Advierte Arquidiócesis Arrodillado México por corrupción e impunidad
México, DF., 26 de octubre.- La falta de combate a la corrupción y a la impunidad en el país “tiene arrodillada y cubierta de vergüenza a la Nación”, aseguró la Arquidiócesis de México, a través del editorial de su semanario Desde la Fe en el que critica la actuación de las autoridades en el caso de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero. “Los remiendos ya no sirven de nada, los discursos oficiales llenos de falsedades e hipocresías sólo irritan a la sociedad; es preciso reconstruir al país, se hace urgente un compromiso que una a todos los sectores y fuerzas de la sociedad para combatir la inmoralidad, la impunidad, la corrupción y el cinismo que tiene arrodillada y cubierta de vergüenza a nuestra nación. La clase política se ha exhibido indigna y sus partidos se han mostrado totalmente incompetentes para tan grande tarea”, detalla. Asegura que todos somos responsables de la ola de violencia que se está presentando en el país y recuerda que en el pasado han existido otras etapas similares como la matanza de Acteal [en 1997, cuando fueron asesinados 45 indígenas], Aguas Blancas, también en Guerrero [con saldo de 17 campesinos muertos y 21 heridos] y la aparición de fosas clandestinas en San Fernando, Tamaulipas [donde fueron descubiertos decenas de cuerpos de migrantes asesinados en 2011].
“Ningún sector de la sociedad puede salir libre de culpa, empezando por las familias, que han dejado de educar a sus hijos en los valores cristianos y humanos; las escuelas, que han politizado la enseñanza hasta llevarla a un nivel lamentable de decadencia; el Estado, que ha tolerado una corrupción sistemática de la cual hoy no sabe cómo salir; los partidos políticos, que han traicionado sus ideales y han hecho de la actividad política lo más depreciable de la sociedad, y la misma Iglesia, que no ha estado a la altura de una evangelización que, como mínimo, exige entre sus fieles una clara distinción entre el bien y el mal”, señala la publicación.
Destaca que la respuesta a este cuestionamiento es inaplazable para evitar que el país “puede caer más bajo” si no se empiezan a tomar medidas que rompan los paradigmas de conveniencia política y de sobrevivencia, que sólo han servido para contener una fuerza y una indignación social que, de no atenderse, puede traer consecuencias irremediables. “Un conflicto como el que vive el país no se resuelve con discursos vacíos sobre el Estado de Derecho; no se supera con reacciones hipócritas ante la impunidad y la corrupción; ni siquiera con un indispensable ejercicio de la justicia; el mal que sufre México es una verdadera descomposición del tejido social, un mal del que no escapa ningún sector del país. La gravedad de la crisis exige un replanteamiento profundo de nuestra moral, de nuestras leyes y de la organización social y política de la patria”, exigió el Arzobispado.