Termina el vía crusis para jueza despedida por Rodolfo Campos
La abogada Julia Quen, demostró su inocencia y fue absuelta de las acusaciones por delito de peculado que presentó en 2008 el entonces presidente del Tribunal Superior de Justicia
Villahermosa, Tab. a 13 sep. 2013.- “Estoy feliz, conmovida, al ver que este vía crucis que parecía no tener fin, ha terminado, mantengo la frente muy en alto al quedar demostrada mi inocencia y al ver que se me ha hecho justicia; estas lágrimas que se me escurren ya no son de angustia, de tristeza o impotencia sino de felicidad” Expresó ayer a esta reportera, la abogada Julia Quen, quien antes de enero del 2008 se desempeñaba como jueza de primera instancia, en Jonuta, y que fue retirada del cargo como consecuencia de las demandas penales y administrativas que levantó injustamente en su contra el entonces presidente del Tribunal Superior de Justicia, Rodolfo Campos Montejo. Su alegría obedece a que hace unos días, el amparo que había promovido en contra de la última resolución que había dictado el juez de primera instancia por el delito de peculado, se resolvió a su favor
En el resolutivo, magistrados del juzgado penal y del trabajo resolvieron que se dicte una sentencia absolutoria a la abogada y por esas circunstancias se de cabal cumplimiento a la ejecutoria del 2009, en donde se ordenaba al TSJE su reinstalación como jueza de primera instancia y la restitución de sus derechos laborales y el pago de los salarios caídos de más de cinco años y nueve meses. Con la resolución por tal motivo y en consecuencia la dictada por los magistrados del TSJE, demuestro mi inocencia en la comisión del delito que injustamente me imputó Campos Montejo, lo cual siempre hice valer ante los medios de comunicación y los tribunales de justicia. “Soy inocente, eso es una realidad demostrada a través de las resoluciones ejecutorias que hay”, reitera Juliana Quen Pérez. Que lucha tan larga.
La batalla legal que Juliana Quen mantuvo durante más de cinco años contra Campos Montejo fue sin tregua, a pesar de la situación económica en que la persecución del ex presidente del Tribunal Superior de Tabasco, la colocó no solo a ella sino también a su esposo, abogado también, ambos padres de dos niños. Estoy muy endeudada, porque Rodolfo Campos Montejo como parte de la persecución que mantuvo en mi contra, con el tráfico de influencia y abuso de poder que se desempeñó durante toda su administración, dio instrucciones, incluso de que no se me permitiera el acceso a ningún juzgado. Nos cerraron la puerta, a mi esposo también, ante el descrédito que el entonces primer magistrado hizo público a través de los procedimientos penales que emprendió contra mi persona Ese descrédito me marco de tal manera, expresa la abogada, que en todo este tiempo no pude ejercer mi carrera de abogada, además de que si le llevábamos un asunto a algún cliente, ante su manifiesta intervención, corría el riesgo de perjudicarlo. “Realmente esa situación me ató de pies y manos”.
¿Es justo que Campos Montejo terminara su administración sin ninguna sanción, a pesar de la persecución laboral injusta contra varios trabajadores y solapar a funcionarios de ese tribunal que han sido acusados de acoso sexual? Se le preguntó a Juliana Quen. Tengo la esperanza, responde la abogada, de que todas esas prácticas arbitrarias, amañadas con las que se venía conduciendo el Consejo de la Judicatura, queden atrás y que no se volverán a repetir, por lo menos durante la administración del actual presidente del Tribunal Superior del Estado Jorge David Priego Solís y del Consejo de la Judicatura.
El licenciado Jorge David Priego Solís tiene otra actitud, hablé ya con él, en las pláticas que he tenido mostró su total disponibilidad para que de manera inmediata se me devuelva el cargo de jueza de primera instancia y me sean restituidos todos mis derechos. Incluso en una plática anterior había expresado su molestia ante la actitud de los magistrados del Tribunal Superior de Justicia del Estado, por eso creo que bajo su administración se volverá a recuperar la credibilidad y confianza en el poder judicial del estado. -¿El no formaba parte de la magistratura pasada? Se preguntó. No, de hecho cuando asume ese cargo sostuvimos una plática alrededor de mis asuntos legales y ahí me aseguró que con él la situación sería distinta, y que en los resolutivos pendientes no actuaría ni a favor ni en contra, sino que acataría la resolución de la autoridad correspondiente. Y así fue, sostiene Juliana Quen Pérez. –
¿Cómo te sientes después de más de cinco años de padecer, como otros trabajadores y trabajadoras del TSJE en tiempos de Campos Montejo, persecución? Feliz, verdaderamente ha sido un víacrucis el que he vivido y terminado, parecía no tener fin y del que salgo con la frente en alto, luego de lograr que se reconozca mi inocencia, esto me llena plenamente de felicidad, y estas lágrimas que se me han escurrido ya no son de angustia, de tristeza o impotencia sino son de felicidad. Juliana Quen, como La Verdad del Sureste denunció en su momento, fue separada de su cargo por una acusación falsa de peculado ordenada por Rodolfo Campos Montejo, la cual fue echada por tierra por los tribunales federales desde el 2009 años pero mediante artilugios legales el TSJE se impidió el cumplimiento de los resolutivos. El verdadero origen del encono de Campos Montejo en contra de la jueza de primera instancia fue negarse a las presiones constantes para que “recomendara” a su hermano Donaciano Quen Pérez que abandonara su lucha por integrar un sindicato independiente de trabajadores de poder judicial del estado. La abogada nunca se involucró en la organización de dicho sindicato y Donaciano fue despedido también; antes que él y ella, cinco trabajadores más, integrantes del comité ejecutivo del naciente sindicato, fueron igualmente cesados, a diferencia de Juliana, ellos desistieron de su lucha por la reinstalación.