En Tabasco se sigue lastimando el medio ambiente: Arturo Ñúñez
Las obras emergentes que se construyeron para afrontar las inundaciones del año pasado son una muestra clara del daño que se le ha causado al ecosistema, dice el Vicepresidente del Senado de la República durante un foro sobre la materia en el que participaron especialistas en el tema
Villahermosa, Tabasco, 5 de agosto.- Las obras hídricas que se construyeron para afrontar la emergencia generada por las inundaciones, son el ejemplo más claro de que en Tabasco se sigue lastimando el medio ambiente, señaló el Senador del PRD, Arturo Núñez Jiménez.
Durante el Foro sobre Medio Ambiente, que se llevó a cabo en la Sala de Usos Múltiples de la Biblioteca “José María Pino Suárez”, cuestionó que estos trabajos emergentes se hayan realizado sin contar previamente con un estudio de impacto ambiental.
Aseguró que el espigón de El Macayo y las ventanas de alivio no estaban previstos en el Plan Hídrico Integral para Tabasco y el daño que causaron, no sólo a las comunidades, sino también el entorno ecológico es notable.
Ante especialistas en la materia, doctores en ciencias y ambientalistas calificados, enumeró una serie de factores que han afectado el ecosistema en el estado, como los ingenios, el desarrollo urbano desordenado y el manejo inadecuado del agua, por citar alguno de ellos.
El Vicepresidente del Senado de la República destacó que la parte más visible de esta alteración del ecosistema es la “muy difícil convivencia con Petróleos Mexicanos, pero a fuerzas de ser justos no es la única que ha dañado a este entorno del medio ambiente en Tabasco”.
Advirtió que con el cambio climático que se está experimentando a nivel mundial, cuyas consecuencias son objeto de estudio y de mediciones, la situación tenderá a agravarse más en la entidad, si no se toman medidas que frenen este deterioro del medio ambiente.
Indicó que la inundación de 1999 fue la primera señal de alerta para tomar las medidas necesarias a fin de evitar daños mayores, se dejó pasar el tiempo y sobrevino la tragedia del 2007 y el año pasado se tuvieron que realizar obras de emergencia que no estaban contempladas en el plan hídrico y el problema sigue sin resolverse, pues no se ha concluido la compuerta de El Macayo ni se han realizado las obras complementarias.
Durante el foro, los especialistas hicieron un diagnóstico sobre la situación actual del medio ambiente en el estado, y advirtieron que el deterioro que registra podría tener consecuencias muy negativas para Tabasco si no se actúa de inmediato.
Expresaron que los problemas de inundación que enfrenta el estado en parte tienen su origen en la degradación de los suelos que se registra en la cuenca del Grijalva y que además son el soporte de ecosistemas.
Indicaron que Tabasco es uno de los estados que presenta una mayor degradación de los suelos con el 70 por ciento y que esto ocurre tanto en la planicie como en la sierra tabasqueña, por lo que es necesario implementar programas que favorezcan la recuperación de los mismos.
Manifestaron también que, contrario a lo que se pensaba, mucho de lo que está sucediendo en el estado con el medio ambiente no se debe al cambio climático, pero que éste sí va a acelerar y a agravar “mucho de lo que estamos viendo”.
Durante el Foro sobre Medio Ambiente, que se llevó a cabo en la Sala de Usos Múltiples de la Biblioteca “José María Pino Suárez”, cuestionó que estos trabajos emergentes se hayan realizado sin contar previamente con un estudio de impacto ambiental.
Aseguró que el espigón de El Macayo y las ventanas de alivio no estaban previstos en el Plan Hídrico Integral para Tabasco y el daño que causaron, no sólo a las comunidades, sino también el entorno ecológico es notable.
Ante especialistas en la materia, doctores en ciencias y ambientalistas calificados, enumeró una serie de factores que han afectado el ecosistema en el estado, como los ingenios, el desarrollo urbano desordenado y el manejo inadecuado del agua, por citar alguno de ellos.
El Vicepresidente del Senado de la República destacó que la parte más visible de esta alteración del ecosistema es la “muy difícil convivencia con Petróleos Mexicanos, pero a fuerzas de ser justos no es la única que ha dañado a este entorno del medio ambiente en Tabasco”.
Advirtió que con el cambio climático que se está experimentando a nivel mundial, cuyas consecuencias son objeto de estudio y de mediciones, la situación tenderá a agravarse más en la entidad, si no se toman medidas que frenen este deterioro del medio ambiente.
Indicó que la inundación de 1999 fue la primera señal de alerta para tomar las medidas necesarias a fin de evitar daños mayores, se dejó pasar el tiempo y sobrevino la tragedia del 2007 y el año pasado se tuvieron que realizar obras de emergencia que no estaban contempladas en el plan hídrico y el problema sigue sin resolverse, pues no se ha concluido la compuerta de El Macayo ni se han realizado las obras complementarias.
Durante el foro, los especialistas hicieron un diagnóstico sobre la situación actual del medio ambiente en el estado, y advirtieron que el deterioro que registra podría tener consecuencias muy negativas para Tabasco si no se actúa de inmediato.
Expresaron que los problemas de inundación que enfrenta el estado en parte tienen su origen en la degradación de los suelos que se registra en la cuenca del Grijalva y que además son el soporte de ecosistemas.
Indicaron que Tabasco es uno de los estados que presenta una mayor degradación de los suelos con el 70 por ciento y que esto ocurre tanto en la planicie como en la sierra tabasqueña, por lo que es necesario implementar programas que favorezcan la recuperación de los mismos.
Manifestaron también que, contrario a lo que se pensaba, mucho de lo que está sucediendo en el estado con el medio ambiente no se debe al cambio climático, pero que éste sí va a acelerar y a agravar “mucho de lo que estamos viendo”.