Votaciones en Tabasco con “anomalías” , abundante y constante
A pesar de los incidentes que en Tabasco, gobernado desde hace ocho décadas por el partido en el poder, pudieran considerarse hasta “normales”, la votación fue abundante y constante, la ciudadanía acudió a votar, pasar por encima de lo de siempre, la compra de votos, operativos de las policías locales y pandilleros al servicio del PRI.
Como siempre, las denuncias que ciudadanos, representantes y candidatos de los partidos –particularmente del PRD-, de los equipos de reporteros de la radio como la XEVT, a lo largo del proceso de votación fue constante.
Las quejas más recurrentes fueron por los retardos en la apertura de casillas, en algunos casos hasta de dos horas, cuando había ciudadanos que habían llegado desde antes de las ocho, porque los órganos electorales han difundido que desde las ocho de la mañana debían estar abiertas.
En la casilla 0360 del andador tres de Luis Jaidar, en Gaviotas Norte, la votación comenzó después de las nueve y media de la mañana, se formaron dos filas, porque una nueva disposición es que personas de la tercera edad y embarazadas tuvieran preferencia.
El caos que ocasionó el que la fila de los otros no avanzara, terminó con la estrategia, porque no se informaba de manera previa, ni siquiera con letreros, en cual de las tres casillas, la básica y dos continuas, podían votar las personas, de acuerdo a la primera letra de su primer apellido. Otras reclamaciones fueron por el cambio de lugar de estas casillas, sin aviso previo, el que se instalaran en la propiedad de reconocida familia priísta y porque el lugar resultó reducido.
Fue hasta alrededor de las 2 de la tarde que la tensión en esa casilla bajó, aunque una irregularidad permanente fue que no se pudo controlar la permanencia de gente ajena a los funcionarios del IFE y del IEPC y los representantes de los partidos políticos.
Durante el día, hasta el cierre de las casillas, a nivel de estado, las denuncias constantes fueron la puesta en duda de lo indeleble de la tinta, conatos de violencia, detenciones, compra de votos, la actuación de la policía estatal y municipales a favor de los candidatos del PRI y la utilización de pandilleros para intimidar a los ciudadanos, entre otros, es decir nada anormal de lo que se ha padecido en Tabasco.
Luego de los hechos de violencia que se suscitaron en municipios como Balancán, Emiliano Zapata, Jonuta y Macuspana, en este último todavía un día antes de la elección, fueron secuestrados veinte perredistas, otros, como era de esperarse, tuvieron lugar ayer.
Los más graves ocurrieron en Huimanguillo y Tacotalpa, en el primero la constante fue que grupos de pandilleros con la protección de las policías estatal y municipal deambulaban por todo el municipio intimidando a los votantes, incluso se corrió la versión de que la candidata de la Coalición Movimiento Progresista, Blanca Estela de la Fuente Dagdug, estaba desaparecida.
Ella misma desmintió la versión, pero denunció que la policía estatal recorría el municipio protegiendo a los pandilleros y que había solicitado la presencia del Ejército Mexicano para detener posibles actos de violencia.
Aída Castillo, representante del Movimiento de Regeneración nacional, dio a conocer desde Huimanguillo que priístas que lanzaban disparos al aire, habían bloqueado el camino a las casillas en Amacoite y Mezcalapa y el representante del candidato a la presidencia municipal, Pedro Silva, dio a conocer que la policía estatal habían interceptado una camioneta con representantes del PRD, que les sembraron armas y se los llevaron detenidos.
También que en el momento en que hablaba a la XEVT, estaban arribando a la comunidad Francisco Rueda, alrededor de 200 personas provenientes de Veracruz, con el propósito de inhibir el voto.
Dijo que el mismo operativo lo estaba aplicando el PRI en el Plan Chontalpa y que la presencia de elementos de ejército era insuficiente, porque eran pocos.
En Tapijulapa, Tacotalpa, la persecución que se ejerció contra el vehículo de una persona, provocó se saliera del camino, según la versión del delegado municipal de esa villa, José Díaz Morales, la persecución era porque dicha personas se encontraba en el baño de la escuela donde se había instalado la casilla electoral y fue descubierto comprando votos.
En la persecución esa persona chocó, con otro vehículo y se salió del camino, cuando se le quiso rescatar, se descubrió que era Marconi Aguilar de la CNOP, afirmó.
Por su parte, Alterio Ramos, candidato de la Coalición a la presidencia municipal de Tacotalpa, denunció que durante la jornada electoral, 14 representantes de casilla militantes del PRD fueron golpeados por vándalos contratados por el candidato del PRI.
Afirmó que tenía conocimiento de que el aspirante priísta a la alcaldía de Tacotalpa había contratado a 500 vándalos centroamericanos “de la Mara Salvatrucha”.
Los policías dijo, ante esos actos de violencia han brillado por su ausencia y mencionó que presentaría una denuncia en contra del director de Seguridad Pública.
La denuncia constante procedente de la jornada electoral en Macuspana, fue la intimidación que estuvieron ejerciendo pandilleros bajo las órdenes de Carlos Rovirosa.
El abogado Roberto Romero del Valle, secretario del comité ejecutivo del PRD afirmó que una parte de los delincuentes vestían camiseta negra sin logotipos, pero otro traían camisetas blancas con logotipo del PRD, por lo que deslindó al partido que preside, de los posibles actos vandálicos que esas personas pudieran hacer en nombre de este instituto político.
El traslado de acarreados desde Ciudad Pemex a la cabecera municipal de Macuspana.
Ariel Córdova, candidato de la Coalición Movimiento Progresista para la alcaldía de Macuspana, informó que en casilla 936, un grupo de porros, colocaron troncos en la entrada de la casilla ubicada en la ranchería Clemente Reyes para que nadie pudiera r, pasar a votar, por lo que tanto funcionarios electorales como representantes de los partidos en la casilla, estaban prácticamente secuestrados.
Varios ciudadanos estuvieron denunciando a lo largo de la jornada electoral, la intimidación que estaban ejerciendo, en vehículos grupos de pandilleros que realizaban constantes rondas, armados con palos piedras e incluso armas blancas, en contra de alrededor de mil votantes que a esa hora pretendían ejercer el voto en las diez casillas que fueron instaladas juntas en la calle Mapache del fraccionamiento La Selva, Nacajuca.
Otra denuncia permanente fue la compra del voto, en hasta mil pesos, través de casas “Amigos del PRI” y domicilios de priístas o con la compra de credenciales y voto de manera abierta y descarada, por ejemplo, en Tabasquillo, Centla, personas identificadas como militantes del PRI, rompieron la papelería electoral y con la lista nominal en mano ofrecieron comprar votos.
Ciudadanos del fraccionamiento Pomoca y de poblado Oxiacaque y muchos otros lugares de distintos municipios incluyendo el Centro, denunciaron que se estaba comprando el voto, por ejemplo, se dio a conocer que en la villa Luis Gil Pérez operaban tres casas de “Amigos del PRI”.
En Tlatilco número 4 de la unidad Infonavit Atasta, “la gente entraba y salía” para vender su voto y Jesús Selván desde Jalpa de Méndez denunció que el profesor Menéses Morales, en un vehículo de placas WPQ6511,en Huapacal, Benito Juárez,
“abiertamente se bajo a comprar credenciales”.
.Ciudadanos de Teapa también que a bordo de taxis, pandilleros recorrían la cabecera municipal, para atemorizar a los votantes.
Una queja, por cierto persistente en todos los procesos electorales, fue la de la falta de boletas en las tres casillas electorales especiales que se instalaron en Villahermosa –biblioteca José María Pino Suárez, Colegio Jean Piaget y frente a la central camionera ADO- que impidió que muchos tabasqueños y mexicanos en tránsito pudieran ejercer el voto en las elecciones federales.
Llamó la atención la denuncia de Sonia de la Cruz, porque no pudo votar en la casilla que le correspondía, la 432 de la villa Ocuiltzapotlán, porque se encontró con la sorpresa de que no se encontraba en la lista nominal, pero si su fotografía con otro nombre, es decir, afirmó se clonó su credencial.
También el hecho de que en algunas casillas, los votantes solo pudieron participar en el proceso estatal “porque no había boletas” para la elección de presidente, senadores y diputados federales.
No de manera directa, por temor a la represión, pero si a través de otras personas, policías denunciaron que los tenían acuartelados y que el titular de la Secretaria de Salud Pública les prohibió acudir a votar.
Como siempre, las denuncias que ciudadanos, representantes y candidatos de los partidos –particularmente del PRD-, de los equipos de reporteros de la radio como la XEVT, a lo largo del proceso de votación fue constante.
Las quejas más recurrentes fueron por los retardos en la apertura de casillas, en algunos casos hasta de dos horas, cuando había ciudadanos que habían llegado desde antes de las ocho, porque los órganos electorales han difundido que desde las ocho de la mañana debían estar abiertas.
En la casilla 0360 del andador tres de Luis Jaidar, en Gaviotas Norte, la votación comenzó después de las nueve y media de la mañana, se formaron dos filas, porque una nueva disposición es que personas de la tercera edad y embarazadas tuvieran preferencia.
El caos que ocasionó el que la fila de los otros no avanzara, terminó con la estrategia, porque no se informaba de manera previa, ni siquiera con letreros, en cual de las tres casillas, la básica y dos continuas, podían votar las personas, de acuerdo a la primera letra de su primer apellido. Otras reclamaciones fueron por el cambio de lugar de estas casillas, sin aviso previo, el que se instalaran en la propiedad de reconocida familia priísta y porque el lugar resultó reducido.
Fue hasta alrededor de las 2 de la tarde que la tensión en esa casilla bajó, aunque una irregularidad permanente fue que no se pudo controlar la permanencia de gente ajena a los funcionarios del IFE y del IEPC y los representantes de los partidos políticos.
Durante el día, hasta el cierre de las casillas, a nivel de estado, las denuncias constantes fueron la puesta en duda de lo indeleble de la tinta, conatos de violencia, detenciones, compra de votos, la actuación de la policía estatal y municipales a favor de los candidatos del PRI y la utilización de pandilleros para intimidar a los ciudadanos, entre otros, es decir nada anormal de lo que se ha padecido en Tabasco.
Luego de los hechos de violencia que se suscitaron en municipios como Balancán, Emiliano Zapata, Jonuta y Macuspana, en este último todavía un día antes de la elección, fueron secuestrados veinte perredistas, otros, como era de esperarse, tuvieron lugar ayer.
Los más graves ocurrieron en Huimanguillo y Tacotalpa, en el primero la constante fue que grupos de pandilleros con la protección de las policías estatal y municipal deambulaban por todo el municipio intimidando a los votantes, incluso se corrió la versión de que la candidata de la Coalición Movimiento Progresista, Blanca Estela de la Fuente Dagdug, estaba desaparecida.
Ella misma desmintió la versión, pero denunció que la policía estatal recorría el municipio protegiendo a los pandilleros y que había solicitado la presencia del Ejército Mexicano para detener posibles actos de violencia.
Aída Castillo, representante del Movimiento de Regeneración nacional, dio a conocer desde Huimanguillo que priístas que lanzaban disparos al aire, habían bloqueado el camino a las casillas en Amacoite y Mezcalapa y el representante del candidato a la presidencia municipal, Pedro Silva, dio a conocer que la policía estatal habían interceptado una camioneta con representantes del PRD, que les sembraron armas y se los llevaron detenidos.
También que en el momento en que hablaba a la XEVT, estaban arribando a la comunidad Francisco Rueda, alrededor de 200 personas provenientes de Veracruz, con el propósito de inhibir el voto.
Dijo que el mismo operativo lo estaba aplicando el PRI en el Plan Chontalpa y que la presencia de elementos de ejército era insuficiente, porque eran pocos.
En Tapijulapa, Tacotalpa, la persecución que se ejerció contra el vehículo de una persona, provocó se saliera del camino, según la versión del delegado municipal de esa villa, José Díaz Morales, la persecución era porque dicha personas se encontraba en el baño de la escuela donde se había instalado la casilla electoral y fue descubierto comprando votos.
En la persecución esa persona chocó, con otro vehículo y se salió del camino, cuando se le quiso rescatar, se descubrió que era Marconi Aguilar de la CNOP, afirmó.
Por su parte, Alterio Ramos, candidato de la Coalición a la presidencia municipal de Tacotalpa, denunció que durante la jornada electoral, 14 representantes de casilla militantes del PRD fueron golpeados por vándalos contratados por el candidato del PRI.
Afirmó que tenía conocimiento de que el aspirante priísta a la alcaldía de Tacotalpa había contratado a 500 vándalos centroamericanos “de la Mara Salvatrucha”.
Los policías dijo, ante esos actos de violencia han brillado por su ausencia y mencionó que presentaría una denuncia en contra del director de Seguridad Pública.
La denuncia constante procedente de la jornada electoral en Macuspana, fue la intimidación que estuvieron ejerciendo pandilleros bajo las órdenes de Carlos Rovirosa.
El abogado Roberto Romero del Valle, secretario del comité ejecutivo del PRD afirmó que una parte de los delincuentes vestían camiseta negra sin logotipos, pero otro traían camisetas blancas con logotipo del PRD, por lo que deslindó al partido que preside, de los posibles actos vandálicos que esas personas pudieran hacer en nombre de este instituto político.
El traslado de acarreados desde Ciudad Pemex a la cabecera municipal de Macuspana.
Ariel Córdova, candidato de la Coalición Movimiento Progresista para la alcaldía de Macuspana, informó que en casilla 936, un grupo de porros, colocaron troncos en la entrada de la casilla ubicada en la ranchería Clemente Reyes para que nadie pudiera r, pasar a votar, por lo que tanto funcionarios electorales como representantes de los partidos en la casilla, estaban prácticamente secuestrados.
Varios ciudadanos estuvieron denunciando a lo largo de la jornada electoral, la intimidación que estaban ejerciendo, en vehículos grupos de pandilleros que realizaban constantes rondas, armados con palos piedras e incluso armas blancas, en contra de alrededor de mil votantes que a esa hora pretendían ejercer el voto en las diez casillas que fueron instaladas juntas en la calle Mapache del fraccionamiento La Selva, Nacajuca.
Otra denuncia permanente fue la compra del voto, en hasta mil pesos, través de casas “Amigos del PRI” y domicilios de priístas o con la compra de credenciales y voto de manera abierta y descarada, por ejemplo, en Tabasquillo, Centla, personas identificadas como militantes del PRI, rompieron la papelería electoral y con la lista nominal en mano ofrecieron comprar votos.
Ciudadanos del fraccionamiento Pomoca y de poblado Oxiacaque y muchos otros lugares de distintos municipios incluyendo el Centro, denunciaron que se estaba comprando el voto, por ejemplo, se dio a conocer que en la villa Luis Gil Pérez operaban tres casas de “Amigos del PRI”.
En Tlatilco número 4 de la unidad Infonavit Atasta, “la gente entraba y salía” para vender su voto y Jesús Selván desde Jalpa de Méndez denunció que el profesor Menéses Morales, en un vehículo de placas WPQ6511,en Huapacal, Benito Juárez,
“abiertamente se bajo a comprar credenciales”.
.Ciudadanos de Teapa también que a bordo de taxis, pandilleros recorrían la cabecera municipal, para atemorizar a los votantes.
Una queja, por cierto persistente en todos los procesos electorales, fue la de la falta de boletas en las tres casillas electorales especiales que se instalaron en Villahermosa –biblioteca José María Pino Suárez, Colegio Jean Piaget y frente a la central camionera ADO- que impidió que muchos tabasqueños y mexicanos en tránsito pudieran ejercer el voto en las elecciones federales.
Llamó la atención la denuncia de Sonia de la Cruz, porque no pudo votar en la casilla que le correspondía, la 432 de la villa Ocuiltzapotlán, porque se encontró con la sorpresa de que no se encontraba en la lista nominal, pero si su fotografía con otro nombre, es decir, afirmó se clonó su credencial.
También el hecho de que en algunas casillas, los votantes solo pudieron participar en el proceso estatal “porque no había boletas” para la elección de presidente, senadores y diputados federales.
No de manera directa, por temor a la represión, pero si a través de otras personas, policías denunciaron que los tenían acuartelados y que el titular de la Secretaria de Salud Pública les prohibió acudir a votar.