El personal técnico del parque actuó de inmediato, retirando el árbol y reparando la infraestructura dañada. Las labores concluyeron el 1 de junio, restableciendo la seguridad en esa sección del parque.
El Yumká emitió un comunicado para aclarar la situación, luego de que imágenes del venado fuera de las instalaciones circularan en redes sociales, generando preocupación y acusaciones infundadas de caza ilegal. El centro reiteró su compromiso con la conservación de la fauna silvestre y la atención oportuna de cualquier situación que represente riesgo para los animales bajo su cuidado.
