• La Verdad del Sureste |
  • Martes 03 de Marzo de 2026

Asesinato a mujeres debe tener castigos más severos que el de hombres: Feministas

Un feminicidio nos es un homicidio cualquiera que se comete en contra de una mujer, se trata del extremo de la violencia y un delito fundamentalmente de odio en el que está patente la misoginia u odio hacia las mujeres

Publicado el:

CECILIA VARGAS


Muchas veces se cuestiona el porqué el homicidio de mujeres debe castigarse con penalidades más severas que los cometidos contra hombres afirman las féminas. Muchas veces se cuestiona el porqué el homicidio de mujeres debe castigarse con penalidades más severas que los cometidos contra hombres afirman las féminas.
A pesar de que tipificar el feminicidio como delito es una de las recomendaciones del comité de expertas de la CEDAW, México no lo ha hecho y pronto deberá rendir cuentas a ese comité, expuso la doctora en derecho y ex procuradora de justicia del gobierno del Distrito Federal, Bárbara Yllán Rondero.
    La especialista planteó, ante trabajadoras y trabajadores de instituciones estatales y municipales de apoyo a las mujeres y de procuración y administración de justicia, que asistieron al foro: “Análisis sobre el marco jurídico a favor de las mujeres” organizado por el Instituto Estatal de la Mujer con motivo del Día Internacional por la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres esta semana.
    La especialista sostuvo que es “perfectamente viable que el país y los estados dispongan de un tipo penal como el feminicidio, autónomo, sencillo, claro y preciso, para no seguir en la impunidad” en cuanto a los crímenes contra mujeres.
    Yllán Rondero mencionó que muchas veces se cuestiona el porqué el homicidio de mujeres debe castigarse con penalidades más severas que los cometidos contra hombres.
    Explicó que un feminicidio nos es un homicidio cualquiera que se comete en contra de una mujer, se trata del extremo de la violencia y un delito fundamentalmente de odio en el que está patente la misoginia u odio hacia las mujeres que por supuesto, afirmó,  nos han enseñado a todos y todas.   
    El feminicidio debe ser un delito efectivamente perseguible porque de lo contrario se registrará un mayor número de impunidad, aún cuando los jueces digan que es técnicamente imposible.
    El miedo de los gobiernos a que el feminicidio se tipifique, sostuvo, es que exista un indicador específico de lo que esté sucediendo en cada entidad o en el país, salga a la luz lo que está sucediendo con este tipo de violencia hacia las mujeres.
    Mencionó que en el Congreso de la Unión existe una iniciativa para tipificar el feminicido como delito, como una iniciativa del partido Alternativa y en Chihuahua otra, pero se que  se mantiene congeladas.
    En los estados no hay todavía una conciencia de reformar las leyes penales para incluirlo un delito de tipo penal.
    Mencionó que en ciertos países el hombre que mata a una mujer alcanza hasta 60 años de prisión
    El concepto feminicidio no es un concepto nuevo, sostuvo, existe en los anales del FBI entre los crímenes por odio, entre los que se encuentran también los que se cometen por homofobia o racismo.
    Las escenas de estos crímenes reflejan perfectamente el odio, los victimarios  preparan la escena del crimen –una escenografía-  los cuerpos de las mujeres casi siempre presentan lesiones infamantes en su cuerpo, principalmente en zonas genitales y las colocan  en posiciones ginecológicas, de degradación,  para que impacten.
    Es lo que he dado en llamar la polivictimización, porque una primera victimización es la agresión que una persona sufre directamente; la segunda, con su mala actuación ahondan la victimización; la tercera cuando las instituciones y la propia sociedad  la etiquetan como víctima para el resto de su vida, cuando en el caso de las mujeres maltratadas pude ser temporal y salir adelante.
    Hay que acotar la creencia de que el que un esposo o pareja hombre mate a su mujer, no es tan grave y puntualizó que los feminicidios siempre empiezan con hechos de violencia familiar que no se atendieron a tiempo.
    La sociedad trivializa la violencia contra las mujeres en las relaciones de familia, incluso se le concilia y media, incluso hay quienes, degradando a una mujer premia a quien comete incluso un delito sexual, como es el caso de Televisa, dijo la experta en derecho y género.
    Mencionó que en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia  se establece que no puede haber mediación ni conciliación  en un conflicto de violencia contra una mujer, no obstante, destacó, los ministerios públicos sigue considerando la mediación y la conciliación luego de una denuncia.
    Todas las formas de violencia familiar son caldo de cultivo para un posible feminicidio, sostuvo y destacó:
    No se puede tratar de poner de acuerdo a desiguales, hay un principio legal establecido, incluso en la Ley Federal del Trabajo, que dice “no se trata igual a desiguales”, y una mujer  que ha sido vejada, maltratada por su pareja no está en igualdad, porque esa igualdad no existe.
    El feminicidio es perfectamente viable, insistió, nosotros hemos tenido la oportunidad de plasmarlo en iniciativas, como una figura autónoma e independiente.
    Expresó también que los tribunales de justicia, no los son, sino instituciones que aplican la ley y la ley no es justicia, ley y justicia son conceptos diametralmente opuestos que a veces coinciden.
    Insistió en que es perfectamente viable que México y los estados dispongan del feminicidio como tipo penal, autónomo, sencillo y claro para no seguir en la impunidad y mencionó que como especialista en leyes y género ha tenido ya la oportunidad de plasmarlo en iniciativas de ley.
    El tema central será cómo integrar el delito, por lo cual será necesario modificar también los códigos de procedimientos penales.
    Luego, la doctora Bárbara Yllán Rondero dijo que sería importante que Tabasco  “que no tiene  problema de feminicidio en este momento”, por lo menos realizara una revisión del delito de violencia familiar, porque esta, necesariamente es uno de los antecedentes de los feminicidios.
    Mencionó que el Instituto Estatal de las Mujeres le pidió un plan de acciones para prevenir el feminicidio y puntualizó: “la única es que exista una efectividad administrativa en materia del derecho familiar:
    Es decir, que se sancione y se persiga la violencia familiar para que la misma no llegar a la violencia extrema, pero también que se tipifique el feminicidio para que exista claridad de lo que realmente hay que entender de ese delito.
    Por otra parte, está la atención adecuada de las víctimas de la violencia, que puede fluir mejor, cuando tenemos claridad de los que es la polivictimización, porque de lo contrario, las víctimas o los familiares de estas cargan por años el  dolor a flor de piel.
    También realizar  acciones de carácter educativo y que la sociedad empiece a condenar todas las formas de violencia contra las mujeres, pero una muy importante es armonizar las leyes, incluir el feminicidio en los códigos penales y ajustar la de violencia familiar.
    Pero además, que se promuevan y establezcan seminarios de evaluación de aplicación de la ley, en donde participen los operadores de esta, ministerios públicos, jueces
    Es de esperar que muchos deleguen la responsabilidad de su mala actuación en las mujeres, porque muchas de ellas otorgan el perdón en casos de violencia, pero el los casos de feminicidio eso no puede suceder.        
    En otros países ya operan protocolos de actuación policial, en materia de seguridad dijo, porque hasta en la seguridad hay que aplicar visión de género, porque los hombres y las mujeres no vivimos de la misma manera la inseguridad, ni siquiera el homicidio.
    La doctora Yllán Rondero, expuso que el problema de los operadores de la ley no es solo que sean insensibles, sino que su conducta como funcionarios es un asunto ideológico y de cultura.
     “Yo puedo ser un funcionario que no sepa, porque si me enseñan aprendo, pero si soy un funcionario institucional con ciertas creencias ¡ay caramba! Es más difícil modificar una conducta, entonces hay que disponer de servidores públicos que no tengan predisposiciones”, agregó .