Se aferran policías al paro de labores
VILLAHERMOSA, TABASCO. 18 DE MARZO DE 2014. El paro que mantienen cientos de policías estatales, agentes de tránsito y personal administrativo está por ajustar tres días, sin que se vean indicios de solución.
En las calles se nota nula presencia de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública y de la PEC. En cambio, circulan patrullas del Ejército, la Policía Federal y la PGJ, que tienen a su cargo la seguridad.
En el Creset se nota que sí hay presencia de custodios.
Los inconformes mantienen la alerta de que en cualquier momento pueden llegar el Ejercito y otras fuerzas federales a tratar de controlar el armamento o incluso a desalojarlos de las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
Nadie del gobierno nos ha dado la “cara” hoy, reclaman. Sólo llegó a visitarlos en la mañana el diputado del Partido Acción Nacional (PAN), Francisco Castillo Ramírez, quien les manifestó su apoyo y los conminó a que “persistan” en su lucha porque así van a triunfar.
Lo dejaron entrar y les habló desde el interior de uno de los dos convoys que se encuentran en las instalaciones llenos de policías. Se observa que una de las estrategias de los elementos es mantenerse dentro de las unidades en previsión de cualquier situación. Castillo estuvo con ellos alrededor de veinte minutos, los escuchó, dio un discurso y se fue.
Entre los elementos circula una hoja que representa una supuesta nomina en la que se revela que el titular de la SSP, Audomaro Martínez Zapata, gana 215 mil pesos mensuales, mientras otros altos mandos también gozan de privilegios. “Pónganse en la sombra, hay que estar frescos para cualquier evento”, recomienda un elemento a sus compañeros a través de un alta voz. Y añade que al sonido de la sirena hay que juntarse en el centro de la explanada.
Al interior de la dependencia permanecen estacionadas decenas de patrullas con la leyenda “proteger es mi deber” y motocicletas. Azules uniformados o de civil entran y salen con sus mochilas. .
Adentro se cooperan para comprar comida. Un policía parado sobre la batea de una camioneta se encarga de recibir la cooperación y anotar en una hoja el nombre del aportante y el monto.
“Cooperen con lo que sea, de diez, de quince, de veinte”, pide. Piensan salir a comprar los “pollos” en algunas de las unidades de seguridad, pero luego rectifican, toda vez que afuera –advierten- hay elementos ministeriales y de fuerzas federales que los pueden “cazar” y hasta sembrar algún delito.
Un policía se ofrece a hablarle a su hijo para que sea el encargado de ir a comprar la comida.
La consigna es no caer en provocaciones, mientras algunos posan ante las cámaras fotográficas para dejar constancia de la pésima calidad de sus uniformes, gorras, botas y más.
Desde el asiento de conductor de un convoy, el dirigente de la protesta, Isabelino León Miranda, insiste en que la Secretaría de Seguridad Pública no puede estar en “manos incompetentes” como las del general Audomaro Martínez Zapata.
Se queja de que se ha dedicado a “amenazarnos” y “humillarnos”, tratándolos de viejos e inútiles, cuando “somos personas, no animales”.
Por la tarde los paristas pasean un puerco pintado con la leyenda “Audomaro fuera”, y amenazan con sacrificarlo.
El paro sigue.