Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

VIGENTE LA ORGANIZACIÓN DEL PUEBLO


Dirigente del Movimiento Antorchista en el estado de Michoacán
Antes que nada, una felicitación descomunal a los distinguidos compañeros antorchistas que ganaron sus respectivas contiendas en las recientes elecciones. Telésforo García ganó el inmenso municipio mexiquense de Chimalhuacán y será el próximo presidente municipal; Maricela Serrano triunfó en el de Ixtapaluca que es casi igual de grande y será la mejor presidenta municipal que jamás haya tenido ese municipio del Estado de México; Lisandro Campos Córdova arrasó en el distrito electoral con sede en Ajalpan, Puebla, y será en la Cámara de Diputados, un representante decisivo para el futuro de los pobres de esa región; Jesús Tolentino Román Bojórquez refrendó su imponente liderazgo en la zona de Chimalhuacán, estará en la Cámara de Diputados y empujará vigorosamente, como siempre lo ha hecho, un destino más justo para sus representados; Zoraya Córdova Morán, importantísima lideresa poblana, llegará a la Cámara de Diputados por la vía plurinominal, al igual que Brasil Acosta Peña, joven dirigente texcocano que posee la peregrina amalgama de talento y formación intelectual y profundo compromiso con la lucha de los que no tienen para pagarlos.
    Sus campañas políticas no fueron para darse a conocer ni exponer su programa de trabajo, todos ellos son enormemente conocidos desde hace muchos años y gozan de un prestigio y una buena fama que no existe entre nuestra clase política, sus campañas se enfocaron más bien a defenderse de la embestida feroz y criminal de las mafias del poder político y económico iracundas por la sola posibilidad de perder sus privilegios. Caso especial, por más grave, si se puede, es el caso de los potentados de Ixtapaluca encabezados por un tal Armando Corona que montaron una costosísima campaña de terror con bandas móviles que se desplazaban de día y de noche aventando mierda (que con el perdón, así se llama) y amenazas de muerte contra Maricela Serrano y sus hijos; esta campaña negra y las que soportaron y derrotaron los antorchistas triunfadores, deja como juego de niños a las anomalías ciertas o falsas que ahora denuncian los partidos perdedores de la elección presidencial. Un gran abrazo, pues, compañeros. Pero el hecho de que la contienda electoral haya terminado, nos debe servir para -algo ya calmados los ánimos y la fiebre de promesas- reflexionar acerca de la verdadera posibilidad de que la situación del pueblo mejore pues nadie debe pasar por alto que la inmensa, la aplastante mayoría de los que acudieron a depositar su voto, o sea, el pueblo, haya votado por quien haya votado, lo hizo con la esperanza de tener una vida mejor: un trabajo estable y bien remunerado, una vivienda digna, educación de calidad para sus hijos, salud y seguridad para vivir y circular de día y de noche. ¿Qué hacer ahora, pues, para que la gravísima situación en la que vive la mayoría de los mexicanos, mejore sustancialmente? ¿Ir a casa y sentarse a esperar que el candidato triunfador, el licenciado Enrique Peña Nieto, cumpla sus promesas? No creo que así se llegue muy lejos. Modesta, modestísimamente, no lo recomiendo. Debe registrarse que ha empezado a ganar espacios en la prensa o, como se dice ahora, a colocarse en la agenda nacional, el reclamo de la realización de las llamadas “reformas estructurales”, exigencia que invariablemente expresan los grandes señores del dinero y que, como toda medida que se tome en un país dividido severamente en pobres y ricos, es muy difícil que beneficie a todos por igual (aunque se declare que “es por México”). La reforma hacendaria puede hacerse para que los más ricos paguen más impuestos o para que los pobres carguen más todavía la responsabilidad de sostener los gastos del estado; la reforma laboral para otorgar más mejores salarios, más prestaciones y mayor capacidad de negociación a la fuerza de trabajo o para entregar a los obreros atados de pies y manos a la soberana voluntad del capital y, finalmente, la reforma energética puede llevarse a cabo para hacernos más independientes y obtener mayores ingresos o puede hacerse para entregarnos más al imperialismo y dejar al país una parte todavía más raquítica por la venta de sus recursos petrolíferos. No hay, desgraciadamente, terceras opciones.
    Ahora bien, si el poder económico habla y exige al próximo presidente de la república que acometa inmediatamente las “urgentes e inaplazables” reformas, es en su propio beneficio, es decir, para incrementar sus utilidades. Particular atención debe merecer la reforma energética ahora que Estados Unidos y sus aliados se han mostrado tan interesados en los levantamientos que han derrocado gobiernos en países petroleros como Túnez, Egipto y Libia y que, según se ha publicado, están a la baja los inventarios de crudo y derivados en el vecino del norte y que, como correlato, en México, se acaban de descubrir cinco nuevos yacimientos de petróleo y gas. Así de que ahora debemos preguntarnos ¿Reformas estructurales? ¿En beneficio de quién? Y para que sean en beneficio de la ya precaria situación del pueblo, el pueblo debe estar organizado y consciente, debe ser una fuerza real, viva, actuante, digna de tomar en cuenta. Los ejemplos de gobernantes que se olvidan, ignoran o dejan presionar a la hora de cumplir sus promesas, abundan. Aquí, a la vuelta de la esquina, está el señor Octavio Aburto Inclán, altanero presidente municipal de Tacámbaro que se niega a dialogar y menos a resolver a sus gobernados porque tienen el atrevimiento de pedirle una clínica y una ayuda para maestros; de que los hay, los hay. Ante ello, el pueblo organizado y en lucha. Por eso, pasado el momento de las elecciones, el plantón de Tacámbaro se reinstaló y el próximo día 19 marcharemos en esa cabecera municipal dos mil antorchistas. Ante pruebas tan claras ¿Quién se atreve a negar que la organización del pueblo sigue y seguirá vigente?
¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más