Habitantes del ejido de Tila, en Chiapas, acusan a agentes que los agentes conocidos como Pakales realizaron un operativo en el que allanaron casas y violaron derechos humanos de los indígenas.
Añadió que “los que entraron a robar son integrantes de la delincuencia organizada, del grupo Narco Karma y fueron los supuestos (ejidatarios) legales los que firmaron la (autorización) para la entrada de la delincuencia organizada”.
El ejido señaló que los hechos sucedieron en el anexo de Sañojá, Primera Sección y los alrededores”, donde “los policías y los Narco Karmas cometieron una gran tragedia dentro del ejido”.
Luego de exigir la “aparición con vida de seis personas desaparecidas del Anexo Sañojá, detenidas por los Pakales y el Narco Karma”, demandó “la renuncia del actual gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, actor intelectual de los crímenes”.
Más adelante el ejido Tila agregó: “señor gobernador, le pedimos que tome cartas en el asunto para expulsar a los líderes del Narco Karma y a los pobladores dentro del ejido; les damos 72 horas para que se retiren voluntariamente. Ahora busque lugar donde se queden porque usted está con ellos y coludido con el crimen organizado; exigimos la expulsión del Narco Karma del ejido”.
Manifestó que “estamos en espera de que las autoridades tomen carta en el asunto; a todas las organizaciones no gubernamentales les pedimos que estén pendientes y en alerta en estas próximas horas del día”.
El conflicto en Tila surgió hace varios años por la disputa tierras del ejido Tila.
