Artesanos de Tabasco y Chihuahua ofrecen muestras de nuestro México multicultural
Villahermosa, Tabasco; miércoles 30 de marzo de 2022.- Para aprender y conocer la experiencia personal de artesanas y artesanos, y apreciar una parte del exquisito universo multicultural con que cuenta nuestro país, este miércoles se realizó un conversatorio entre artistas de Chihuahua y Tabasco, impulsado por ArteSano de Tabasco y Arte Popular Chihuahua.
En la charla virtual participaron los artesanos chihuahuenses Silvia Edelmira Silveira Sandoval (alfarería), Catalina Batista Parra (fibras vegetales), y Leonel Palma Zafiro (talla de madera), y los tabasqueños, Gonzalo Rodríguez Gerónimo (fibras vegetales) y Julián Martínez Hernández (talla de madera y jícaras).
El conversatorio fue moderado por el reconocido antropólogo José E. Hernández, y permitió conocer el proceso de aprendizaje y creación de los artesanos invitados, cómo obtienen y preparan sus materiales, las técnicas que utilizan y sus innovaciones, los circuitos comerciales a los que tienen acceso, y su visión futura de creación artesanal.
“Esta es una conversación única, que por primera vez se lleva a cabo en forma virtual, desde la Ciudad de México, Chihuahua y Tabasco. Unimos el norte, centro y sur de nuestra país, para poder apreciar parte de nuestra riqueza cultura que tenemos”, aseguró.
Silvia Edelmira Silveira Sandoval, de la comunidad Mata Ortiz del municipio de Casas Grandes, Chihuahua, quien se dedica a elaborar alfarería, dijo que el oficio lo aprendió de sus abuelos y padres, y utiliza barro natural para elaborar sus piezas, que extraen de la montaña, para trabajarlo y poder producir sus cerámicas.
Gonzalo Rodríguez Gerónimo, quien labora con fibras vegetales, es oriundo del poblado chontal Tapotzingo, Nacajuca. Mencionó que desde los 6 años de edad empezó a realizar sus primeros trabajos, gracias a las enseñanzas de sus padres. Ha obtenido varios premios por sus trabajos a nivel nacional y participado en distintos eventos internacionales.
Leonel Palma Zafiro, que trabaja con la talla de madera, se dedica particularmente en elaborar nacimientos de distintos tamaños y formas, con ramas de pino, y musgos de piedra y de árbol. También inició el oficio desde niño y conforme han pasado los años, ha ido perfeccionando su técnica para elaborar con calidad los nacimientos y sus otras obras.
Nacido en el poblado Tecoluta, del municipio de Nacajuca, Julián Martínez Hernández, quien trabaja con talla de madera y es especialista en jícaras, explicó que tiene casi dos décadas elaborando piezas con la madera, sobre todo con pimiento rojo, que se dejó de usar y lo está rescatando. También elabora máscaras y cucharas con distintas figuras.
Oriunda de la plena sierra chihuahuense, Catalina Batista Parra, que hace artesanías con fibras vegetales, detalló que el material lo extraen del Barranco del Cobre, muy cerca de donde vive, principalmente sotol y hoja de pino, y dijo sentirse orgullosa del trabajo que hace, “porque es nuestra cultura y es lo que nos enseñaron nuestros antepasados”.
En el conversatorio, los cinco artesanos invitados coincidieron en señalar que es importante que se realicen este tipo de foros virtuales para que los mexicanos y personas de otros lados del mundo conozcan la belleza de sus piezas, que en su mayoría son elaboradas a mano y con mínimas herramientas de apoyo.
Asimismo, destacaron la importancia de realizar un mayor número de ferias, exposiciones y encuentros de artesanos, en los que participen cada vez más artistas para que visitantes y coleccionistas conozcan sus piezas y se las puedan vender. “Todo tipo de eventos nos favorecen y por eso queremos que haya cada vez más en todo el país”, mencionaron.
Se pronunciaron por también gozar de espacios fijos en sus comunidades o principales ciudades del país para poder ofertar sus productos, porque se les dificulta comercializarlos en espacios ambulantes o transitorios, ya que el sol, la lluvia y otros efectos naturales dañan gravemente sus artesanías, al grado de perder algunas de ellas.
Gonzalo Rodríguez Gerónimo, artesano de Nacajuca, mencionó que la pandemia del Covid-19 vino a afectar mucho la comercialización de sus productos, “pero también nos abrió otras oportunidades, como poder vender nuestras artesanías en línea, en las redes sociales, y es algo que debemos aprovechar muy bien, porque es una gran ventana de oportunidades”.
Las artesanas y artesanos resaltaron que su trabajo tiene un buen futuro, pero están conscientes de que la calidad de sus productos es la mejor cara que pueden dar para comercializar bien sus artesanías. “La calidad y la innovación es lo que nos deparará un buen futuro a todos nosotros”, afirmaron.
“Hemos conocido dos realidades, dos entornos diferentes, que recrean la antigua tradición de los antepasados de estos artesanos inigualables, quienes utilizan y saben aprovechar el material que la naturaleza les ofrece”, concluyó el antropólogo José E. Hernández.
En la charla virtual participaron los artesanos chihuahuenses Silvia Edelmira Silveira Sandoval (alfarería), Catalina Batista Parra (fibras vegetales), y Leonel Palma Zafiro (talla de madera), y los tabasqueños, Gonzalo Rodríguez Gerónimo (fibras vegetales) y Julián Martínez Hernández (talla de madera y jícaras).
El conversatorio fue moderado por el reconocido antropólogo José E. Hernández, y permitió conocer el proceso de aprendizaje y creación de los artesanos invitados, cómo obtienen y preparan sus materiales, las técnicas que utilizan y sus innovaciones, los circuitos comerciales a los que tienen acceso, y su visión futura de creación artesanal.
“Esta es una conversación única, que por primera vez se lleva a cabo en forma virtual, desde la Ciudad de México, Chihuahua y Tabasco. Unimos el norte, centro y sur de nuestra país, para poder apreciar parte de nuestra riqueza cultura que tenemos”, aseguró.
Silvia Edelmira Silveira Sandoval, de la comunidad Mata Ortiz del municipio de Casas Grandes, Chihuahua, quien se dedica a elaborar alfarería, dijo que el oficio lo aprendió de sus abuelos y padres, y utiliza barro natural para elaborar sus piezas, que extraen de la montaña, para trabajarlo y poder producir sus cerámicas.
Gonzalo Rodríguez Gerónimo, quien labora con fibras vegetales, es oriundo del poblado chontal Tapotzingo, Nacajuca. Mencionó que desde los 6 años de edad empezó a realizar sus primeros trabajos, gracias a las enseñanzas de sus padres. Ha obtenido varios premios por sus trabajos a nivel nacional y participado en distintos eventos internacionales.
Leonel Palma Zafiro, que trabaja con la talla de madera, se dedica particularmente en elaborar nacimientos de distintos tamaños y formas, con ramas de pino, y musgos de piedra y de árbol. También inició el oficio desde niño y conforme han pasado los años, ha ido perfeccionando su técnica para elaborar con calidad los nacimientos y sus otras obras.
Nacido en el poblado Tecoluta, del municipio de Nacajuca, Julián Martínez Hernández, quien trabaja con talla de madera y es especialista en jícaras, explicó que tiene casi dos décadas elaborando piezas con la madera, sobre todo con pimiento rojo, que se dejó de usar y lo está rescatando. También elabora máscaras y cucharas con distintas figuras.
Oriunda de la plena sierra chihuahuense, Catalina Batista Parra, que hace artesanías con fibras vegetales, detalló que el material lo extraen del Barranco del Cobre, muy cerca de donde vive, principalmente sotol y hoja de pino, y dijo sentirse orgullosa del trabajo que hace, “porque es nuestra cultura y es lo que nos enseñaron nuestros antepasados”.
En el conversatorio, los cinco artesanos invitados coincidieron en señalar que es importante que se realicen este tipo de foros virtuales para que los mexicanos y personas de otros lados del mundo conozcan la belleza de sus piezas, que en su mayoría son elaboradas a mano y con mínimas herramientas de apoyo.
Asimismo, destacaron la importancia de realizar un mayor número de ferias, exposiciones y encuentros de artesanos, en los que participen cada vez más artistas para que visitantes y coleccionistas conozcan sus piezas y se las puedan vender. “Todo tipo de eventos nos favorecen y por eso queremos que haya cada vez más en todo el país”, mencionaron.
Se pronunciaron por también gozar de espacios fijos en sus comunidades o principales ciudades del país para poder ofertar sus productos, porque se les dificulta comercializarlos en espacios ambulantes o transitorios, ya que el sol, la lluvia y otros efectos naturales dañan gravemente sus artesanías, al grado de perder algunas de ellas.
Gonzalo Rodríguez Gerónimo, artesano de Nacajuca, mencionó que la pandemia del Covid-19 vino a afectar mucho la comercialización de sus productos, “pero también nos abrió otras oportunidades, como poder vender nuestras artesanías en línea, en las redes sociales, y es algo que debemos aprovechar muy bien, porque es una gran ventana de oportunidades”.
Las artesanas y artesanos resaltaron que su trabajo tiene un buen futuro, pero están conscientes de que la calidad de sus productos es la mejor cara que pueden dar para comercializar bien sus artesanías. “La calidad y la innovación es lo que nos deparará un buen futuro a todos nosotros”, afirmaron.
“Hemos conocido dos realidades, dos entornos diferentes, que recrean la antigua tradición de los antepasados de estos artesanos inigualables, quienes utilizan y saben aprovechar el material que la naturaleza les ofrece”, concluyó el antropólogo José E. Hernández.