Súmate a las mayorías Por Dora Martínez:
La teoría de las elecciones nos plantea que las campañas nacionales influyen en el ámbito local. En 2006 comprobamos que en Tabasco el efecto AMLO permitió un triunfo en la elección federal y pese a que había otro tabasqueño en la contienda presidencial. En 2012, sólo hay un candidato tabasqueño, lo que permite deducir que se duplica la preferencia; es decir Andrés Manuel López Obrador arrasará.
El Partido Revolucionario Institucional temeroso al efecto Amlo pretende confundir al electorado que no existe tal efecto, y tratan de imponer la idea que Peña Nieto ganará la elección nacional para desanimar el voto tabasqueño. Pese a todas las prácticas antidemocráticas que hace el PRI,donde el descaro y el cinismo son las únicas características que se les pueden atribuir existen tres condiciones para que se dé el cambio verdadero en el estado:
La necesidad histórica del cambio.- Frente a una panorama de pobreza, pobreza alimentaria, desigualdad social, desempleo, marginación inseguridad, corrupción e impunidad-, la población siente y quiere una transformación en la vida pública, quiere un cambio de gobierno, una alternancia que rescate los niveles de estancamiento.
El efecto AMLO, quien tiene 18 puntos arriba en la preferencia electoral en Tabasco, y
Se tiene un candidato ejemplar al gobierno del Estado, Arturo Núñez, con capacidad técnica y política para levantar al estado.
Recordemos la campaña presidencial de Vicente Fox en el año 2000, cuyo eje central se basó en usar el marketing comercial, usando frases rimbombantes que no te decían nada, pero que contagiaban al votante. Fox fue vendido como un jabón y ganó. En el trascurso de su gobierno, se evidenció que sólo era un cascarón, y los resultados de su administración fueron pésimos. Tenemos casos similares como lo es Andrés Granier, quien ganó con una enorme popularidad, y hoy sus niveles de aprobación están en el 20 por ciento, es decir el 80 por ciento de la población lo rechaza. Y Jesús Ali fue diputado local y presidente municipal bajo el aval de Andrés Granier, ellos forman parte de los mismos intereses y complicidades.
La estrategia de marketing del grupo de Jesús Alí ha sido el de querer divorciarse de Andrés Granier y el adjudicarse las fortalezas y el discurso de su adversario. Es decir, ante la carencia de cualidades, se autonombró técnico, conocedor de la problemática de Tabasco, experimentado, las cuales son las cualidades de Arturo Núñez, pero Jesús Ali hasta eso se robó, se robó la personalidad e identidad de su oponente.
Otra estrategia del PRI, ha sido las encuestas, haciendo uso del juego del termómetro social, es decir usan las encuestas para manipular al electorado, y crear una idea, una percepción de triunfo que en ese momento no existe, pero al repetir la misma idea se hace verosímil. Sin embargo, no han podido repuntar, porque existen dos percepciones encontradas:
La de los medios de comunicación, principalmente de la prensa y Tv que tratan de manipular al electorado con encuestas alteradas para hacer creer que su candidato Jesús Alí va arriba y la otra percepción,
El clima de opinión de los espacios públicos del ciudadanoque está en el parque, mercado, plazas comerciales, café, etcétera que tiene una certidumbre y una definición clara por votar por Arturo Núñez. Sabemos que existe una creencia marcada de sufragar por el cambio verdadero y dentro de este segmento hay una parte que se queda callada, porque por más que quiera sintonizar con la opinión de las mayorías no puede hacerlo por miedo a represalias, este fenómeno sociológico se llama espiral del silencio.En una encuesta electoral se pregunta el sistema de creencia e intención de voto, que son dos situaciones distintas. En Tabasco existe una percepción social que no coincide con los medios, pero la percepción de la gente es la define la elección y esta apunta hacia ArturoNúñez.
El candidato del PRI a gobernador piensa que con la compra del voto y su evidente fraude tratará de inhibir la oleada masiva del cambio. Frente a este escenario hayque salir a votar pacíficamente y no caer en la provocación. El marketing político no tiene cabida cuando las condiciones objetivas están dadas.
El Partido Revolucionario Institucional temeroso al efecto Amlo pretende confundir al electorado que no existe tal efecto, y tratan de imponer la idea que Peña Nieto ganará la elección nacional para desanimar el voto tabasqueño. Pese a todas las prácticas antidemocráticas que hace el PRI,donde el descaro y el cinismo son las únicas características que se les pueden atribuir existen tres condiciones para que se dé el cambio verdadero en el estado:
La necesidad histórica del cambio.- Frente a una panorama de pobreza, pobreza alimentaria, desigualdad social, desempleo, marginación inseguridad, corrupción e impunidad-, la población siente y quiere una transformación en la vida pública, quiere un cambio de gobierno, una alternancia que rescate los niveles de estancamiento.
El efecto AMLO, quien tiene 18 puntos arriba en la preferencia electoral en Tabasco, y
Se tiene un candidato ejemplar al gobierno del Estado, Arturo Núñez, con capacidad técnica y política para levantar al estado.
Recordemos la campaña presidencial de Vicente Fox en el año 2000, cuyo eje central se basó en usar el marketing comercial, usando frases rimbombantes que no te decían nada, pero que contagiaban al votante. Fox fue vendido como un jabón y ganó. En el trascurso de su gobierno, se evidenció que sólo era un cascarón, y los resultados de su administración fueron pésimos. Tenemos casos similares como lo es Andrés Granier, quien ganó con una enorme popularidad, y hoy sus niveles de aprobación están en el 20 por ciento, es decir el 80 por ciento de la población lo rechaza. Y Jesús Ali fue diputado local y presidente municipal bajo el aval de Andrés Granier, ellos forman parte de los mismos intereses y complicidades.
La estrategia de marketing del grupo de Jesús Alí ha sido el de querer divorciarse de Andrés Granier y el adjudicarse las fortalezas y el discurso de su adversario. Es decir, ante la carencia de cualidades, se autonombró técnico, conocedor de la problemática de Tabasco, experimentado, las cuales son las cualidades de Arturo Núñez, pero Jesús Ali hasta eso se robó, se robó la personalidad e identidad de su oponente.
Otra estrategia del PRI, ha sido las encuestas, haciendo uso del juego del termómetro social, es decir usan las encuestas para manipular al electorado, y crear una idea, una percepción de triunfo que en ese momento no existe, pero al repetir la misma idea se hace verosímil. Sin embargo, no han podido repuntar, porque existen dos percepciones encontradas:
La de los medios de comunicación, principalmente de la prensa y Tv que tratan de manipular al electorado con encuestas alteradas para hacer creer que su candidato Jesús Alí va arriba y la otra percepción,
El clima de opinión de los espacios públicos del ciudadanoque está en el parque, mercado, plazas comerciales, café, etcétera que tiene una certidumbre y una definición clara por votar por Arturo Núñez. Sabemos que existe una creencia marcada de sufragar por el cambio verdadero y dentro de este segmento hay una parte que se queda callada, porque por más que quiera sintonizar con la opinión de las mayorías no puede hacerlo por miedo a represalias, este fenómeno sociológico se llama espiral del silencio.En una encuesta electoral se pregunta el sistema de creencia e intención de voto, que son dos situaciones distintas. En Tabasco existe una percepción social que no coincide con los medios, pero la percepción de la gente es la define la elección y esta apunta hacia ArturoNúñez.
El candidato del PRI a gobernador piensa que con la compra del voto y su evidente fraude tratará de inhibir la oleada masiva del cambio. Frente a este escenario hayque salir a votar pacíficamente y no caer en la provocación. El marketing político no tiene cabida cuando las condiciones objetivas están dadas.