Esta mayoría de mujeres atletas de esta delegación no existió en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y Tokio 2020, lo que permite una amplia representación de ellas en el deporte para las personas con discapacidad.
Aunque históricamente, las mujeres han participado menos que los hombres en estos juegos.
En el caso de México, esta es la primera vez que compiten más mujeres que hombres en esta justa olímpica, pues en los Paralímpicos de Tokio 2020 la selección quedó integrada por 29 mujeres y 31 hombres y en Río 2016 por 32 mujeres y 37 hombres.
A diferencia de los Juegos Olímpicos, donde las mujeres se integraron en 1928 a las justas de Amsterdam en la categoría de atletismo femenino, en los Paralímpicos las mujeres compitieron desde la primera vez que se celebraron, en 1960, en la ciudad de Roma.
Cabe señalar que en estos primeros juegos participaron 164 hombres y 45 mujeres de 18 países diferentes.
Ahora, 64 años después, los Juegos Paralímpicos de París 2024 reunirán a 4 mil 400 atletas (2 mil 202 hombres, mil 859 mujeres y 339 plazas indistintas) de 184 delegaciones en 18 sedes y 11 días de competición, refiere el Comité Olímpico Internacional (COI).
MEXICANAS Y
DISCAPACIDAD
DESDE LA MIRADA FEMINISTA
Es importante señalar que de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020, en México hay 6 millones 179 mil 890 personas con algún tipo de discapacidad, lo que representa 4.9 % de la población total del país. De ellas 53 por ciento son mujeres y 47 por ciento son hombres.
Desde 1995, en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, se reconoció la discapacidad como una barrera para lograr la igualdad entre mujeres y hombres y el empoderamiento de las mujeres.
Así, las experiencias específicas de las mujeres y las niñas con discapacidad se identifican de forma puntual y como un pilar fundamental en el marco internacional de los derechos humanos.
Por ejemplo, en la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh 2021), se estima que en la Ciudad de México, 80.9 por ciento de las mujeres de 15 años y más con alguna discapacidad experimentó algún incidente de violencia a lo largo de su vida y 49.8% en los últimos 12 meses.
En la Ciudad de México, según cifras del Censo de Población y Vivienda 2020, 56.95 por ciento de las personas con discapacidad son niñas y mujeres.
Nunca sobra considerar que por su condición de género y discapacidad han enfrentado múltiple discriminación a la cual se suman dos o más elementos que interrelacionados representan una discriminación interseccional, derivada de la exclusión social de otras características como pueden ser la étnia, el origen social, su orientación sexual y condición migratoria, entre otras.
No acceden en igualdad de condiciones a la educación, el empleo y la seguridad social.
Además, enfrentan graves restricciones en el ejercicio de derechos básicos como son sus derechos sexuales y educativos, la toma de decisiones en los ámbitos público y privado y el acceso a una vida libre de violencias.
No obstante, hoy, esta delegación de mujeres paralímpicas es más contundente como nunca antes en su historia.
MUJERES,
DISCAPACIDAD Y
DEPORTE
En la actualidad, los Juegos Paralímpicos figuran entre los mayores acontecimientos deportivos del mundo, y cada edición suscita un mayor interés en el público.
“En la actualidad, los Juegos Paralímpicos figuran entre los mayores acontecimientos deportivos del mundo, y cada edición suscita un mayor interés en el público.
Los Juegos Paralímpicos son más que un simple acontecimiento deportivo: ofrecen una oportunidad única para centrar la atención del mundo en el deporte y la discapacidad, inspirar a las personas, provocar un cambio social y promover oportunidades profesionales y deportivas inclusivas para las personas con discapacidad.”
El desarrollo de las mujeres en el deporte se ve influenciado por diversos factores de tipo institucional, social y escolar, los cuales se han conjugado en contra de la equidad de género en el deporte mexicano, aunque es importante reconocer que los obstáculos presentados en cada uno de ellos han disminuido con el paso de los años.
