México, DF., 17 de enero del 2011.- El presidente nacional del PAN, Gustavo Madero, consideró que cuando un partido reparte propaganda entre escolapios incurre en acciones que pueden ser sancionadas, ya que violan la ley electoral, mientras que el senador priísta Francisco Labastida censuró que Nueva Alianza esté desarrollando ese tipo de actividades en planteles del interior.
Este lunes, La Jornada reveló que el Panal aprovecha el espacio público en el interior de las escuelas para distribuir miles de cuadernillos, loncheras y mochilas con propaganda electoral de ese instituto político.
El senador Labastida Ochoa aseveró que es reprobable, negativo y un muy mal camino que Nueva Alianza esté repartiendo publicidad política en las escuelas.
“Es reprobable que cualquier partido lo haga y el hecho de que el Panal lo esté haciendo es un signo más de la utilización de la educación para fines políticos; es aberrante”, consideró.
En entrevista dijo que el secretario de Educación Pública, el panista Alonso Lujambio “en lugar de andar buscando la presidencia de la República debe dedicarse a manejar bien su secretaría. Lujambio le debe una respuesta a la sociedad, y debe ser de inmediato”.
Con el grado de deterioro que hay en la educación “es absurdo que en lugar de trabajar por la educación busque la candidatura”.
A su vez, la presidenta de la Comisión de Educación del Senado, la panista Teresa Ortuño, manifestó que “en caso de ser cierto que maestros y el Partido Nueva Alianza estén distribuyendo cuadernillos en jardines de niños, primarias y secundarias, sería un delito electoral y deberá ser investigado por la fiscalía correspondiente”. La senadora sostuvo en entrevista: “no conozco esta situación; estoy en Chihuahua pero de ser cierto lo que se publica (en La Jornada) deben de presentarse las denuncias correspondientes. Los maestros no pueden hacer proselitismo en las escuelas y también la autoridad educativa del estado debe deslindarse o explicar qué está ocurriendo”.
Sin duda, destacó la panista “el hecho de que se distribuyan esos cuadernillos, si es que lo están haciendo, tiene una intención política, desde luego no con los niños sino con sus padres. Esto es inadmisibles y de inmediato debe proceder la investigación”.
A su vez, el ex dirigente del Partido Acción Nacional (PAN), Manuel Espino, condenó el uso de primarias para hacer proselitismo. “Es repudiable que el Partido Nueva Alianza (Panal) use niños en Baja California para fines electorales, merecen cancelación de registro”, advirtió a través de su cuenta de Twitter.
Nueva Alianza rechaza que efectúe en escolapios proselitismo
El Partido Nueva Alianza rechazó “tajantemente las versiones de que se repartió propaganda electoral al interior de las escuelas”.
En un comunicado, el partido argumentó que los cuadernillos repartidos a los escolares forman parte de una campaña a favor de los derechos de los niños, que incluye “material impreso” donde se promueve la Declaración de los Derechos del Niño proclamada por la Organización de las Naciones Unidas.
En su documento advierte: “Nueva Alianza reitera su respeto a las leyes electorales y lamenta que un fin tan noble como la difusión de los derechos de los niños pretenda ser distorsionado por intereses políticos, justo en el momento en que sus candidatos avanzan en la preferencia del electorado”.
Este lunes, La Jornada reveló que el Panal aprovecha el espacio público en el interior de las escuelas para distribuir miles de cuadernillos, loncheras y mochilas con propaganda electoral de ese instituto político.
El senador Labastida Ochoa aseveró que es reprobable, negativo y un muy mal camino que Nueva Alianza esté repartiendo publicidad política en las escuelas.
“Es reprobable que cualquier partido lo haga y el hecho de que el Panal lo esté haciendo es un signo más de la utilización de la educación para fines políticos; es aberrante”, consideró.
En entrevista dijo que el secretario de Educación Pública, el panista Alonso Lujambio “en lugar de andar buscando la presidencia de la República debe dedicarse a manejar bien su secretaría. Lujambio le debe una respuesta a la sociedad, y debe ser de inmediato”.
Con el grado de deterioro que hay en la educación “es absurdo que en lugar de trabajar por la educación busque la candidatura”.
A su vez, la presidenta de la Comisión de Educación del Senado, la panista Teresa Ortuño, manifestó que “en caso de ser cierto que maestros y el Partido Nueva Alianza estén distribuyendo cuadernillos en jardines de niños, primarias y secundarias, sería un delito electoral y deberá ser investigado por la fiscalía correspondiente”. La senadora sostuvo en entrevista: “no conozco esta situación; estoy en Chihuahua pero de ser cierto lo que se publica (en La Jornada) deben de presentarse las denuncias correspondientes. Los maestros no pueden hacer proselitismo en las escuelas y también la autoridad educativa del estado debe deslindarse o explicar qué está ocurriendo”.
Sin duda, destacó la panista “el hecho de que se distribuyan esos cuadernillos, si es que lo están haciendo, tiene una intención política, desde luego no con los niños sino con sus padres. Esto es inadmisibles y de inmediato debe proceder la investigación”.
A su vez, el ex dirigente del Partido Acción Nacional (PAN), Manuel Espino, condenó el uso de primarias para hacer proselitismo. “Es repudiable que el Partido Nueva Alianza (Panal) use niños en Baja California para fines electorales, merecen cancelación de registro”, advirtió a través de su cuenta de Twitter.
Nueva Alianza rechaza que efectúe en escolapios proselitismo
El Partido Nueva Alianza rechazó “tajantemente las versiones de que se repartió propaganda electoral al interior de las escuelas”.
En un comunicado, el partido argumentó que los cuadernillos repartidos a los escolares forman parte de una campaña a favor de los derechos de los niños, que incluye “material impreso” donde se promueve la Declaración de los Derechos del Niño proclamada por la Organización de las Naciones Unidas.
En su documento advierte: “Nueva Alianza reitera su respeto a las leyes electorales y lamenta que un fin tan noble como la difusión de los derechos de los niños pretenda ser distorsionado por intereses políticos, justo en el momento en que sus candidatos avanzan en la preferencia del electorado”.