Raúl Guzmán Priego, presidente del Colegio de Arquitectos Tabasqueños, destacó la relevancia de integrar este proyecto dentro de un plan urbano más amplio, asegurando que su implementación no genere conflictos con la movilidad y la estructura urbana de la capital tabasqueña.
El arquitecto subrayó que la propuesta gubernamental de habilitar un nuevo espacio verde es positiva y necesaria para la ciudad, sin embargo, insistió en que la planificación debe considerar el impacto en el entorno inmediato y la conectividad con otras zonas.
“Villahermosa no es una ciudad tan grande, por lo que cualquier intervención puede tener repercusiones más allá de su ubicación específica”, indicó.
Aprender de
experiencias
previas
Guzmán Priego hizo referencia a proyectos anteriores, como el Malecón de Villahermosa, que aunque ha sido reconocido internacionalmente, presenta desafíos en su integración con la dinámica urbana.
Este tipo de situaciones pueden servir como aprendizaje para evitar problemas similares en la nueva obra de la Plaza de Toros.
“La movilidad es uno de los mayores retos en Villahermosa, por lo que cualquier intervención debe ser cuidadosamente analizada.
No queremos repetir errores de planificación que ya han generado inconvenientes en la ciudad”, advirtió.
Coordinación con otros proyectos
Asimismo, mencionó que el Colegio de Arquitectos Tabasqueños trabaja de la mano con las autoridades locales para garantizar que este proyecto, junto con el desarrollo del Centro de Convenciones, se alinee con una estrategia de crecimiento urbano armonizada.
“Es fundamental que estos proyectos no se diseñen de manera aislada, sino como parte de una planificación que garantice la funcionalidad y el beneficio para la comunidad”, concluyó Guzmán Priego.
