Tabasco Ilustrado
Influyente hasta la muerte
En Villahermosa, hay una avenida que seguramente todos hemos transitado en algún momento: General Augusto César Sandino. A diferencia de otros espacios viales, el personaje del que surge su nombre no fue tabasqueño; es más, ni siquiera fue mexicano. Y entonces… ¿de dónde venía si no era de nuestro país?
Vamos hacia el sureste de México, al país de Nicaragua en Centroamérica.
El 18 de mayo de 1895, en la ciudad de Niquinohomo, nació este personaje.
Desde su juventud se dedicó a trabajar bastante, pues sufrió abandonos y fue de una casa a otra hasta terminar con su familia paterna, donde debió buscar alguna forma de pagar sus gastos.
En 1912 vio la primera intervención de tropas estadounidenses en su país.
Meses más tarde, vio el cadáver del general Benjamín Zeledón que murió en batalla.
Nueve años después, hirió a Dagoberto Rivas (hijo de una persona influyente) al dispararle. Todo esto fue forjando muchas impresiones en su interior y también en su carácter.
Buscando escapar de una posible venganza, rondó por algunos países hasta llegar a México, arribando al estado de Veracruz y trabajando para empresas petroleras.
Ya en nuestro país, se unió a grupos muy diversos: anarquistas, comunistas revolucionarios, francmasones y otros.
Volvió a Nicaragua, en donde luchó seis años en contra de las tropas respaldadas por los Estados Unidos.
Gracias a sus capacidades, se había ganado el respeto y la admiración de muchas personas.
Debido a que su reputación amenazaba a varios líderes de su país, lo invitaron al palacio presidencial, donde fue asesinado.
Muchos creerán que ahí terminó todo, pero pudo influir tanto, que después de su muerte el Frente Sandinista de Liberación Nacional continuó con los anhelos de Sandino buscando objetivos como la igualdad.
Como un pequeño dato curioso, el verdadero nombre de este señor era Augusto Nicolás Calderón Sandino.
Un par (casi) sin excepción
Esta es ocasión de conocer las palabras esdrújulas, así como su acentuación.
Son las que tienen tres sílabas o más, y tienen una característica muy peculiar que las hace diferentes de los dos tipos anteriores (agudas y graves): Siempre se acentúan en la antepenúltima sílaba sin ninguna excepción. Una buena manera de entender este tipo de palabras, es con ejemplos que las ilustren claramente:
-Acuífero.
-Brújula.
-Música.
-Murciélago.
-Archipiélago.
También están las sobreesdrújulas, que se acentúan en la anterior a la antepenúltima sílaba. Como referencia podemos tomar las siguientes:
-Dígamelo.
-Tráigaselo.
-Guárdatelo.
Ahora bien, a diferencia de las esdrújulas, las sobreesdrújulas tienen una pequeña excepción, y me refiero a cuando se utiliza el término mente. Si la palabra original lleva acento, también se le pondrá; si no lo lleva, no se le coloca. Algunas excepciones importantes son:
-Amigablemente.
-Efectivamente.
-Indefectiblemente.
Si les quitamos el término mente, observaremos que a esas palabras no se les coloca la tilde.
Para mí será un honor saber que aprendiste algo nuevo o útil. Si tienes alguna calle, avenida o sugerencia de tema para tratar en esta sección, puedes escribirme en Twitter a la siguiente dirección: @rubenvalenti.