“Creemos que alcanzar la paz necesita de la participación y del diálogo entre todas las partes”, reza la declaración final del encuentro, firmada entre otros por Estados Unidos, Reino Unido, la Comisión Europea, Italia, Portugal y España.
“Por lo tanto, hemos decidido adoptar pasos concretos en el futuro para implicar a representantes de todas las partes en los aspectos mencionados en este comunicado final”, añaden.
Los firmantes defienden la Carta de Naciones Unidas y el Derecho Internacional como herramientas marco de “una paz duradera y justa”, y para solucionar las cuestiones tratadas en la cumbre, comenzando por el “retorno de los niños ucranianos desplazados de manera ilegal y deportados; así como el regreso del resto de civiles detenidos de manera ilegal y la liberación de sus prisioneros de guerra a través de un intercambio completo”.
También instan a que las instalaciones nucleares de Ucrania queden completamente al margen del conflicto, y añaden que tanto centrales como otro tipo de instalaciones de este ámbito, “operen de manera segura bajo el completo control soberano de Ucrania y bajo su supervisión”.
La declaración final considera también “fundamental la navegación comercial libre, plena y segura; así como el acceso a los puertos marítimos de los mares Negro y Azov”, y condena que los ataques a buques mercantes en los puertos y a lo largo de toda la ruta; así como contra puertos civiles e infraestructuras portuarias civiles, son inaceptables.
“La seguridad alimentaria no debe convertirse en un arma de ninguna manera.
Los productos agrícolas ucranianos deben entregarse de forma segura y gratuita a terceros países interesados”, añaden.
AUSENTES EN LA
FIRMA
Varios países presentes en la Cumbre de Paz sobre Ucrania organizada por Zelenski no han firmado la declaración final de la reunión; una decisión que ha aceptado el Gobierno ucraniano, que ha puntualizado que uno de los objetivos del encuentro era el de dar voz a todo tipo de opiniones.
De acuerdo con un recuento efectuado por la agencia Bloomberg, 13 países asistentes se han negado a estampar su firma, entre ellos India, Brasil, Arabia Saudí, Sudáfrica, Indonesia, Colombia, Emiratos Árabes Unidos y México.
Entre los no firmantes, por lo tanto, se encuentran varios países del llamado Sur Global, una región que el Presidente Zelenski quería ganarse durante la cumbre de Suiza.
En respuesta, el Ministro de Exteriores ucraniano, Dimitro Kuleba, ha reiterado que este evento quería impulsar “un diálogo franco” para “alcanzar las decisiones correctas”.
“Reunir a todo el mundo para que hablen al unísono sobre Rusia es precisamente la clase de evento que no gusta a Moscú”, ha indicado.
Sobre la inclusión de Rusia como parte necesaria para el diálogo, Kuleba ha declarado que entiende “perfectamente” que llegará un momento en que será necesario dialogar con Moscú, pero siempre en igualdad de condiciones.
“Nuestra posición es muy clara: no permitiremos que Rusia hable el lenguaje de los ultimátums, como lo hace ahora”, ha señalado Kuleba en declaraciones a los medios ucranianos.
MÉXICO PIDE QUE RUSIA ENTRE EN LAS DISCUSIONES
La Canciller Alicia Bárcena encabezó a la delegación mexicana que participó en la Cumbre para la Paz en Ucrania, en donde reiteró el compromiso de México con la paz, el diálogo y la diplomacia para resolver conflictos, por lo que pidió que Rusia también esté dentro de las conversaciones.
“México está aquí para reiterar su compromiso de siempre con todos los principios fundamentales de la Carta de la ONU, y el respeto al derecho internacional y a la soberanía e integridad territorial.
Estamos en contra de invasiones y agresiones violentas, incluyendo instalaciones diplomáticas”, declaró.
En su exposición, la titular de Relaciones Exteriores recordó que su país ha pugnado por el desarme y la seguridad nuclear, por ello, expuso la preocupación de México por la seguridad nuclear y por las amenazas que han surgido en el contexto del conflicto Rusia-Ucrania, e hizo un llamado urgente a preservar la integridad de las instalaciones nucleares en Ucrania.
“En cada uno de estos casos debe respetarse la Ley internacional y la Carta de las Naciones Unidas, o de lo contrario podemos acabar en la misma situación en la que el mundo estaba en 1939”, advirtió.
“Apoyamos cuatro cosas: primero, es imperativo que dediquemos esfuerzos diplomáticos para que la Federación de Rusia sea incluida en esta discusión; en segundo lugar, debemos poner el proceso de paz bajo el paraguas de las Naciones Unidas; en tercer lugar, se deben considerar acuerdos y medidas negociadas graduales para generar confianza; y cuarto [lugar], México sigue de cerca el trabajo de la Corte Penal Internacional, encargada de investigar los ataques rusos a la infraestructura energética ucraniana”, explicó.
“Todos estamos de acuerdo en que el mundo no puede resistir el conflicto prolongado. No podemos estar hablando de la paz, y en esto nos unimos a Sudáfrica, sin mencionar otras tragedias humanitarias, como la que está teniendo lugar en Gaza”, finalizó.
