Tras 2 años de pandemia, retoma comunidad Juchimán Gallo Universitario en honor a Juárez
Villahermosa, Tabasco; viernes 18 de marzo de 2022.- Casi dos años después, el gen UJAT emergió como una catarsis social. Entre tamborileros, música de batucada y los redobles de su banda de guerra, miles de estudiantes volvieron a las calles de Villahermosa para retomar el tradicional “Gallo Universitario”’, refrendar su compromiso con lo mejor de su historia y confirmar su amplio legado juarista.
Al amparo de esta gran bóveda tropical y en medio del calor patriótico de una tarde luminosa, la comunidad Juchimán, encabezada por el gobernador Carlos Manuel Merino Campos, marchó desde el antiguo Instituto Juárez con destino al parque que lleva el nombre del Benemérito de las Américas, justo en el corazón de la capital. El contingente partió desde la emblemática avenida 27 de Febrero, se adentró por la avenida Francisco I. Madero y culminó en la intersección con la calle Ignacio Zaragoza.
Con responsabilidad, los universitarios demostraron que están más que listos para transitar por la Nueva Normalidad que impuso la pandemia de COVID-19, hoy en franco descenso.
Antorchas en mano, cánticos, porras, globos de colores, lluvia de confetis y algarabía se amalgamaron en una icónica celebración que se realiza desde el año 1906, pero que se vio interrumpida durante los años 2020 y 2021 por la irrupción de un virus que, a la fecha, ha cobrado la vida de 6 mil 204 personas en Tabasco.
La serenata fue un homenaje a Benito Pablo Juárez García por el 214 aniversario de su natalicio, a celebrarse el próximo lunes 21 de marzo, sí; pero también fue un homenaje a la vida, fue un ‘in memoriam’ de los que ya no están, de todos aquellos que perdieron la batalla frente al coronavirus. Fue un reencuentro de unidad, fraternidad y esperanza.
Así, todos juntos, arribaron al Parque Juárez. Codo a codo. El gobernador flanqueado por el rector de la UJAT, Guillermo Narváez Osorio; el secretario de Gobierno, Guillermo Arturo del Rivero León; la alcaldesa Yolanda Osuna Huerta; y profesores y alumnos de todas las divisiones académicas que conforman la máxima casa de estudios del estado.
Desde el monumento que honra la memoria del Indio de Guelatao, Miguel Ángel Palma Pérez, estudiante de la Licenciatura en Comunicación, pronunció el discurso oficial, de poco más de 6 minutos, pero cargado de valores que revigorizan el Gen UJAT y enaltecen la dignidad nacional, la justicia y la libertad.
“Los universitarios venimos aquí a refrendar nuestro compromiso con una historia que nos llena de orgullo pero también de esperanza, una historia que condensa las luchas seculares de nuestro pueblo en la figura de uno de los mexicanos más emblemáticos: Benito Juárez García”, arengó en el arranque de actividades de la semana juarista.
Afirmó que recordar a uno de los más grandes presidentes de México implica renovar la fe de un pueblo en su destino, y revalorar a “una generación que se entregó a una causa justa ganándole terreno a la desesperanza”.
Palma Pérez recalcó que aquí en Tabasco, siete años después de su muerte, Benito Juárez hizo patente su legado con la creación del glorioso Instituto Juárez, que significó el primer día en la historia cultural de nuestra provincia. “Somos parte –enfatizó– del glorioso testamento de un gobernante previsor que hizo del poder un instrumento al servicio de una causa noble y justa: la causa de la educación superior”.
Añadió que como universitarios, los estudiantes de la UJAT son “legatarios por derecho propio de una noble universidad que desde sus aulas no solo transmite conocimientos, sino que forja a mujeres y hombres para el desarrollo de Tabasco y del país; mujeres y hombres conocedores y defensores de sus derechos, mujeres y hombres actuantes y pensantes, conscientes y con responsabilidad del tiempo que les ha tocado vivir”.
El alumno de la División Académica de Educación y Artes (DAEA) hizo un llamado a los jóvenes juchimanes para que, con responsabilidad y apegados a los ideales juaristas, contribuyan a forjar el futuro de nuestra nación, anteponiendo “ideales de pensamiento crítico, de ética, de democracia y humanismo, humanismo que se debe reflejar en el respeto a nuestros derechos universales”, puntualizó.
Al amparo de esta gran bóveda tropical y en medio del calor patriótico de una tarde luminosa, la comunidad Juchimán, encabezada por el gobernador Carlos Manuel Merino Campos, marchó desde el antiguo Instituto Juárez con destino al parque que lleva el nombre del Benemérito de las Américas, justo en el corazón de la capital. El contingente partió desde la emblemática avenida 27 de Febrero, se adentró por la avenida Francisco I. Madero y culminó en la intersección con la calle Ignacio Zaragoza.
Con responsabilidad, los universitarios demostraron que están más que listos para transitar por la Nueva Normalidad que impuso la pandemia de COVID-19, hoy en franco descenso.
Antorchas en mano, cánticos, porras, globos de colores, lluvia de confetis y algarabía se amalgamaron en una icónica celebración que se realiza desde el año 1906, pero que se vio interrumpida durante los años 2020 y 2021 por la irrupción de un virus que, a la fecha, ha cobrado la vida de 6 mil 204 personas en Tabasco.
La serenata fue un homenaje a Benito Pablo Juárez García por el 214 aniversario de su natalicio, a celebrarse el próximo lunes 21 de marzo, sí; pero también fue un homenaje a la vida, fue un ‘in memoriam’ de los que ya no están, de todos aquellos que perdieron la batalla frente al coronavirus. Fue un reencuentro de unidad, fraternidad y esperanza.
Así, todos juntos, arribaron al Parque Juárez. Codo a codo. El gobernador flanqueado por el rector de la UJAT, Guillermo Narváez Osorio; el secretario de Gobierno, Guillermo Arturo del Rivero León; la alcaldesa Yolanda Osuna Huerta; y profesores y alumnos de todas las divisiones académicas que conforman la máxima casa de estudios del estado.
Desde el monumento que honra la memoria del Indio de Guelatao, Miguel Ángel Palma Pérez, estudiante de la Licenciatura en Comunicación, pronunció el discurso oficial, de poco más de 6 minutos, pero cargado de valores que revigorizan el Gen UJAT y enaltecen la dignidad nacional, la justicia y la libertad.
“Los universitarios venimos aquí a refrendar nuestro compromiso con una historia que nos llena de orgullo pero también de esperanza, una historia que condensa las luchas seculares de nuestro pueblo en la figura de uno de los mexicanos más emblemáticos: Benito Juárez García”, arengó en el arranque de actividades de la semana juarista.
Afirmó que recordar a uno de los más grandes presidentes de México implica renovar la fe de un pueblo en su destino, y revalorar a “una generación que se entregó a una causa justa ganándole terreno a la desesperanza”.
Palma Pérez recalcó que aquí en Tabasco, siete años después de su muerte, Benito Juárez hizo patente su legado con la creación del glorioso Instituto Juárez, que significó el primer día en la historia cultural de nuestra provincia. “Somos parte –enfatizó– del glorioso testamento de un gobernante previsor que hizo del poder un instrumento al servicio de una causa noble y justa: la causa de la educación superior”.
Añadió que como universitarios, los estudiantes de la UJAT son “legatarios por derecho propio de una noble universidad que desde sus aulas no solo transmite conocimientos, sino que forja a mujeres y hombres para el desarrollo de Tabasco y del país; mujeres y hombres conocedores y defensores de sus derechos, mujeres y hombres actuantes y pensantes, conscientes y con responsabilidad del tiempo que les ha tocado vivir”.
El alumno de la División Académica de Educación y Artes (DAEA) hizo un llamado a los jóvenes juchimanes para que, con responsabilidad y apegados a los ideales juaristas, contribuyan a forjar el futuro de nuestra nación, anteponiendo “ideales de pensamiento crítico, de ética, de democracia y humanismo, humanismo que se debe reflejar en el respeto a nuestros derechos universales”, puntualizó.