En Chiapas mujer indígena muere en labores de parto
Ya había sido sometida a una cesárea con éxito. Y siete horas después, Susana fue declarada muerta
Ciudad de México., 11 de octubre.– El pasado viernes 4 de octubre, Susana Hernández Gómez ingresó en trabajo de parto al Hospital de la Mujer, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. A las 4 de la mañana del domingo el personal médico informó a su familia que ya había sido sometida a una cesárea con éxito. Y siete horas después, Susana fue declarada muerta. “Jamás se nos informó si estaba delicada de salud, si había complicaciones; como a las 11 de la mañana nos informan que falleció mi hija. L uego hablé con el subdirector del Hospital, que se llama Francisco Lara. Sólo nos dijeron que ellos no tenían la responsabilidad, pero vemos que hay incapacidad de los doctores. Nosotros confiamos llevar a nuestras señoras y mira lo qué pasó”, dijo Manuel Hernández Gómez, padre de la fallecida, a la prensa local.
Las organizaciones Observatorio de Mortalidad Materna en México (OMM), Observatorio de mortalidad materna en Chiapas, el Comité promotor por una maternidad segura en México y el Comité por una maternidad voluntaria y segura en Chiapas, manifestaron hoy su indignación. E l caso, dicen, es muy parecido al de Irma López Aurelio, en Oaxaca, a quien le negaron asistencia médica y tuvo labores de parto en la banqueta. Susana Hernández era indígena tzotzil. Las organizaciones y la familia dicen que se violaron tanto sus derechos como los de sus parientes: No se proporcionó información sobre su estado de salud; no se consultó a sus familiares sobre las intervenciones que debían realizar; no se les informó que el diagnóstico de hipertensión es una condición grave durante el parto; no se informó sobre la causa de su fallecimiento.
E l padre de Susana, Manuel Hernández, explicó que en el Hospital de la Muje, los médicos le detectaron a su hija una piedra en la vesícula biliar, por lo que la operaron, pero además afirmó que le realizaron una salpingoclasia. Además se informó que a su ingreso Susana presentaba presión arterial alta, sin que se les informara a sus familiares que el diagnóstico de hipertensión es una condición grave durante el parto.
“Nunca hubo información para que le hicieran las operaciones, los médicos dijeron que pidieron el consentimiento, pero eso jamás fue cierto; obligaron a mi hija a poner su huella porque vimos que su mano está manchada con tinta, cuando ella sabía firmar, leer y escribir, no tenía por qué poner su huella”, comentó Hernández Gómez. También denunció que en el Hospital de la Mujer le entregaron a su pequeña nieta sin avisarle que estaba delicada de salud, por lo que al darse cuenta, los familiares decidieron ingresarla al Hospital Colonial. T ras lo sucedido, Manuel Hernández asegura que los directivos del Hospital de la Mujer no entregaron ni el acta de defunción ni el acta de alumbramiento.
“Los directivos lo quieren hacer este caso de forma clandestina para que la gente no lo sepa. Hay una irresponsabilidad total, pedimos que el gobierno sea más vigilante de todos los centros de salud y hospitales, porque las comunidades acudimos pero como piensan que no sabemos reclamar nuestros derechos, nos ven como animales. Pedimos el cese de todos los implicados en este caso”, denunció el padre de Susana. A su vez, el esposo de la joven denunció que además de negligencia médica se presentaron abusos, maltratos y discriminación hacia toda la familia que acompañó a Susana el viernes pasado. Dijo que el personal del hospital les comentó que “no aguantó la operación, nos dijeron, luego nos dijeron que tenía piedras en la vesícula y que la tuvieron que operar también y que había un problema en su sangre. D urante el tiempo que estuvo internada no nos informaron nada”. La pareja de Susana acusó a los medios chiapanecos que desde el primero momento en que llegaron al hospital las enfermeras se portaron muy groseras, “le quitaron su ropa frente a toda la gente para ponerle la bata y el anillo que traía mi hermana, se lo quitaron de la mano y nos lo aventaron”.
ONGS INDIGNADAS POR CASO DE SUSANA
Este día las organizaciones Observatorio de Mortalidad Materna en México (OMM), Observatorio de mortalidad materna en Chiapas, el Comité promotor por una maternidad segura en México y el Comité por una maternidad voluntaria y segura en Chiapas, manifestaron su indignación ante la flagrante violación a los derechos humanos de Susana Hernández, indígena tzotzil de la localidad de Cruztón, Chamula.
L as organizaciones enlistaron una serie de irregularidades en el proceso de atención a la actual fallecida que pueden tipificarse como violación de sus derechos: 1) No se proporcionó información completa sobre el estado de salud de la señora Susana. 2) No se consultó a familiar sobre las intervenciones que debían realizar (operación cesárea, ligadura de trompas y colecistectomía). 3) No se les informó que el diagnóstico de hipertensión es una condición grave durante el parto. 4) No se informó sobre la causa de su fallecimiento, a pesar de que en todo momento estuvieron presentes los familiares cercanos.