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La Verdad del Sureste

Calor extremo eleva riesgos en embarazo y nacimientos, alerta ONU

El calor extremo suma riesgos al embarazo, el parto y los primeros días de vida: siete de cada diez profesionales de salud materna en cinco países reportan un aumento de complicaciones vinculadas a las altas temperaturas en los últimos cinco años.


El 73% de profesionales de salud materna en cinco países reporta más complicaciones por calor. ONU Cambio Climático pide incluir el embarazo en planes climáticos.
El 73% de profesionales de salud materna en cinco países reporta más complicaciones por calor. ONU Cambio Climático pide incluir el embarazo en planes climáticos.

Siete de cada diez profesionales de salud materna en Australia, Brasil, India, Reino Unido y Zimbabwe han observado un aumento de casos o complicaciones relacionadas con el calor extremo durante el embarazo en los últimos cinco años, según una encuesta encargada por Wellcome a mil especialistas en atención obstétrica y neonatal. El dato fue presentado el 5 de octubre de 2026 por Simon Stiell, secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático, durante la reunión ministerial previa a la COP31 celebrada en Fiyi.

La evidencia científica disponible asocia la exposición a temperaturas extremas durante la gestación con partos prematuros, restricción del crecimiento fetal, mortinatalidad y preeclampsia. Para Stiell, estos efectos convierten al embarazo y al nacimiento en una nueva dimensión de la crisis climática, agravada por el hecho de que sus consecuencias no recaen de manera uniforme sobre todas las mujeres.

Casi la totalidad del personal sanitario ya atiende casos relacionados con el calor

La encuesta de Wellcome revela que el 98% de los profesionales consultados ha atendido a una mujer embarazada cuya salud consideró afectada por el calor extremo, y el 99% ha atendido a un recién nacido en esa situación. El 81% declaró estar preocupado o muy preocupado porque las altas temperaturas representen un riesgo creciente para la salud materna, fetal y neonatal si no se adoptan nuevas medidas.

Las consecuencias no se reducen a incomodidad o deshidratación. Las altas temperaturas también pueden complicar los traslados hacia las clínicas, deteriorar las condiciones de trabajo del personal sanitario y elevar la demanda de atención especializada para recién nacidos, lo que presiona a sistemas de salud que en muchos casos ya operan con recursos limitados.

Las desigualdades amplifican la exposición al riesgo

ONU Cambio Climático subrayó que las condiciones laborales, el tipo de vivienda y la distancia a los servicios de salud determinan en gran medida la capacidad de una mujer embarazada para protegerse del calor. Quienes trabajan al aire libre, habitan viviendas sin ventilación adecuada o deben recorrer largas distancias para llegar a una clínica enfrentan una exposición mayor. A esto se añade la situación de comunidades donde los servicios de salud carecen de agua, electricidad o sistemas de refrigeración.

"Hay personas para quienes mantenerse frescas simplemente no es una opción cuando no hay un lugar fresco al que ir." — Simon Stiell, ONU Cambio Climático

"Hay personas para quienes mantenerse frescas simplemente no es una opción cuando no hay un lugar fresco al que ir", señaló Stiell durante su intervención en Fiyi. Wellcome también documentó que las mujeres que no pueden evitar la exposición al calor por razones laborales o de vivienda se encuentran entre quienes enfrentan los mayores riesgos.

La COP31 y la presión por incluir el embarazo en las políticas climáticas

Ante este panorama, ONU Cambio Climático planteó que el embarazo y la atención neonatal deben incorporarse de forma explícita en los planes nacionales de adaptación al cambio climático. Entre las acciones propuestas figuran fortalecer los servicios de salud frente a temperaturas extremas, garantizar suministro de agua y electricidad en centros de atención, capacitar al personal sanitario, mejorar los sistemas de alerta por calor y desarrollar instalaciones más seguras. También se propone mejorar la recopilación de datos para identificar qué comunidades están más expuestas y qué medidas de adaptación resultan efectivas.

El marco de estas discusiones incluye el Plan de Acción de Género de Belém, acordado en negociaciones climáticas previas, que busca fortalecer la perspectiva de género en la acción climática, el financiamiento y la participación. Stiell recordó además que los pequeños Estados insulares y otros países vulnerables, que han contribuido poco a la generación de la crisis climática, son quienes requieren mayores recursos para adaptarse a sus efectos.

La COP31, donde la salud figura como uno de los temas prioritarios de la agenda, se realizará del 9 al 20 de noviembre de 2026 en Antalya, Türkiye. Las negociaciones definirán si los compromisos de financiamiento para la adaptación climática alcanzan a los sistemas de salud materna en los países con menos capacidad de respuesta.

#TomaNota

  • 73% de profesionales de salud materna en cinco países reporta más complicaciones por calor en los últimos cinco años (encuesta Wellcome, 1,000 especialistas).
  • Riesgos documentados: parto prematuro, bajo peso al nacer, mortinatalidad y preeclampsia.
  • La COP31 se celebrará del 9 al 20 de noviembre de 2026 en Antalya, Türkiye.
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