Zedillo los privatizó y AMLO revivió trenes
Estamos a pocas semanas de que comiencen a operar las mega obras como el Tren Maya o el Tren del Istmo, impulsadas por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y que ofrecerán el servicio de trenes para pasajeros en nuestro país, donde dicho servicio es casi inexistente
Ciudad de México.- Estamos a pocas semanas de que comiencen a operar las mega obras como el Tren Maya o el Tren del Istmo, impulsadas por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y que ofrecerán el servicio de trenes para pasajeros en nuestro país, donde dicho servicio es casi inexistente.
Y es que la privatización de trenes para pasajeros en México comenzó en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, al ser aconsejado por un equipo de especialistas del Banco Mundial, para abrir dicho rubro a la iniciativa privada.
Así, en 1994 otorgó una concesión a la empresa TF, que hoy es Kansas City Southern de México (KCSM).
Después, su sucesor, Ernesto Zedillo, “aceleró” el proceso de privatización de los trenes de pasajeros, pues en 1995 el poder legislativo aprobó una modificación al artículo 28 constitucional para permitir la inversión privada en ferrocarriles y satélites.
En mayo de ese mismo año, Zedillo envió una iniciativa para modificar la Ley Reglamentaria del Servicio Ferroviario y, así, poder otorgar concesiones y permisos.
Estas modificaciones pretendían, según la iniciativa, fortalecer los trenes de carga y suspender de manera temporal el servicio de pasajeros; sin embargo, las empresas beneficiadas con las concesiones usaron al infraestructura existente y no crearon segundas vías que pudieran ser usadas por vagones que trasladaran pasajeros.
Ferrocarril del Norte
En diciembre de 1996, el Gobierno Zedillista concesionó el Ferrocarril del Norte, junto a sus 3 mil 960 kilómetros de vías, a una filial de la KCSM y pagó 400 millones de dólares.
En 1998, la misma administración dio concesiones en 22 mil 130 kilómetros de vía, es decir el 84% de la red ferroviaria y 95% del sistema ferroviario nacional, así como mil 220 locomotoras y 254 mil carros de carga, según datos del Instituto Mexicano del Transporte (IMT).
AMLO regresa trenes de pasajeros
Desde el inicio de su Gobierno, el Presidente AMLO ha impulsado un plan para recuperar los trenes de pasajeros con un proyecto que contempla, por ejemplo, el Tren Maya, mismo que comenzará a operar a partir de diciembre próximo.
Cuando el Tren Maya comience su servicio, el transporte ferroviario de pasajeros lucirá así:
También se trabaja en el Tren del Istmo, un megaproyecto que forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y que el Presidente AMLO inaugurará el 22 de diciembre.
Esta ruta conectará los puertos de Salina Cruz, en Oaxaca y Coatzacoalcos, en Veracruz, permitiendo movilizar mercancías entre los océanos Atlántico y Pacífico, y también conectándose con el Tren Maya.
El legislador Miguel Torruco Garza propuso ante la Cámara de Diputados una iniciativa de ley que contempla “el regreso de los trenes de pasajeros a México”.
Si esta ley es aprobada, el mapa de la red ferroviaria de trenes de pasajeros lucirá de esta manera en 2050:
El proyecto contempla 11 posibles líneas de trenes de pasajeros, destacando la del Tren del Pacífico, que tendría una longitud de 4 mil 700 kilómetros e iría paralelo al litoral de la costa del Pacífico.
Y es que la privatización de trenes para pasajeros en México comenzó en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, al ser aconsejado por un equipo de especialistas del Banco Mundial, para abrir dicho rubro a la iniciativa privada.
Así, en 1994 otorgó una concesión a la empresa TF, que hoy es Kansas City Southern de México (KCSM).
Después, su sucesor, Ernesto Zedillo, “aceleró” el proceso de privatización de los trenes de pasajeros, pues en 1995 el poder legislativo aprobó una modificación al artículo 28 constitucional para permitir la inversión privada en ferrocarriles y satélites.
En mayo de ese mismo año, Zedillo envió una iniciativa para modificar la Ley Reglamentaria del Servicio Ferroviario y, así, poder otorgar concesiones y permisos.
Estas modificaciones pretendían, según la iniciativa, fortalecer los trenes de carga y suspender de manera temporal el servicio de pasajeros; sin embargo, las empresas beneficiadas con las concesiones usaron al infraestructura existente y no crearon segundas vías que pudieran ser usadas por vagones que trasladaran pasajeros.
Ferrocarril del Norte
En diciembre de 1996, el Gobierno Zedillista concesionó el Ferrocarril del Norte, junto a sus 3 mil 960 kilómetros de vías, a una filial de la KCSM y pagó 400 millones de dólares.
En 1998, la misma administración dio concesiones en 22 mil 130 kilómetros de vía, es decir el 84% de la red ferroviaria y 95% del sistema ferroviario nacional, así como mil 220 locomotoras y 254 mil carros de carga, según datos del Instituto Mexicano del Transporte (IMT).
AMLO regresa trenes de pasajeros
Desde el inicio de su Gobierno, el Presidente AMLO ha impulsado un plan para recuperar los trenes de pasajeros con un proyecto que contempla, por ejemplo, el Tren Maya, mismo que comenzará a operar a partir de diciembre próximo.
Cuando el Tren Maya comience su servicio, el transporte ferroviario de pasajeros lucirá así:
También se trabaja en el Tren del Istmo, un megaproyecto que forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y que el Presidente AMLO inaugurará el 22 de diciembre.
Esta ruta conectará los puertos de Salina Cruz, en Oaxaca y Coatzacoalcos, en Veracruz, permitiendo movilizar mercancías entre los océanos Atlántico y Pacífico, y también conectándose con el Tren Maya.
El legislador Miguel Torruco Garza propuso ante la Cámara de Diputados una iniciativa de ley que contempla “el regreso de los trenes de pasajeros a México”.
Si esta ley es aprobada, el mapa de la red ferroviaria de trenes de pasajeros lucirá de esta manera en 2050:
El proyecto contempla 11 posibles líneas de trenes de pasajeros, destacando la del Tren del Pacífico, que tendría una longitud de 4 mil 700 kilómetros e iría paralelo al litoral de la costa del Pacífico.