1 cada 150 personas en el mundo es víctima de esclavitud moderna
Ciudad de México, 18 de septiembre.– La pandemia de COVID-19 ha exacerbado los factores subyacentes de todas las formas de esclavitud moderna, incluido el matrimonio forzoso, que a menudo está vinculado a dificultades económicas, reveló el informe titulado “Estimaciones mundiales sobre la esclavitud moderna. Trabajo forzoso y matrimonio forzoso“, que elaboraron en conjunto la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Walk Free y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Además, la inestabilidad socioeconómica generalizada engendrada por la pandemia provocó un aumento del desempleo a nivel mundial, un mayor endeudamiento y un incremento de la pobreza extrema en el mundo por primera vez en dos décadas. Dado que los datos reflejan sólo parcialmente los efectos de la pandemia de COVID-19, es probable que las estimaciones presentadas en este informe subestimen la magnitud total del impacto de la pandemia.
El informe evidencia que entre 2017 y 2021 49.6 millones de personas eran víctimas de la esclavitud moderna, de las cuales 27.6 millones eran personas que estaban obligadas a trabajar y 22 millones se encontraban inmersas en un matrimonio forzado, lo que significa que una de cada 150 personas en el mundo es víctima de esclavitud moderna.
El documento, en el que se registraron datos de sobre la esclavitud moderna durante cuatro años, entre 2017 y 2021, también se destacó que, según las Estimaciones mundiales de 2021, “hubo un aumento de varios millones de hombres, mujeres y niños que han sido forzados a trabajar o a contraer matrimonio, en comparación con las Estimaciones mundiales publicadas en 2017”.
Esto debido a diversas crisis a nivel mundial como lo fue la pandemia de COVID-19, los conflictos armados y el cambio climático, de acuerdo con el reporte, lo que impactó en el ámbito de la educación y el trabajo particularmente en sectores de mayor vulnerabilidad, como la población de bajos recursos y las víctimas de exclusión social, quienes en muchos casos sufrieron un aumento en su nivel de pobreza, en sus condiciones de seguridad, lo que también los obligó a migrar a otras ciudades.
Por ejemplo, las Estimaciones mundiales de 2021 señalan que en comparación con las cifras de 2016, hubo un aumento en el trabajo forzoso, ya que 2.7 millones de personas más fueron víctimas de este delito, “lo que se traduce en un incremento de la prevalencia del trabajo forzoso de 3.4 a 3.5 por cada mil personas en el mundo”.
Se detalló que entre 2017 y 2021, un total de 11.8 millones de mujeres y niñas se encontraban en situación de trabajo forzoso, mientras que 3.3 millones de niños, quienes no estaban escolarizados, también fueron víctimas de esta problemática.
En el documento se refirió que tal incremento podría responder a que durante la pandemia por COVID-19 se presentó una alza en los endeudamientos entre los trabajadores, lo que trajo consigo “un marcado aumento de la servidumbre por deudas entre algunos trabajadores que carecían de acceso a los canales de crédito formales”, asimismo, la crisis sanitaria también deterioró las condiciones laborales de los empleados, lo que “en algunos casos propició el trabajo forzoso”, se indicó.
Respecto a la región, las Estimaciones de 2021 señalaron que Asia y el Pacífico concentran 15.1 millones de personas que se encuentran en situación de trabajo forzado, lo que significa, más de la mitad del total de víctimas a nivel mundial; en segundo lugar está Europa y Asia Central, que en conjunto suman 4.1 millones de personas obligadas a desempeñar un trabajo; África, son 3.8 millones; América, con 3.6 millones; y los estados Árabes, con 0.9 millones.
Por qué es difícil hacer vacunas
En tanto, el matrimonio forzado, al que las Estimaciones mundiales de 2021 destaca como “una práctica compleja y muy marcada por el género”, entre 2017 y 2021, se halló que, al menos, 22 millones de personas estaban en condición de matrimonio forzoso, lo que “representa un aumento de 6.6 millones en el número de víctimas del matrimonio forzoso” y “un incremento de la prevalencia de 2.1 a 2. 8 por cada mil personas”, en comparación con el estudio anterior.
Aunque se enfatizó que tal problemática “ocurre en todas las regiones del mundo” 14.2 millones de los casos se registraron en Asia y el Pacífico; 3.2 millones en África; mientras que Europa y Asia Central concentran 2.3 millones. Además, se destacó que, aunque “los hombres y los niños también son objeto de esta práctica”, de estos 22 millones, 14.9 millones corresponden a mujeres y niñas que fueron obligadas a casarse, debido a prácticas patriarcales que persisten.
“Los numerosos factores que impulsan el matrimonio forzoso están estrechamente relacionados con actitudes y prácticas patriarcales muy arraigadas y guardan mucha relación con el contexto”, en donde “los miembros de la familia son los principales responsables de la gran mayoría de matrimonios forzosos”, se subrayó en las Estimaciones mundiales de 2021, en el que debido a los subregistros que hay no se incluyen todos los casos de bodas infantiles.
LAS CIFRAS DE
MÉXICO
Pese a que en el informe no se proporcionaron datos particulares de México, estudios anteriores ya han dado cuenta de esta situación en el país. Por ejemplo, un estudio realizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) reveló que una de cada cuatro niñas contrajo matrimonio por primera vez o mantenía una unión temprana antes de cumplir los 18 años en América Latina y el Caribe a causa de las desigualdades de género, violencia, pobreza, abandono escolar, embarazo adolescente y políticas “inadecuadas, limitadas o inexistentes, que ponen en riesgo el presente y futuro de niñas y adolescentes”,
Además, la inestabilidad socioeconómica generalizada engendrada por la pandemia provocó un aumento del desempleo a nivel mundial, un mayor endeudamiento y un incremento de la pobreza extrema en el mundo por primera vez en dos décadas. Dado que los datos reflejan sólo parcialmente los efectos de la pandemia de COVID-19, es probable que las estimaciones presentadas en este informe subestimen la magnitud total del impacto de la pandemia.
El informe evidencia que entre 2017 y 2021 49.6 millones de personas eran víctimas de la esclavitud moderna, de las cuales 27.6 millones eran personas que estaban obligadas a trabajar y 22 millones se encontraban inmersas en un matrimonio forzado, lo que significa que una de cada 150 personas en el mundo es víctima de esclavitud moderna.
El documento, en el que se registraron datos de sobre la esclavitud moderna durante cuatro años, entre 2017 y 2021, también se destacó que, según las Estimaciones mundiales de 2021, “hubo un aumento de varios millones de hombres, mujeres y niños que han sido forzados a trabajar o a contraer matrimonio, en comparación con las Estimaciones mundiales publicadas en 2017”.
Esto debido a diversas crisis a nivel mundial como lo fue la pandemia de COVID-19, los conflictos armados y el cambio climático, de acuerdo con el reporte, lo que impactó en el ámbito de la educación y el trabajo particularmente en sectores de mayor vulnerabilidad, como la población de bajos recursos y las víctimas de exclusión social, quienes en muchos casos sufrieron un aumento en su nivel de pobreza, en sus condiciones de seguridad, lo que también los obligó a migrar a otras ciudades.
Por ejemplo, las Estimaciones mundiales de 2021 señalan que en comparación con las cifras de 2016, hubo un aumento en el trabajo forzoso, ya que 2.7 millones de personas más fueron víctimas de este delito, “lo que se traduce en un incremento de la prevalencia del trabajo forzoso de 3.4 a 3.5 por cada mil personas en el mundo”.
Se detalló que entre 2017 y 2021, un total de 11.8 millones de mujeres y niñas se encontraban en situación de trabajo forzoso, mientras que 3.3 millones de niños, quienes no estaban escolarizados, también fueron víctimas de esta problemática.
En el documento se refirió que tal incremento podría responder a que durante la pandemia por COVID-19 se presentó una alza en los endeudamientos entre los trabajadores, lo que trajo consigo “un marcado aumento de la servidumbre por deudas entre algunos trabajadores que carecían de acceso a los canales de crédito formales”, asimismo, la crisis sanitaria también deterioró las condiciones laborales de los empleados, lo que “en algunos casos propició el trabajo forzoso”, se indicó.
Respecto a la región, las Estimaciones de 2021 señalaron que Asia y el Pacífico concentran 15.1 millones de personas que se encuentran en situación de trabajo forzado, lo que significa, más de la mitad del total de víctimas a nivel mundial; en segundo lugar está Europa y Asia Central, que en conjunto suman 4.1 millones de personas obligadas a desempeñar un trabajo; África, son 3.8 millones; América, con 3.6 millones; y los estados Árabes, con 0.9 millones.
Por qué es difícil hacer vacunas
En tanto, el matrimonio forzado, al que las Estimaciones mundiales de 2021 destaca como “una práctica compleja y muy marcada por el género”, entre 2017 y 2021, se halló que, al menos, 22 millones de personas estaban en condición de matrimonio forzoso, lo que “representa un aumento de 6.6 millones en el número de víctimas del matrimonio forzoso” y “un incremento de la prevalencia de 2.1 a 2. 8 por cada mil personas”, en comparación con el estudio anterior.
Aunque se enfatizó que tal problemática “ocurre en todas las regiones del mundo” 14.2 millones de los casos se registraron en Asia y el Pacífico; 3.2 millones en África; mientras que Europa y Asia Central concentran 2.3 millones. Además, se destacó que, aunque “los hombres y los niños también son objeto de esta práctica”, de estos 22 millones, 14.9 millones corresponden a mujeres y niñas que fueron obligadas a casarse, debido a prácticas patriarcales que persisten.
“Los numerosos factores que impulsan el matrimonio forzoso están estrechamente relacionados con actitudes y prácticas patriarcales muy arraigadas y guardan mucha relación con el contexto”, en donde “los miembros de la familia son los principales responsables de la gran mayoría de matrimonios forzosos”, se subrayó en las Estimaciones mundiales de 2021, en el que debido a los subregistros que hay no se incluyen todos los casos de bodas infantiles.
LAS CIFRAS DE
MÉXICO
Pese a que en el informe no se proporcionaron datos particulares de México, estudios anteriores ya han dado cuenta de esta situación en el país. Por ejemplo, un estudio realizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) reveló que una de cada cuatro niñas contrajo matrimonio por primera vez o mantenía una unión temprana antes de cumplir los 18 años en América Latina y el Caribe a causa de las desigualdades de género, violencia, pobreza, abandono escolar, embarazo adolescente y políticas “inadecuadas, limitadas o inexistentes, que ponen en riesgo el presente y futuro de niñas y adolescentes”,