Cambio y fuera
Octavio y May, bajo fuego no tan amigo *Saldrán fortalecidos los fieles del Presidente
Dos incidentes ocurridos el fin de semana pasado fueron pretextos para que los columnistas afines al PRI (ahora disfrazados de izquierda o criticones) le echaran montón a Octavio Romero, director de Petróleos Mexianos, y a Javier May, subsecretario de Bienestar. Los dos tabasqueños, los dos muy cercanos al presidente Andrés Manuel López Obrador; los dos vistos como potenciales rivales en la lejana contienda por la gubernatura de Tabasco en el 2024.
“Los quieren descarrilar desde ahora”, me dice un observador de la política choca y que recuerda lo que ha sucedido desde el año 2000 o mucho antes, cuando Romero Oropeza y May Rodríguez comenzaron a ser vistos como los brazos más cercanos a AMLO y cuya presencia al lado del ahora Presidente sólo era superada por el ya fallecido Alberto Pérez Mendoza, modelo de hombre leal y comprometido.
Pero ahora tuvimos de comprobar cómo el viejo priismo sigue agazapado sólo que con piel de varios colores. El objetivo sigue siendo el de siempre: combatir a AMLO, sólo que como saben de su fuerza, no lo hacen directamente.
MADRUGUETE DE ALBORES
Lo que sucedió primero fue la publicación en el diario La Jornada de una nota que daba cuenta del “acuerdo” de la secretaria del Bienestar, María Luisa Albores, en la que le quitaba facultades al comalcalquense Javier May para seguir coordinando “Sembrando Vida”. Ante esa noticia se echaron las campanas al vuelo y se dio por hecho de que el senador con licencia regresaría a su escaño, cortando de esta forma sus aspiraciones mayores. No faltó quien comenzara a filtrar que la decisión de Albores respondía a una falla en el programa Sembrando Vida y al resultado de una auditoría.
Estos rumores cobraron fuerza cuando el lunes 2 de marzo el propio Javier May hizo circular entre sus colaboradores un documento en el que informaba de su renuncia, como resultado de una decisión unilateral, no consultada con él, de Albores González. Pero el entusiasmos de los adversarios de May no duró mucho, porque el martes 3 el presidente López Obrador dijo que no aceptó la renuncia de su colaborador (y amigo), que el acuerdo de Albores no le fue consultado por lo que quedaría sin efecto, y que, además, el comalcalquense estaba trabajando muy bien.
Eso no bastó a quienes quieren ver a May Rodríguez de capa caída y siguieron los periodicazos. Seguirán, con más fuerza pero con menos elementos. Ya conocemos el sistema.
TAMBIEN CONTRA ORO
Coincidió lo sucedido en la Secretaría del Bienestar con otro hecho lamentable en el Hospital de Pemex en Villahermosa: varios pacientes fueron infectados por la aplicación de una sustancia (heparina sódica) contaminada, resultando hasta ayer dos muertos. La empresa petrolera de inmediato informó, con pelos y señales, lo sucedido asumiendo la responsabilidad, decomisando el fármaco en cuestión y anunciando la apertura de una carpeta de investigación contra quienes resulten responsables.
Hasta medios que se dicen “serios” especularon con cuatro, cinco, nueve o más muertos. Ni siquiera se disculparon ante su escandalosa presunción. De manera intencionada unos, y otros por confusión, difundieron que en el Hopital de Pemex se aplicó a los pacientes de hemodiálisis “un medicamento caducado”. Totalmente falso, porque la sustancia estaba contaminada. Se investiga dónde ocurrió semejante daño.
La dirección de Pemex ordenó atender a los pacientes afectados, a los familiares de las dos víctimas y vigilar la aplicación de los tratamientos en los otros enfermos. Los servicios en general no se suspendieron. El presidente López Obrador también ordenó investigar a fondo.
En el Hospital de Pemex de Villahermosa habrá sanciones, lo mismo que en la proveeduría del medicamento contaminado.
Pero a Octavio Romero de la misma forma se le fueron encima, tanto que hasta los diputados del PRI llevaron el nombre del director de Pemex a la tribuna del Congreso. Buen, mi compadre cachetes de mango, Nico Malicia, llevó la voz cantante. ¿Todo orquestado?, pues vayan que están bien desafinados. Lo único que van a provocar es que el presidente López Obrador les vuelva a decir: Octavio tiene toda mi confianza.
“Los quieren descarrilar desde ahora”, me dice un observador de la política choca y que recuerda lo que ha sucedido desde el año 2000 o mucho antes, cuando Romero Oropeza y May Rodríguez comenzaron a ser vistos como los brazos más cercanos a AMLO y cuya presencia al lado del ahora Presidente sólo era superada por el ya fallecido Alberto Pérez Mendoza, modelo de hombre leal y comprometido.
Pero ahora tuvimos de comprobar cómo el viejo priismo sigue agazapado sólo que con piel de varios colores. El objetivo sigue siendo el de siempre: combatir a AMLO, sólo que como saben de su fuerza, no lo hacen directamente.
MADRUGUETE DE ALBORES
Lo que sucedió primero fue la publicación en el diario La Jornada de una nota que daba cuenta del “acuerdo” de la secretaria del Bienestar, María Luisa Albores, en la que le quitaba facultades al comalcalquense Javier May para seguir coordinando “Sembrando Vida”. Ante esa noticia se echaron las campanas al vuelo y se dio por hecho de que el senador con licencia regresaría a su escaño, cortando de esta forma sus aspiraciones mayores. No faltó quien comenzara a filtrar que la decisión de Albores respondía a una falla en el programa Sembrando Vida y al resultado de una auditoría.
Estos rumores cobraron fuerza cuando el lunes 2 de marzo el propio Javier May hizo circular entre sus colaboradores un documento en el que informaba de su renuncia, como resultado de una decisión unilateral, no consultada con él, de Albores González. Pero el entusiasmos de los adversarios de May no duró mucho, porque el martes 3 el presidente López Obrador dijo que no aceptó la renuncia de su colaborador (y amigo), que el acuerdo de Albores no le fue consultado por lo que quedaría sin efecto, y que, además, el comalcalquense estaba trabajando muy bien.
Eso no bastó a quienes quieren ver a May Rodríguez de capa caída y siguieron los periodicazos. Seguirán, con más fuerza pero con menos elementos. Ya conocemos el sistema.
TAMBIEN CONTRA ORO
Coincidió lo sucedido en la Secretaría del Bienestar con otro hecho lamentable en el Hospital de Pemex en Villahermosa: varios pacientes fueron infectados por la aplicación de una sustancia (heparina sódica) contaminada, resultando hasta ayer dos muertos. La empresa petrolera de inmediato informó, con pelos y señales, lo sucedido asumiendo la responsabilidad, decomisando el fármaco en cuestión y anunciando la apertura de una carpeta de investigación contra quienes resulten responsables.
Hasta medios que se dicen “serios” especularon con cuatro, cinco, nueve o más muertos. Ni siquiera se disculparon ante su escandalosa presunción. De manera intencionada unos, y otros por confusión, difundieron que en el Hopital de Pemex se aplicó a los pacientes de hemodiálisis “un medicamento caducado”. Totalmente falso, porque la sustancia estaba contaminada. Se investiga dónde ocurrió semejante daño.
La dirección de Pemex ordenó atender a los pacientes afectados, a los familiares de las dos víctimas y vigilar la aplicación de los tratamientos en los otros enfermos. Los servicios en general no se suspendieron. El presidente López Obrador también ordenó investigar a fondo.
En el Hospital de Pemex de Villahermosa habrá sanciones, lo mismo que en la proveeduría del medicamento contaminado.
Pero a Octavio Romero de la misma forma se le fueron encima, tanto que hasta los diputados del PRI llevaron el nombre del director de Pemex a la tribuna del Congreso. Buen, mi compadre cachetes de mango, Nico Malicia, llevó la voz cantante. ¿Todo orquestado?, pues vayan que están bien desafinados. Lo único que van a provocar es que el presidente López Obrador les vuelva a decir: Octavio tiene toda mi confianza.