¡Ya no nos inunden!, el grito de comunidades de Centla
“¿Por qué desde que abrieron las ventanas de alivio el agua está subiendo más?, ¿cuál será el alcance del Plan Hídrico Integral de Tabasco? ¿Después de Oxiacaque hacia donde llegará el agua del Samaria?, ¿cuándo abran el canal del Zapote toda esa corriente a dónde irá? ¿Esa agua nos va a perjudicar más? ¿Cuántas y qué comunidades permanecerán inundándose? ¿Qué comunidades serán reubicadas? ¿De Centla también a futuro? ¿De qué vamos a vivir? ¿Qué nos espera? Son algunos de los cuestionamientos que una y otra vez representantes de las veinte comunidades afectadas por las inundaciones en Centla adheridas al Consejo de Comunidades Unidas de Centla, plantearon a los cuatro funcionarios de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y un especialista del Instituto de Ingeniería de la UNAM. Este diálogo, como ya había anunciado en La Verdad del Sureste, tuvo lugar ayer por parte de la mañana y de la tarde en la villa Vicente Guerrero, municipio de Centla. Ya habían transcurrido cuatro horas y muy pocas respuestas concretas y satisfactorias, habían ofrecido a los representantes de las comunidades indígenas de Centla, los funcionarios de Conagua y el especialista de la UNAM, a las dudas y temores de los representantes de las comunidades indígenas afectadas. Asistieron en representación de la Conagua, Gilberto Segovia, ya no como vocero oficial de esa dependencia, sino en su nuevo nombramiento en el área de manejo de cuencas, el ingeniero Ernesto Arzola, otros funcionarios más de esa dependencia y el residente local del Instituto de Ingeniería de la UNAM. No queremos una cátedra, planteó Luis Alberto Méndez, a funcionarios, necesitamos una explicación de acuerdo a la experiencia vivida por los compañeros.
La participación de los funcionarios comenzó con la participación del ingeniero Ernesto Arzola del área de Supervisión y Proyectos de Conagua que enseñó fotografías de su recorrido por la zona en donde el agua alcanzó los más altos niveles de agua. También mostró el avance de la carretera Buenavista-Los Idolos donde se abrió el canal de Buenavista y afirmó que esa obra quedará concluida en la temporada de seca del año próximo. Por su parte Gilberto Segovia, sostuvo que una de las causas por las que más rápidamente y más agua está bajando por los ríos de Tabasco, es la erosión que ha causado la crítica deforestación y que ha cambiado el ciclo de las lluvias.
En esta temporada de lluvias, afirmó, el nivel del Grijalva se incrementó por la gran cantidad de agua que bajó del río de la Sierra y otros de esa zona y están sin control y que a las comunidades de Centla llegó además todo el torrente excesivo que bajo del Usumacinta. Habló entre otras cosas de la capacidad de las presas, desechó la posibilidad de que estén azolvadas, de que se ha calculado que, en momento críticos podrían desahogar hasta 5 mil 650 metros cúbicos por segundo. También que desde el 2003, las decisiones las toma un comité integrado por la Comisión Federal de Electricidad, los gobiernos de Tabasco y Chiapas, el primero representando por el secretario de Asentamientos y Obras Públicas y de Protección Civil. Pero además que en los últimos años se incorporaron a ese comité el Instituto de Ingeniería de la UNAM, el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, la Secretaria de la Defensa de Nacional, y este año, la UJAT, la Asociación Mexicana de Hidráulica. También que el gobierno de Tabasco tiene derecho a voz y voto, dijo, Segovia.
Y en relación a la reubicación de comunidades de Nacajuca, Cunduacán y el Centro de las que habló el Gobernador de Tabasco y a la posibilidad de que también de Centla fueran desalojadas, Gilberto Segovia afirmó que la Conagua no ha considerado esa posibilidad. A exigencia de varios representantes del CCUC explicó, con el uso de un mapa, en donde se han construido los canales de alivio y hacia donde llegarán esas corrientes, afirmando que los que se hicieron para el Grijalva, no aportan más agua, solo se desvían por un lado y se regresan al cauce, más adelante.
El representante del Instituto de Ingeniería de la UNAM, en una muy breve intervención explicó que antes del PHIT, a partir del 2008 y como consecuencia de la inundación del 2007, se realizó un estudio multidisciplinario de las cinco cuencas de Tabasco con la participación de varias instituciones de investigación. Mencionó también el residente local de ese Instituto, que se debe tener presente que, por los ríos de Tabasco circula un tercio de toda el agua del país, 145 mil millones de metros cúbicos al año. Antes Segovia mencionó que el Usumacinta este año, registro un caudal 9 veces mayor que el del Grijalva y ocho veces mayor que el del Samaria. Las explicaciones técnicas de los dos funcionarios continuaron por horas, pero en varias ocasiones fueron interrumpidas por los representantes de los afectados, que de repente preferían exponer la tragedia que aún viven. Don Oscar Cruz Salvador de Los Ïdolos margen derecha, expuso: “Esa vida que hemos vivido, como perros, encaramados en una madera, no tenemos recursos para salir, viajar hasta Tamulté de las sabanas nos cuesta 140 pesos de salida y 140 al regreso; el Gobernador dice que el agua de las ventanas de alivio no nos va a afectar ¿de qué vamos a vivir?, el agua se llevó hasta el pescado, ya no tenemos que comer, ¿el cree que con una despensita que nos llevó? “.
Por favor ya no nos inunden, suplicó la señora María Consuelo Magaña, también de Los Idolos. Ahora de qué vamos a vivir, no tenemos vestido, “pónganse la mano en el corazón, por favor ya no nos inunden, porque todo lo que le sembramos a la tierra, cultivos, árboles frutales, matas de achiote, yuca, milpa, calabaza, melón, los chilares, todo se acabó en seis meses. De qué vamos a vivir, fue muy doloroso ver a las madres saliendo en la noche con la creciente y la lluvia con sus niños a inundación de dos meses Exigimos el pago de indemnizaciones y que le pongan remedio a este problema, agregó con voz entrecortada. De vez en cuando, las interrupciones desesperaban a los representantes de Conagua. En uno de esos momentos, el doctor en sociología Rodolfo Uribe Iniesta, investigador de la UNAM también, hizo uso de la palabra para, entre otras cosas pedir paciencia a los funcionarios para con los representantes del CCUC Les dijo que los representantes indígenas lo que requerían eran respuestas a, lo que será su vida en el futuro si continúan las inundaciones y que las comunidades afectadas de Centla tienen 700 u 800 años ahí y puso en duda las afirmaciones del representante del Instituto de Ingeniería de la UNAM en el sentido de que 35 instituciones habían participado en la integración del PHIT, ya que solo está firmado por ingenieros. Los cuestionamientos de los afectados fueron las mismas hasta el final y las respuestas solo técnicas o evadidas, por ejemplo la de cuántas y cuáles comunidades serán afectadas. Conocer cuántas comunidades serán afectadas para siempre, es algo que nos mantiene en la incertidumbre, no sé si estos funcionarios lo saben o no lo quieren decir. No obstante, el dirigente del CCUC consideró que ese primer diálogo con las autoridades de Conagua, les servirá porque están conociendo más, para empujar como pueblo y organización, es decir señalar las deficiencias y reconocer que es lo que requieren las comunidades para protegerse.
La participación de los funcionarios comenzó con la participación del ingeniero Ernesto Arzola del área de Supervisión y Proyectos de Conagua que enseñó fotografías de su recorrido por la zona en donde el agua alcanzó los más altos niveles de agua. También mostró el avance de la carretera Buenavista-Los Idolos donde se abrió el canal de Buenavista y afirmó que esa obra quedará concluida en la temporada de seca del año próximo. Por su parte Gilberto Segovia, sostuvo que una de las causas por las que más rápidamente y más agua está bajando por los ríos de Tabasco, es la erosión que ha causado la crítica deforestación y que ha cambiado el ciclo de las lluvias.
En esta temporada de lluvias, afirmó, el nivel del Grijalva se incrementó por la gran cantidad de agua que bajó del río de la Sierra y otros de esa zona y están sin control y que a las comunidades de Centla llegó además todo el torrente excesivo que bajo del Usumacinta. Habló entre otras cosas de la capacidad de las presas, desechó la posibilidad de que estén azolvadas, de que se ha calculado que, en momento críticos podrían desahogar hasta 5 mil 650 metros cúbicos por segundo. También que desde el 2003, las decisiones las toma un comité integrado por la Comisión Federal de Electricidad, los gobiernos de Tabasco y Chiapas, el primero representando por el secretario de Asentamientos y Obras Públicas y de Protección Civil. Pero además que en los últimos años se incorporaron a ese comité el Instituto de Ingeniería de la UNAM, el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, la Secretaria de la Defensa de Nacional, y este año, la UJAT, la Asociación Mexicana de Hidráulica. También que el gobierno de Tabasco tiene derecho a voz y voto, dijo, Segovia.
Y en relación a la reubicación de comunidades de Nacajuca, Cunduacán y el Centro de las que habló el Gobernador de Tabasco y a la posibilidad de que también de Centla fueran desalojadas, Gilberto Segovia afirmó que la Conagua no ha considerado esa posibilidad. A exigencia de varios representantes del CCUC explicó, con el uso de un mapa, en donde se han construido los canales de alivio y hacia donde llegarán esas corrientes, afirmando que los que se hicieron para el Grijalva, no aportan más agua, solo se desvían por un lado y se regresan al cauce, más adelante.
El representante del Instituto de Ingeniería de la UNAM, en una muy breve intervención explicó que antes del PHIT, a partir del 2008 y como consecuencia de la inundación del 2007, se realizó un estudio multidisciplinario de las cinco cuencas de Tabasco con la participación de varias instituciones de investigación. Mencionó también el residente local de ese Instituto, que se debe tener presente que, por los ríos de Tabasco circula un tercio de toda el agua del país, 145 mil millones de metros cúbicos al año. Antes Segovia mencionó que el Usumacinta este año, registro un caudal 9 veces mayor que el del Grijalva y ocho veces mayor que el del Samaria. Las explicaciones técnicas de los dos funcionarios continuaron por horas, pero en varias ocasiones fueron interrumpidas por los representantes de los afectados, que de repente preferían exponer la tragedia que aún viven. Don Oscar Cruz Salvador de Los Ïdolos margen derecha, expuso: “Esa vida que hemos vivido, como perros, encaramados en una madera, no tenemos recursos para salir, viajar hasta Tamulté de las sabanas nos cuesta 140 pesos de salida y 140 al regreso; el Gobernador dice que el agua de las ventanas de alivio no nos va a afectar ¿de qué vamos a vivir?, el agua se llevó hasta el pescado, ya no tenemos que comer, ¿el cree que con una despensita que nos llevó? “.
Por favor ya no nos inunden, suplicó la señora María Consuelo Magaña, también de Los Idolos. Ahora de qué vamos a vivir, no tenemos vestido, “pónganse la mano en el corazón, por favor ya no nos inunden, porque todo lo que le sembramos a la tierra, cultivos, árboles frutales, matas de achiote, yuca, milpa, calabaza, melón, los chilares, todo se acabó en seis meses. De qué vamos a vivir, fue muy doloroso ver a las madres saliendo en la noche con la creciente y la lluvia con sus niños a inundación de dos meses Exigimos el pago de indemnizaciones y que le pongan remedio a este problema, agregó con voz entrecortada. De vez en cuando, las interrupciones desesperaban a los representantes de Conagua. En uno de esos momentos, el doctor en sociología Rodolfo Uribe Iniesta, investigador de la UNAM también, hizo uso de la palabra para, entre otras cosas pedir paciencia a los funcionarios para con los representantes del CCUC Les dijo que los representantes indígenas lo que requerían eran respuestas a, lo que será su vida en el futuro si continúan las inundaciones y que las comunidades afectadas de Centla tienen 700 u 800 años ahí y puso en duda las afirmaciones del representante del Instituto de Ingeniería de la UNAM en el sentido de que 35 instituciones habían participado en la integración del PHIT, ya que solo está firmado por ingenieros. Los cuestionamientos de los afectados fueron las mismas hasta el final y las respuestas solo técnicas o evadidas, por ejemplo la de cuántas y cuáles comunidades serán afectadas. Conocer cuántas comunidades serán afectadas para siempre, es algo que nos mantiene en la incertidumbre, no sé si estos funcionarios lo saben o no lo quieren decir. No obstante, el dirigente del CCUC consideró que ese primer diálogo con las autoridades de Conagua, les servirá porque están conociendo más, para empujar como pueblo y organización, es decir señalar las deficiencias y reconocer que es lo que requieren las comunidades para protegerse.