Violencia provoca migración de periodistas a zonas más seguras
Cecilia Vargas
Villahermosa , Tab., 20 de octubre.- La violencia ocasionada sobre todo por el crimen organizado, que enfrentan las y los periodistas de Tamaulipas, no solo ha homogenizado la autocensura, sino el desplazamiento de compañeras y compañeros hacia otros lugares, tan solo del municipio de San Fernando, han emigrado doce. Informaron lo anterior en entrevista a La Verdad del Sureste, integrantes de la Red de Periodistas de Tamaulipas, durante el Encuentro de la Red Nacional de Periodistas y de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género en Mérida, Yucatán los recientes 11 y 12 de octubre. Las compañeras solicitaron que se omitieran sus nombres, por razones obvias, pero mencionaron que los causantes de la represión contra periodistas y medios de comunicación en ese estado, no son solo bandas de crimen organizado, sino de quienes están en la función pública.
Cabe mencionar que la delegación de Red de Periodistas de Tamaulipas fue la más numerosa en el Quinto Encuentro de la Red Nacional y la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género al que asistieron alrededor de cincuenta de las ciento diecisiete que están afiliadas.
Especulamos que la fortaleza y crecimiento de dicha red, se debe a que la misma se ha convertido, entre otras cosas en espacio de capacitación para convertirse en periodistas con visión de género, pero sobre todo de sororidad o solidaridad entre mujeres. En cuanto a la violencia que tiene que ver con el crimen organizado, dice nuestra entrevistada que ha motivado, no solo que los medios y periodistas laboren con autocensura sino el desplazamiento de muchas de sus compañeras por amenazas. En el municipio de San Fernando –donde el 22 de agosto del 2010 fueron encontrados los cuerpos de 72 indocumentados ejecutados- debido a las condiciones de inseguridad, solo dos o tres de las doce compañeras periodistas siguen ejerciendo el oficio.
Definitivamente la violencia que ejerce el crimen organizado, por su brutalidad es para nosotras la más grave, el hecho de que te presenten cuerpos masacrados o descuartizados y te amenacen, afirmaron . La amenaza se vive todos los días en las redacciones, hay temas que son intocables, pero escribir sobre otros que antes eran considerados que nada tenían que ver con las actividades del crimen organizado, hoy también lo son. “Actualmente en Tamaulipas no está quedando memoria de lo que está ocurriendo, vivimos una época complicada, muy difícil, aunque sabemos que no solo en nuestro estado sino a lo largo del país.
En Tamaulipas ya no hay libertad de expresión, los periodistas solo sobrevivimos, vivimos el día a día”, comentaron. -¿Disponen de algún registro de cuántas periodistas de Tamaulipas han emigrado por causa de la inseguridad? En eso estamos, elaborando un estudio, de cuántas compañeras se han desplazado del 2010 a la fecha, aún cuando ya en el 2005 habíamos vivido una situación similar, en el momento en que se recrudeció las lucha entre las bandas en Nuevo Laredo, propicio el desplazamiento de compañeras, incluso fuera del territorio nacional.
Fue entonces cuando asesinaron a la periodista Guadalupe Escamilla, integrante de la red de mujeres periodistas de Nuevo Laredo. -¿Y que podrían comentar de la violencia generada por personajes de la función pública? Hay compañeras que también han sido agredidas por quienes están en el ámbito de la política, pero hemos hecho la denuncia, para nosotras la comisión de denuncia integrada por periodistas de la Red Nacional y de la Internacional con Visión de Género, ha sido una herramienta valiosa. A través de la comisión de denuncia se hacen alertas de manera oportuna y de esa manera, creemos que se ha evitado que compañeras agredidas vivan una situación de riesgo de perder hasta la vida Por ejemplo, en Altamira, hubo el caso de una compañera que fue agredida por un político, y de inmediato reaccionó la Red Nacional de Periodistas, ante lo cual hubo hasta una disculpa pública.
A pesar de la situación, mantenemos la esperanza de que esto cambie, por lo menos confiamos en que organizaciones como las redes de mujeres periodistas, contribuyan, por lo menos a visibilizar el problema. También esperamos acciones más concretas del gobierno mexicano para que cambien la actual situación. La magnitud del riesgo que corremos los periodistas en Tamaulipas es indescriptible, no hubiéramos imaginado antes, en el peor de los escenarios, no poder ejercer el derecho a la libre expresión a través del periodismo. Tenemos fe en que poco a poco las cosas cambien, se percibe un ligero cambio pero sobre todo por la autocensura, ya que las bandas, prácticamente dictan la línea editorial en los temas que a ellos les interesan, agregaron.