La Verdad Incómoda UN PRIÍSMO CÓMPLICE Carlos Pérez Mendoza
El pueblo de Tabasco conoce el viejo discurso del PRI más retrógrado. De quienes se adueñaron de ese partido para satisfacer sus intereses personales. De quienes inclusive traicionaron a la militancia de abajo para imponer a sus incondicionales. Les importa sólo el dinero que se pueden llevar, aunque con eso dejen sin dónde vivir a sus nietos, a sus vecinos y familiares.
Ahora los patrocinadores de Jesús Alí, candidato del tricolor al gobierno del estado, tratan de desacreditar a la oposición, especialmente a Arturo Núñez del PRD, y presentar una “nueva” cara, la del “cambio generacional”. Quieren engañar otra vez al pueblo.
Pero no conformes con eso, aseguran que nada tienen que ver con el gobierno saliente de Andrés Granier y que todo lo padecido por los tabasqueños se debe al “pleito de la vieja clase política”, cuando lo cierto es que todas las desgracias son resultado del brutal saqueo agudizado en los últimos once años.
El impuesto candidato Jesús Alí como diputado encubrió los desvíos de Manuel Andrade, otro ejemplar del llamado “relevo generacional”. Andrade hizo mal uso, entre otros, de los recursos que podían haber protegido a Tabasco de las inundaciones catastróficas.
No conforme con eso, el actual abanderado tricolor también participó en el endeudamiento del estado por parte de Andrés Granier con el pretexto de las inundaciones. Hizo lo propio cuando fue alcalde, puesto que en sólo dos años dejó prácticamente en quiebra las finanzas del Ayuntamiento de Centro.
En estos días, los voceros del Alí de la Torre hacen correr la versión de que este personaje está peleado con Granier y que hará un gobierno distinto. Aseguran que no es necesario que llegue otro partido al poder sino que todo se solucionará con un “nuevo PRI”…en donde están individuos como Manuel Andrade, Roberto Madrazo, Floricel Medina, Humberto Mayans y Evaristo Hernández, entre otros que han empobrecido al estado.
Es un cuento conocido: el lobo vestido de oveja sólo para las campañas electorales.
Hasta los propios priístas conscientes han dicho ¡basta!, a este engaño que ahora se presenta como un nuevo tiempo. La mayoría del pueblo no se traga esta argucia.
Ahora los patrocinadores de Jesús Alí, candidato del tricolor al gobierno del estado, tratan de desacreditar a la oposición, especialmente a Arturo Núñez del PRD, y presentar una “nueva” cara, la del “cambio generacional”. Quieren engañar otra vez al pueblo.
Pero no conformes con eso, aseguran que nada tienen que ver con el gobierno saliente de Andrés Granier y que todo lo padecido por los tabasqueños se debe al “pleito de la vieja clase política”, cuando lo cierto es que todas las desgracias son resultado del brutal saqueo agudizado en los últimos once años.
El impuesto candidato Jesús Alí como diputado encubrió los desvíos de Manuel Andrade, otro ejemplar del llamado “relevo generacional”. Andrade hizo mal uso, entre otros, de los recursos que podían haber protegido a Tabasco de las inundaciones catastróficas.
No conforme con eso, el actual abanderado tricolor también participó en el endeudamiento del estado por parte de Andrés Granier con el pretexto de las inundaciones. Hizo lo propio cuando fue alcalde, puesto que en sólo dos años dejó prácticamente en quiebra las finanzas del Ayuntamiento de Centro.
En estos días, los voceros del Alí de la Torre hacen correr la versión de que este personaje está peleado con Granier y que hará un gobierno distinto. Aseguran que no es necesario que llegue otro partido al poder sino que todo se solucionará con un “nuevo PRI”…en donde están individuos como Manuel Andrade, Roberto Madrazo, Floricel Medina, Humberto Mayans y Evaristo Hernández, entre otros que han empobrecido al estado.
Es un cuento conocido: el lobo vestido de oveja sólo para las campañas electorales.
Hasta los propios priístas conscientes han dicho ¡basta!, a este engaño que ahora se presenta como un nuevo tiempo. La mayoría del pueblo no se traga esta argucia.