Urdimbres y texturas INVOLUCRAR AL PUEBLO EN LOS CAMBIOS
Por Teresita Bautista Valles.
El gobierno de Argentina presidido por Cristina Fernández de Kirchner estableció dentro del Ministerio de Cultura la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional. Visto así, suena fuera de lugar y poco fiable, más bien tendencioso y con tintes a controlar lo que se piensa, lo que se dice. En su país, los opositores al régimen hicieron reminiscencias sobre Joseph Goebbels y el Ministerio de Propaganda Nazi.
Quien está a cargo de dicha secretaría es un filósofo: Ricardo Forster, profesor investigador en varias universidades en la región, incluso en el extranjero. La función es “generar instancias de diálogo y debate sobre temas contemporáneos, promoviendo nuevas corrientes de pensamiento, que hagan partícipe a toda la ciudadanía” refiere el nombrado filósofo.
Una intención que pudiera ser tomada como un simple ejercicio de reflexión que no aporta mayormente nada, cuando en México como en Argentina, cada uno con sus respectivos problemas, requerimos de sentarnos a dialogar, todos, sin excepción de ninguna naturaleza, y debatir sobre las preocupaciones que como ciudadanos del mundo debemos arreglar, escuchar a las partes y reflexionar, ejercicio que no se lleva a cabo. «El objetivo es generar foros para el debate de ideas de los más diversos orígenes (…) Vamos a incorporar a todas las tradiciones intelectuales, desde el lugar que ocupa Faustino Sarmiento en nuestra Historia, hasta las corrientes más olvidadas. Va a haber un lugar para la tradición liberal, para la izquierda y para el radicalismo», dijo Ricardo Forster al diario argentino “ La Nación ”.
Finalmente quienes han pasado por crisis sociales que marcaron la historia social de un país (Ruanda, Sudáfrica, Bosnia…etc) saben que las decisiones que atañen a un país dentro de su estructura no sólo son materia de políticos, también hacérselas saber a los ciudadanos. Como medida política, será interesante observar cómo se presentan los acercamientos a esta Secretaría estratégica para el pensamiento nacional. Qué mejor que poner en tabla rasa, qué se tiene, qué se quiere cambiar, cómo se quiere hacer…. ¿funcionaría algo así en México?, ¿y en Tabasco? Algo similar podría ser el aporte de la izquierda y de las fuerzas progresistas para cimentar las transformaciones al futuro. Sólo con el cambio de mentalidades se asegura consolidar los avances.
HOLBOX: LOS SUSPIROS MONETARIOS Tabla rasa, como esa Secretaría Estratégica para el pensamiento necesitamos para evitar que en la Isla de Holbox perteneciente al área natural protegida de Yum Balam, ubicada en el extremo norte del municipio de Lázaro Cárdenas, Quintana Roo, se lleve a cabo una catástrofe ecológica como ha sucedido en otras partes de nuestro país. Se trata de una isla de pescadores, habitada por 2,000 personas cuya importancia es fundamental para comprender procesos ambientales como la regulación climática, fijación de nitrógeno, captura de carbono, control de la erosión, formación de suelo, polinización de plantas (a propósito de la desaparición de abejas en Europa Central), control biológico de plagas y la degradación de desechos orgánicos; conservación de los ciclos hidrológicos; en términos generales, la regulación completa del medio ambiente . Pretenden allí los depredadores de siempre construir 875 villas y condominios, tres hoteles, área comercial, canales y un puerto.
¿En manos de quién esta la responsabilidad de evitar semejante ecocidio? Por supuesto, en manos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. En algún cajón de esos de oficina tiene por ahí perdido el Programa de Manejo del Área Natural Protegida de Yum Balam, mismo que establece planeación, regulación, actividades, y lineamientos para la administración de la zona. Ese programa debió haberse dado a conocer hace 20 años (6 de junio de 1994). También está la responsabilidad de todos ante semejante robo, ecocidio y abuso, si se llega a permitir la construcción de ese complejo turístico. Como en muchas otras ocasiones, esgrimen el argumento de la creación de “empleos”, más bien de siervos, para un determinado tiempo. Construirán para destruir nuestro futuro. En Tabasco hemos sido testigos de semejantes atropellos. Bien se ha dicho que entre los pueblos de México, el tabasqueño debería ser uno de los más convencidos ambientalistas. Nuestra riqueza es nuestra fragilidad.