Arzobispo exige justicia por asesinato del padre Gregorio
Ciudad de México, 29 de diciembre.– El Arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias Merlos, exigió el esclarecimiento del homicidio del sacerdote Gregorio López Gorostieta, hallado sin vida el pasado 25 de diciembre tras ser secuestrado por hombres armados en la región de Tierra Caliente.
En conferencia de prensa, Garfias Merlos reprobó los hechos de violencia en Guerrero y pidió que no se vuelvan a repetir hechos como el asesinato de López Gorostieta, quien se desempeñaba como formador del seminario La Anunciación en Ciudad Altamirano.
“La Arquidiócesis de Acapulco se une al grito de denuncia y exigencia ‘¡Basta ya!’, no queremos que hechos como éstos se repitan, no queremos que se sigan dando situaciones que tanto han lastimado y lacerado a cientos de familias a lo largo y ancho del territorio nacional”, manifestó el Arzobispo de Acapulco, El prelado mexicano dijo desconocer los móviles o líneas de investigación, aunque exigió y urgió “a las autoridades el esclarecimiento de éste y de tantos casos más de víctimas de la violencia que tanto dolor e indignación han provocado”.
Este día, Miguel Ángel Godínez, titular de Fiscalía del estado de Guerrero, informó que el sacerdote Gregorio López Gorostieta falleció a causa de asfixia.
Asimismo indicó que su cuerpo fue encontrado en estado de descomposición. “Ha habido un mal manejo de la información, por que el padre López no murió por un disparo de arma, murió por asfixia, de acuerdo a la necropsia, a lo que dice el especialista”, dijo el funcionario en entrevista para Radio Fórmula.
Sin embargo, Godínez indicó que no podía revelar más detalles, ya que son parte de la investigación en curso. “Estamos supervisando las investigaciones, tenemos varias lineas de investigación, me voy a reservar más datos porque son lineas de investigación delicadas, espero pronto tener más resultados”, refirió. La muerte de López Gorostieta ha causado indignación dentro de la comunidad católica. El día de ayer, el Papa Francisco se dijo “profundamente apenado” por el asesinato del sacerdote. Las condolencias del pontífice fueron enviadas a través de un telegrama firmado en su nombre por el secretario de Estado, Pietro Parolin, y dirigido al obispo de la diócesis a la cual el cura pertenecía, en Ciudad Altamirano, Maximino Martínez Miranda.
En el texto transmitió el “más sentido pésame” del líder católico tanto al obispo como a todo el clero de su demarcación eclesiástica, a las comunidades religiosas y a los fieles.
Además aseguró que el pontífice reza por el “eterno descanso” de López Gorostieta, “víctima de una injustificable violencia”. Días antes, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) exigió a las autoridades esclarecer el asesinato del padre Gregorio López Gorostieta, de la Diócesis y la Catedral de Ciudad Altamirano, Guerrero y castigar a los responsables. “Haciéndonos eco del sentir de muchos mexicanos, repetimos: ¡Basta ya! No queremos más sangre. No queremos más muertes. No queremos más desparecidos.
Exigimos a las autoridades el esclarecimiento de éste y de los demás crímenes que han provocado dolor en tantos hogares de nuestra patria, y que se castigue conforme a derecho a los culpables”, señaló la CEM a través de un comunicado. Los obispos de México expresaron sus condolencias a la familia del sacerdote fallecido.