Urge conocimiento de patrimonio agrobiocultural: Rafael Ortega
Reconocer su valor e impulsar que se siga usando, declaró a La Verdad del Sureste, el doctor Rafael Ortega Paczka
Se está perdiendo en México, el conocimiento del patrimonio agrobiocultural y es urgente recuperarlo, reconocer su valor e impulsar que se siga usando, declaró a La Verdad del Sureste, el doctor Rafael Ortega Paczka investigador de la Universidad Autónoma de Chapingo y miembro del comité técnico asesor de la Red de Biopatrimonio Cultural.
El investigador fue entrevistado en el marco del VIII Congreso Mexicano de Etnobiología que tuvo lugar la semana pasada en la División Académica de Ciencias Biológicas de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, al que acudieron expertos en la materia de todo el país.
Dicha red, explicó está integrada por alrededor de veinte redes temáticas reconocidas por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), institución que tiene un programa para impulsar fundamentalmente la formación de redes de investigadores.
Sin embargo la nuestra, abundó, no solo está formada por investigadores sino que también ha incorporado a comunidades.
El objetivo, afirmó, es impulsar la colaboración entre los investigadores y de los investigadores con organizaciones civiles y comunidades rurales, para el estudio de la etnoecología, la conservación y la defensa de la biodiversidad y del patrimonio biocultural.
Estamos trabajando desde hace aproximadamente tres años pero el Conacyt nos reconoció, proporcionado un financiamiento a partir de agosto del año pasado,
-¿Qué inquietud los movió para integrar la Red de Biopatrimonio Cultural? Se le preguntó al doctor Ortega Paczka, experto en fitotecnia.
La importancia del patrimonio biocultural de México y de la UACH que es fundamental, respondió.
Antes de nosotros no había una red con propósitos tan claros como la nuestra, una parte de esta función la realiza la Asociación Etnobiológica Mexicana, pero esta no tiene un financiamiento fijo por parte del gobierno federal porque es una organización no gubernamental.
Nosotros conseguimos financiamiento de Conacyt y trabajamos en intima relación con la Asociación Etnobiológica Mexicana
-Desde la Red de Biopatrimonio Cultural ¿Cómo se puede medir la riqueza etnobiológica del país?
Es enorme y hay varios indicadores que hablan de su importancia, dijo, algunos son el número de especies de la flora útil para los mexicanos, el número de variedades de los diferentes “cultivares”, de instrumentos agrícolas y de agrosistemas, como la milpa, el huerto familiar, solar y potrero.
Esos son solo unos indicadores, otros, la manera en que ese biopatrimonio contribuye a mantener, desde el punto de vista económico y cultural también, a las comunidades.
-¿México ha perdido mucha agrodiversidad?
Es enorme, sostuvo, pero se está perdiendo mucho conocimiento, hay indicadores, como mencioné, el número de especies, de variedades, utilización de herramienta y formas de uso.
Es urgente recuperar la información, reconocer el valor de ese conocimiento e impulsar que se siga usando, por eso, algo muy importante de nuestra red, es que está incorporando, en la medida de lo posible, a comunidades rurales.
-¿En quién recae la mayor responsabilidad para realizar esa tarea?
Principalmente en las comunidades, por el Estado mexicano tiene su responsabilidad, también las universidades como parte del mismo, los investigadores, los líderes de las comunidades también tienen su responsabilidad.
Hemos avanzado, afirmó, Ortega Paczka, la red tiene un componente científico, la integramos fundamentalmente investigadores, los hay también de otros estados de la República, somos alrededor de cien de prestigio reconocido, otros colaboran aunque no están debidamente registrados y también contamos con tesistas, todos distribuidos por todo el país, es una red importante, comentó.
-¿Que avances, dentro de sus objetivos, podría mencionar?
Actualmente estamos trabajando principalmente en la organización y en julio próximo presentaremos un diagnóstico sobre el estado de la etnobiologia y el patrimonio agrocultural.
Sería el primer diagnóstico de este tipo, el mismo nos dirá en que estado se encuentra el país en esta materia y qué investigadores están trabajando en estos temas, dónde y qué avances llevan.
Muchos de nosotros tenemos varios años trabajando en esto, pero en diferentes temáticas, en mi caso trabajo con maíz, otros investigadores con otras especies y cuestiones de patrimonio, pero intercambiando información y experiencias, agregó.
El investigador fue entrevistado en el marco del VIII Congreso Mexicano de Etnobiología que tuvo lugar la semana pasada en la División Académica de Ciencias Biológicas de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, al que acudieron expertos en la materia de todo el país.
Dicha red, explicó está integrada por alrededor de veinte redes temáticas reconocidas por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), institución que tiene un programa para impulsar fundamentalmente la formación de redes de investigadores.
Sin embargo la nuestra, abundó, no solo está formada por investigadores sino que también ha incorporado a comunidades.
El objetivo, afirmó, es impulsar la colaboración entre los investigadores y de los investigadores con organizaciones civiles y comunidades rurales, para el estudio de la etnoecología, la conservación y la defensa de la biodiversidad y del patrimonio biocultural.
Estamos trabajando desde hace aproximadamente tres años pero el Conacyt nos reconoció, proporcionado un financiamiento a partir de agosto del año pasado,
-¿Qué inquietud los movió para integrar la Red de Biopatrimonio Cultural? Se le preguntó al doctor Ortega Paczka, experto en fitotecnia.
La importancia del patrimonio biocultural de México y de la UACH que es fundamental, respondió.
Antes de nosotros no había una red con propósitos tan claros como la nuestra, una parte de esta función la realiza la Asociación Etnobiológica Mexicana, pero esta no tiene un financiamiento fijo por parte del gobierno federal porque es una organización no gubernamental.
Nosotros conseguimos financiamiento de Conacyt y trabajamos en intima relación con la Asociación Etnobiológica Mexicana
-Desde la Red de Biopatrimonio Cultural ¿Cómo se puede medir la riqueza etnobiológica del país?
Es enorme y hay varios indicadores que hablan de su importancia, dijo, algunos son el número de especies de la flora útil para los mexicanos, el número de variedades de los diferentes “cultivares”, de instrumentos agrícolas y de agrosistemas, como la milpa, el huerto familiar, solar y potrero.
Esos son solo unos indicadores, otros, la manera en que ese biopatrimonio contribuye a mantener, desde el punto de vista económico y cultural también, a las comunidades.
-¿México ha perdido mucha agrodiversidad?
Es enorme, sostuvo, pero se está perdiendo mucho conocimiento, hay indicadores, como mencioné, el número de especies, de variedades, utilización de herramienta y formas de uso.
Es urgente recuperar la información, reconocer el valor de ese conocimiento e impulsar que se siga usando, por eso, algo muy importante de nuestra red, es que está incorporando, en la medida de lo posible, a comunidades rurales.
-¿En quién recae la mayor responsabilidad para realizar esa tarea?
Principalmente en las comunidades, por el Estado mexicano tiene su responsabilidad, también las universidades como parte del mismo, los investigadores, los líderes de las comunidades también tienen su responsabilidad.
Hemos avanzado, afirmó, Ortega Paczka, la red tiene un componente científico, la integramos fundamentalmente investigadores, los hay también de otros estados de la República, somos alrededor de cien de prestigio reconocido, otros colaboran aunque no están debidamente registrados y también contamos con tesistas, todos distribuidos por todo el país, es una red importante, comentó.
-¿Que avances, dentro de sus objetivos, podría mencionar?
Actualmente estamos trabajando principalmente en la organización y en julio próximo presentaremos un diagnóstico sobre el estado de la etnobiologia y el patrimonio agrocultural.
Sería el primer diagnóstico de este tipo, el mismo nos dirá en que estado se encuentra el país en esta materia y qué investigadores están trabajando en estos temas, dónde y qué avances llevan.
Muchos de nosotros tenemos varios años trabajando en esto, pero en diferentes temáticas, en mi caso trabajo con maíz, otros investigadores con otras especies y cuestiones de patrimonio, pero intercambiando información y experiencias, agregó.