María del Carmen Hernández dijo que dicha iniciativa fue entregada en la Oficialía Mayor de la Cámara de Diputados el pasado 27 de diciembre y tiene como objetivo actualizar dicha legislación en materia de equidad de género y derechos de las mujeres.
Introducir las obligaciones y reglamentación que establece la Ley Estatal de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia a los municipios y a sus direcciones de atención de las mujeres, para que sus autoridades las vayan implementando.
Seguramente la Oficialía Mayor se encargó ya de turnarla a las distintas comisiones legislativas y la Asociación Ecológica Santo Tomás se encargará de darle seguimiento, dijo la socióloga. Nos preocupa la violencia contra las mujeres, que es la peor de las violaciones de sus derechos humanos, por su erradicación deberíamos de contribuir todos. Santo Tomás entrega esta iniciativa en un momento en el que las alcaldías ni siquiera han cumplido con la reforma a la ley municipal del estado que creo las direcciones de atención de las mujeres, se le hizo ver a María del Carmen Hernández.
Eso es algo que vemos con desaliento, en primer lugar que a 6 años de que se aprobó esa reforma, exista un ayuntamiento que no ha instalado su Dirección de Atención a las Mujeres (DAM), respondió.
Pero también que las dieciséis DAM instaladas no estén funcionando como debe ser, ni cumpliendo con los objetivos de esa reforma, ya que ni cuentan con personal calificado, ni espacios adecuados ni presupuesto para realizar las acciones obligadas para combatir la violencia.
Por eso, una vez más, exhortamos a los ayuntamientos a destinar presupuesto, suficiente, no solo para cubrir los honorarios de la directora, sino para cumplir con las tareas a las que la ley obliga a los ayuntamientos.
Se le preguntó si, esa agrupación conoce los presupuestos municipales destinados a las DAM, y la socióloga declaró que aún no realizan ese ejercicio, pero que lo realizarán en los próximos días para ir comparando cuánto se les ha destinado cada año a partir del 2007, cuando dichas direcciones debieron comenzar a funcionar.
Para ese año, las autoridades municipales tendrían que conocer las necesidades de las direcciones y poner en marcha los programas y acciones para cumplir con los objetivos que esas direcciones alcanzar por ley.
Hasta el momento la mayoría de los alcaldes se han escudado con la excusa de que no disponen de presupuesto para que cada una de las DAM realice sus funciones para abatir la violencia contra las mujeres.
Nosotros sostenemos que eso es solo un pretexto de los presidentes municipales, dijo, porque aún cuando este fuera mínimo, tiene que ser distribuido as acuerdo a las necesidades y prioridades de los ciudadanos de cada jurisdicción.
Lo que sucede, agregó, es que las administraciones municipales, en el mejor de los casos, privilegian obras que producen mayores beneficios políticos y limitan o recortan las asignaciones presupuestales a las DAM.
