Sobornos de Duarte, incluyen a la hoy gobernadora panista
Ciudad de México, 4 de junio.– María Eugenia Campos ha tenido una buena racha. Primero derrotó a su antecesor, Javier Corral Jurado, al interior del PAN; la perseguía para inhabilitarla y a su vez quería que uno cercano a él, Gustavo Madero, lo sucediera. Ella le ganó.
Y luego, con la candidatura panista ganó la elección por la gubernatura de Chihuahua. Eso le trajo una mejor posición y llevó a que el Fiscal que la acusaba de corrupción y que era cercano de Corral renunciara. En su lugar quedó uno de su equipo; es decir, un Fiscal a modo o incondicional.
Pero al mismo tiempo que Maru Campos ganó esas medallas, el traerlas en el pecho se le volvieron una debilidad. César Duarte Jázquez, el exgobernador trasladado de Estados Unidos a Chihuahua para ser sometido a distintas causas vinculadas con corrupción, es ahora una papa caliente para ella.
Los que lo acusaron de corrupto hace unos años dicen que su llegada a Chihuahua le garantiza impunidad porque Campos, de acuerdo con las acusaciones legales/formales en su contra, recibió millones de pesos del mandatario priista cuando era Diputada. Y esa sospecha pone en duda las tareas de la Gobernadora.
“Si Corral quiso emplear la lucha anticorrupción para efectos políticos con la finalidad de posicionar a (Gustavo) Madero para Gobernador, en demérito de Maru Campos, eso lo tendrá que responder Corral, pero no exonera la responsabilidad de María Eugenia Campos, hoy Gobernadora, de recibir dinero de Duarte”, indicó el activista Jaime García Chávez en entrevista con SinEmbargo, luego de la extradición de César Duarte.
García Chávez explicó que la responsabilidad de la mandataria estatal se remonta a cuando era legisladora del Congreso local, ya que desde su curul permitió que César Duarte dispusiera a su antojo de los recursos de la entidad.
“Había un maridaje del PAN y particularmente de la fracción parlamentaria en el Congreso local, en el cual Maru Campos era la tercera figura de los diputados en la Comisión de vigilancia de la Auditoría Superior del estado y dejó pasar y dejó hacer, eso me queda claro, como queda claro también que Javier Corral le entregó, de manera ilícita y corruptiva, dinero público a Maru Campos con destino a las manos de César Jauregui, firmado”, dijo el abogado la noche de ayer, en entrevista con Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado.
LAS ACUSACIONES CONTRA MARU
María Eugenia Campos ha sido señalada de ser parte del grupo duartista, incluso fue vinculada a proceso al ser acusada directamente por el exsecretario de Hacienda de Duarte, Jaime Herrera, de haber recibido 10 millones de pesos cuando era Diputada local, para presuntamente apoyar proyectos enviados por el priista al Congreso.
Desde julio del 2020, antes del inicio del proceso electoral de 2021 en Chihuahua, el entonces Gobernador Javier Corral Jurado señaló que un grupo político dentro del Partido Acción Nacional (PAN), comandado por la entonces legisladora Maru Campos Galván, llamaba “jefe” a Duarte.
En diciembre de ese año, Corral denunció ante la dirigencia nacional del PAN que la entonces Alcaldesa con licencia de Chihuahua y el Secretario del Ayuntamiento, César Jauregui, se habrían beneficiado con más de 10 millones de pesos en sobornos dados por el exgobernador César Duarte.
El exmandatario chihuahuense envió en ese entonces una carta al dirigente panista Marko Cortés, donde expuso que los presuntos sobornos habían sido recibidos entre los años 2014 y 2015. Además, recordó que Maru Campos era integrante de la Comisión de Fiscalización del Congreso local en 2014, cuando se aprobó la cuenta pública del Gobierno estatal.
Los señalamientos se fundaban también en las declaraciones que realizó el exsecretario de Hacienda de Duarte, Jaime Herrera, quien se convirtió en testigo protegido en la investigación que emprendió el gobierno de Javier Corral Jurado, la cual fue bautizada como “Operación Justicia por Chihuahua”.
Ya como candidata de la coalición “Nos Une Chihuahua”, conformada por el PAN y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Maru Campos aseguró en una entrevista que los dichos en su contra eran un cuento viejo y que Corral no había encontrado “un cuento nuevo”.
“Es una mentira vieja que nos hace ver que es una persecución”, dijo en enero de 2021.
Fue en ese entonces que María Eugenia Campos fue vinculada a proceso por el delito de cohecho pasivo, por su presunto involucramiento en la llamada “nómina secreta”, de la que habría recibido más de nueve millones de pesos.
Esa caja chica se conformó con mil millones de pesos de dinero público e involucró a una red de políticos, empresarios y religiosos, de acuerdo con la investigación de la Fiscalía que entonces encabezaba César Augusto Peniche.
Entre los datos de prueba que presentó el Ministerio Público de Chihuahua se habló de irregularidades en el contrato de servicios para el hermano de Maru Campos, quien presuntamente habría recibido más de un millón de pesos en transferencias, información que no fue controvertida por la defensa.
De acuerdo con el Gobierno de Corral, el Ministerio Público presentó además datos de prueba que permitirían acreditar cómo fue el desvío de recursos públicos por medio de la llamada “nómina secreta”.
Además, se presentaron recibos supuestamente firmados por la candidata.
No obstante, en mayo de 2021, peritos grafoscópicos aseguraron que eran falsas las firmas de los citados recibos.
La panista calificó la vinculación como una “persecución política” y explicó en ese entonces que, al no estar sentenciada, podía participar y ser votada en la contienda del 6 de junio del año pasado, como finalmente ocurrió.
María Eugenia Campos llevó su proceso en libertad a la par que su campaña, pues solo le retuvieron su pasaporte como medida cautelar.
Tras la jornada electoral, ganó con una votación del 46.4 por ciento, de acuerdo con el Instituto Electoral del Estado de Chihuahua.
Y luego, con la candidatura panista ganó la elección por la gubernatura de Chihuahua. Eso le trajo una mejor posición y llevó a que el Fiscal que la acusaba de corrupción y que era cercano de Corral renunciara. En su lugar quedó uno de su equipo; es decir, un Fiscal a modo o incondicional.
Pero al mismo tiempo que Maru Campos ganó esas medallas, el traerlas en el pecho se le volvieron una debilidad. César Duarte Jázquez, el exgobernador trasladado de Estados Unidos a Chihuahua para ser sometido a distintas causas vinculadas con corrupción, es ahora una papa caliente para ella.
Los que lo acusaron de corrupto hace unos años dicen que su llegada a Chihuahua le garantiza impunidad porque Campos, de acuerdo con las acusaciones legales/formales en su contra, recibió millones de pesos del mandatario priista cuando era Diputada. Y esa sospecha pone en duda las tareas de la Gobernadora.
“Si Corral quiso emplear la lucha anticorrupción para efectos políticos con la finalidad de posicionar a (Gustavo) Madero para Gobernador, en demérito de Maru Campos, eso lo tendrá que responder Corral, pero no exonera la responsabilidad de María Eugenia Campos, hoy Gobernadora, de recibir dinero de Duarte”, indicó el activista Jaime García Chávez en entrevista con SinEmbargo, luego de la extradición de César Duarte.
García Chávez explicó que la responsabilidad de la mandataria estatal se remonta a cuando era legisladora del Congreso local, ya que desde su curul permitió que César Duarte dispusiera a su antojo de los recursos de la entidad.
“Había un maridaje del PAN y particularmente de la fracción parlamentaria en el Congreso local, en el cual Maru Campos era la tercera figura de los diputados en la Comisión de vigilancia de la Auditoría Superior del estado y dejó pasar y dejó hacer, eso me queda claro, como queda claro también que Javier Corral le entregó, de manera ilícita y corruptiva, dinero público a Maru Campos con destino a las manos de César Jauregui, firmado”, dijo el abogado la noche de ayer, en entrevista con Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado.
LAS ACUSACIONES CONTRA MARU
María Eugenia Campos ha sido señalada de ser parte del grupo duartista, incluso fue vinculada a proceso al ser acusada directamente por el exsecretario de Hacienda de Duarte, Jaime Herrera, de haber recibido 10 millones de pesos cuando era Diputada local, para presuntamente apoyar proyectos enviados por el priista al Congreso.
Desde julio del 2020, antes del inicio del proceso electoral de 2021 en Chihuahua, el entonces Gobernador Javier Corral Jurado señaló que un grupo político dentro del Partido Acción Nacional (PAN), comandado por la entonces legisladora Maru Campos Galván, llamaba “jefe” a Duarte.
En diciembre de ese año, Corral denunció ante la dirigencia nacional del PAN que la entonces Alcaldesa con licencia de Chihuahua y el Secretario del Ayuntamiento, César Jauregui, se habrían beneficiado con más de 10 millones de pesos en sobornos dados por el exgobernador César Duarte.
El exmandatario chihuahuense envió en ese entonces una carta al dirigente panista Marko Cortés, donde expuso que los presuntos sobornos habían sido recibidos entre los años 2014 y 2015. Además, recordó que Maru Campos era integrante de la Comisión de Fiscalización del Congreso local en 2014, cuando se aprobó la cuenta pública del Gobierno estatal.
Los señalamientos se fundaban también en las declaraciones que realizó el exsecretario de Hacienda de Duarte, Jaime Herrera, quien se convirtió en testigo protegido en la investigación que emprendió el gobierno de Javier Corral Jurado, la cual fue bautizada como “Operación Justicia por Chihuahua”.
Ya como candidata de la coalición “Nos Une Chihuahua”, conformada por el PAN y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Maru Campos aseguró en una entrevista que los dichos en su contra eran un cuento viejo y que Corral no había encontrado “un cuento nuevo”.
“Es una mentira vieja que nos hace ver que es una persecución”, dijo en enero de 2021.
Fue en ese entonces que María Eugenia Campos fue vinculada a proceso por el delito de cohecho pasivo, por su presunto involucramiento en la llamada “nómina secreta”, de la que habría recibido más de nueve millones de pesos.
Esa caja chica se conformó con mil millones de pesos de dinero público e involucró a una red de políticos, empresarios y religiosos, de acuerdo con la investigación de la Fiscalía que entonces encabezaba César Augusto Peniche.
Entre los datos de prueba que presentó el Ministerio Público de Chihuahua se habló de irregularidades en el contrato de servicios para el hermano de Maru Campos, quien presuntamente habría recibido más de un millón de pesos en transferencias, información que no fue controvertida por la defensa.
De acuerdo con el Gobierno de Corral, el Ministerio Público presentó además datos de prueba que permitirían acreditar cómo fue el desvío de recursos públicos por medio de la llamada “nómina secreta”.
Además, se presentaron recibos supuestamente firmados por la candidata.
No obstante, en mayo de 2021, peritos grafoscópicos aseguraron que eran falsas las firmas de los citados recibos.
La panista calificó la vinculación como una “persecución política” y explicó en ese entonces que, al no estar sentenciada, podía participar y ser votada en la contienda del 6 de junio del año pasado, como finalmente ocurrió.
María Eugenia Campos llevó su proceso en libertad a la par que su campaña, pues solo le retuvieron su pasaporte como medida cautelar.
Tras la jornada electoral, ganó con una votación del 46.4 por ciento, de acuerdo con el Instituto Electoral del Estado de Chihuahua.