TIZON PETROLERO
PETROLEROS “NO ME DEFIENDAS AMLO, ME GUSTA QUE ME GOLPEEN
Un trabajador petrolero, jubilado, realizo algunas observaciones sobre lo que pasa con la mayoría de trabajadores petroleros. Afirma que no reaccionan, aun cuando los líderes petroleros los humillen, y que por ese motivo el Presidente de México no quiere meter las manos, porque ve la cobardía en muchos trabajadores y se va a meter en problemas, defendiéndolos, viendo que no tienen dignidad, que te meten a una lucha frontal y te dejan solo. El poder de los dirigentes petroleros era el Sistema, y ya no está con ellos. Recuerdo una de las entrevistas que le realicé al extinto líder moral, Joaquín Hernández Galicia, la Quina, (Q.E.P.D.) cuando dijo, “pensé que defendía hombres, y defendía a cobardes”.
Afirma que AMLO se enfrentó al sistema, con valentía, y está viendo que el trabajador no reacciona, no se da cuenta el trabajador petrolero que el sistema está con ellos, están esperando que AMLO les quite del S.T.P.R.M. a Carlos Romero Deschamps. Olvida el trabajador que sus dirigentes ya no tienen poder, ya no tienen de su lado al sistema, no lo entienden, no tienen porque tenerles miedo a los caciques, pareciera que al trabajador petrolero le gusta la mala vida.
Nuestra fuente indica que el trabajador, la mayoría, se considera víctima, y a las víctimas no les gusta que los defiendan, son masoquistas crónicas, una enfermedad de toda la vida, y parecieran decirle al Presidente de México,” porque te metes, si me gusta que me estén golpeando”. Muchos trabajadores se acostumbraron a ser masoquistas, les ha gustado vivir maltratados, humillados, existen trabajadores petroleros tipo “torones”, de casi dos metros de altura, que hablan a espaldas de los dirigentes, pero cuando llegan los caciques, se encorvan, en lugar de erguirse, se aplastan en lugar de decirles lo que piensan, por eso los dirigentes petroleros se burlan de ellos, de la “bola de borregos”, que llegan al sindicato con la cabeza agachada, hasta les da miedo mirar a la cara a sus dirigentes, por lo que dice, “que les pasa a los petroleros”.
Y Menciona, “el Sistema ya no está con los líderes petroleros, ya no está el PRI en el poder, el poder de los dirigentes petroleros era el sistema, ahora el poder lo tiene el trabajador petrolero, ya los caciques no tienen el respaldo del Gobierno, pero desgraciadamente no reaccionan, tienen atole en las venas”.
Ahí está el caso del Fraccionamiento Mis Blancas Mariposas, en Tabasco, fue construida con las compañías de los líderes petroleros de las secciones 44 y 48, los trabajadores beneficiados solo se quejan entre ellos, de la mala calidad del material, etc. Y ya les subieron mil pesos catorcenales en sus descuentos del cobro. Los dirigentes les roban por donde quieren, los humillan, les hacen la vida imposible, y el trabajador no se atreve a reclamar por cobardía, señalo nuestra fuente.
También el sistema debe desmantelar el “espionaje” que los líderes petroleros tienen dentro de Pemex, desde ahí los lideres controlan todo, debe de intervenir la Guardia Nacional, debe entrar a Pemex, no a vigilar, sino a desmantelar el sistema de espionaje. El Director de Pemex está arriba, no tiene idea de lo que pasa dentro de Pemex, existen orejas, todo mundo los conoce, soplones, y hay fuga de todo, expuso el trabajador..
.
Afirma que AMLO se enfrentó al sistema, con valentía, y está viendo que el trabajador no reacciona, no se da cuenta el trabajador petrolero que el sistema está con ellos, están esperando que AMLO les quite del S.T.P.R.M. a Carlos Romero Deschamps. Olvida el trabajador que sus dirigentes ya no tienen poder, ya no tienen de su lado al sistema, no lo entienden, no tienen porque tenerles miedo a los caciques, pareciera que al trabajador petrolero le gusta la mala vida.
Nuestra fuente indica que el trabajador, la mayoría, se considera víctima, y a las víctimas no les gusta que los defiendan, son masoquistas crónicas, una enfermedad de toda la vida, y parecieran decirle al Presidente de México,” porque te metes, si me gusta que me estén golpeando”. Muchos trabajadores se acostumbraron a ser masoquistas, les ha gustado vivir maltratados, humillados, existen trabajadores petroleros tipo “torones”, de casi dos metros de altura, que hablan a espaldas de los dirigentes, pero cuando llegan los caciques, se encorvan, en lugar de erguirse, se aplastan en lugar de decirles lo que piensan, por eso los dirigentes petroleros se burlan de ellos, de la “bola de borregos”, que llegan al sindicato con la cabeza agachada, hasta les da miedo mirar a la cara a sus dirigentes, por lo que dice, “que les pasa a los petroleros”.
Y Menciona, “el Sistema ya no está con los líderes petroleros, ya no está el PRI en el poder, el poder de los dirigentes petroleros era el sistema, ahora el poder lo tiene el trabajador petrolero, ya los caciques no tienen el respaldo del Gobierno, pero desgraciadamente no reaccionan, tienen atole en las venas”.
Ahí está el caso del Fraccionamiento Mis Blancas Mariposas, en Tabasco, fue construida con las compañías de los líderes petroleros de las secciones 44 y 48, los trabajadores beneficiados solo se quejan entre ellos, de la mala calidad del material, etc. Y ya les subieron mil pesos catorcenales en sus descuentos del cobro. Los dirigentes les roban por donde quieren, los humillan, les hacen la vida imposible, y el trabajador no se atreve a reclamar por cobardía, señalo nuestra fuente.
También el sistema debe desmantelar el “espionaje” que los líderes petroleros tienen dentro de Pemex, desde ahí los lideres controlan todo, debe de intervenir la Guardia Nacional, debe entrar a Pemex, no a vigilar, sino a desmantelar el sistema de espionaje. El Director de Pemex está arriba, no tiene idea de lo que pasa dentro de Pemex, existen orejas, todo mundo los conoce, soplones, y hay fuga de todo, expuso el trabajador..
.