posibilidad de que quieran tratar a sus gobernados como si fueran estúpidos porque todo mundo sabe que es muy difícil que una administración del nivel que sea, haga obra, aunque sea poca, y no tenga proyectos para justifi carla y ejecutarla; es difícil, pero no imposible, en cuyo caso, la administración de Sixto Zetina, estaría cometiendo delitos con la complicidad de quienes aprueban y supervisan el buen uso de los recursos públicos. ¡Obras sin proyectos! Buen tema para iniciar una auditoria. Y hay pruebas al canto: con este peregrino argumento les han negado la elaboración de proyectos ejecutivos a los habitantes de El Carrizal, a los de San Agustín y a los de Lo de Juárez que aspiran a contar con pavimento en sus colonias. ¿Qué más? La administración de Sixto Zetina, como los gobiernos dictatoriales, no soporta la representación ciudadana auténtica, quiere delegados, pero incondicionales. La democracia, la elección de autoridades vecinales está prostituida por la autoridad: en la Colonia Malvas de la Revolución, con 15 votos y 100 policías antimotines, se impuso por la fuerza a un delegado desconociendo a 450 vecinos que votaron por otro candidato; en otras colonias, los políticos municipales panistas protegen y chiquean a delegados títeres que tienen 8 y hasta 12 años en el cargo. No es todo. El señor Presidente Municipal y sus funcionarios se tomaron fotos ofi ciales –para memoria de la posteridad- con un costo para el erario de 339 mil 880 pesos; el edil hace campaña de sensibilización para manipular a sus gobernados, mediante una fotografía en la que aparece viajando en transporte público para demostrar su sencillez y austeridad (propaganda que también se sufraga con fondos públicos) y, last but not least, Zetina se va en días de labores a Estados Unidos y divulga sus fotos como asistente privilegiado a los partidos del basquetbol de Los Lakers de Los Ángeles. Finalmente, para no alargar la lista de arbitrariedades, violando fl agrantemente la Constitución en sus artículos Octavo y Noveno, se pretende obligar a los ciudadanos a que se presenten a las entrevistas con los funcionarios panistas sin ser encabezados por sus dirigentes e, incluso, sin decir que son antorchistas sino sólo “ciudadanos”. Todo esto y más para lo que ya no hay espacio, no constituye ningún obstáculo ni le genera ningún escrúpulo a Sixto Zetina para que escriba en su página Web: “Soy un panista preocupado por Irapuato, pero sobre todo por su gente y esto se ve refl ejado en mi lucha diaria, escuchando las necesidades y preocupaciones…”. Sixto Zetina ignora, se olvida o desprecia, no está consciente, pues, de que las expectativas de crecimiento del PIB para este año se ajustan a la baja, de que en el primer cuatrimestre del año, México creció solamente al 0.8 por ciento, de que el peso está perdiendo valor frente al dólar y ya va en 13 pesos, de que la productividad ha decrecido 0.7 por ciento en los últimos 30 años y de que, Irapuato tiene, en resumidas cuentas y según datos ofi ciales, 136 mil 606 personas con hambre que equivalen al 24.5 por ciento del total de la población, el alcalde panista no está consciente, pues, de que la inconformidad, la irritación social aumenta a cada hora que pasa y la estabilidad relativa de que hasta ahora se ha gozado está cada vez más amenazada. Mediante este escrito me dirijo también a todos los antorchistas guanajuatenses y les recuerdo que junto con los de Colima, Nayarit, Jalisco y Michoacán, formamos un solo organismo regional para apoyarnos solidariamente y que, fi eles a nuestro compromiso de hermanos, estamos a sus órdenes para acudir todas las veces que sea necesario a las movilizaciones que se programen en Guanajuato para conquistar soluciones. No creemos que sea nada difícil convocar a muchos miles de ciudadanos modestos, Sixto Zetina Soto, con su conducta, está colaborando fuertemente a convencerlos de la necesidad inaplazable de la lucha organizada. Morelia Michoacán