Atropella leyes ambientales empresa en Tenosique: PRI
La compañía Global y Pacífico está dañando el medio ambiente y contaminando el río de ese municipio, acusa la diputada priista, Maritza Jiménez Pérez
VILLAHERMOSA, TABASCO. La bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Congreso del Estado acusó que la empresa Global y Pacífico, autorizada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para la extracción de arena y grava del banco arenero El Cerro en Tenosique, está dañando el medio ambiente en ese municipio.
La diputada del PRI, Maritza Jiménez Pérez, indicó que esa empresa utiliza maquinaria, como un equipo de draga de corte, que está contaminando ríos de Tenosique.
Señaló -de acuerdo a lo que le dijeron trabajadores de una cooperativa que también extrae material pétreo- que Global Pacífico deforestó una hectárea de bosques para instalar su maquinaria y su campamento.
Es un “atropello a las leyes ambientales” y se está dañando a los ríos, dijo la priísta Jiménez Pérez.
La diputada agregó que la Conagua, cuyo director local es Felipe Irineo Pérez, debe “tomar cartas de manera inmediata” en ese asunto para que la empresa deje de dañar al medio ambiente.
En la extracción de grava y arena en esa zona laboran de igual forma trabajadores de la cooperativa José María Pino Suárez, que están “limitados en su única actividad como fuente de ingresos”.
A esa cooperativa se le autorizó la extracción de ese material pero con la condición de utilizar métodos artesanales y manuales como cubetas y cayucos con motor.
La diputada del PRI, Maritza Jiménez Pérez, indicó que esa empresa utiliza maquinaria, como un equipo de draga de corte, que está contaminando ríos de Tenosique.
Señaló -de acuerdo a lo que le dijeron trabajadores de una cooperativa que también extrae material pétreo- que Global Pacífico deforestó una hectárea de bosques para instalar su maquinaria y su campamento.
Es un “atropello a las leyes ambientales” y se está dañando a los ríos, dijo la priísta Jiménez Pérez.
La diputada agregó que la Conagua, cuyo director local es Felipe Irineo Pérez, debe “tomar cartas de manera inmediata” en ese asunto para que la empresa deje de dañar al medio ambiente.
En la extracción de grava y arena en esa zona laboran de igual forma trabajadores de la cooperativa José María Pino Suárez, que están “limitados en su única actividad como fuente de ingresos”.
A esa cooperativa se le autorizó la extracción de ese material pero con la condición de utilizar métodos artesanales y manuales como cubetas y cayucos con motor.