Hoy, ambos Sindicatos se enfrentan a despotismos y persecuciones parecidos a los que enfrentaron hace un siglo. Como en aquellos comienzos, el derecho del trabajo está en crisis. Hoy, ni la “justicia social” ni el “bien común” son una realidad sino que siguen siendo metas por alcanzar.
Las fuerzas reaccionarias del presente han querido anular, desde febrero de 2006, el espíritu combativo de los mineros, con la perversa persecución política desatada que dio comienzo al conflicto minero, y desde octubre de 2009, el de los trabajadores electricistas, con el cierre de la empresa Luz y Fuerza del Centro, cuyos designios en ambos casos han sido, en rigor, acabar con el Sindicato Mexicano de Electricistas y con el Sindicato Nacional de Mineros. Entre hermanos de clase, hoy se da un importante paso de unidad, para fraternizar, compartir sueños y esperanzas y buscar caminos conjuntos de lucha y dignidad, y para oponerse a quienes quieren borrar del panorama nacional, a las organizaciones de trabajadores independientes y democráticos.
Vamos a la unidad de propósitos y de acción común por nuestras justas demandas.
Los mineros y los electricistas proclamamos que hoy, en febrero de 2011, estamos plenamente dispuestos a seguir en la lucha por la autonomía y la libertad sindicales, pisoteadas por los gobiernos de derecha de Vicente Fox Quesada y de Felipe Calderón Hinojosa. Estamos convencidos de que la unión de nuestras fuerzas sindicales es imprescindible para el desarrollo de México y del sindicalismo.


Las fuerzas reaccionarias del presente han querido anular, desde febrero de 2006, el espíritu combativo de los mineros, con la perversa persecución política desatada que dio comienzo al conflicto minero, y desde octubre de 2009, el de los trabajadores electricistas, con el cierre de la empresa Luz y Fuerza del Centro, cuyos designios en ambos casos han sido, en rigor, acabar con el Sindicato Mexicano de Electricistas y con el Sindicato Nacional de Mineros. Entre hermanos de clase, hoy se da un importante paso de unidad, para fraternizar, compartir sueños y esperanzas y buscar caminos conjuntos de lucha y dignidad, y para oponerse a quienes quieren borrar del panorama nacional, a las organizaciones de trabajadores independientes y democráticos.
Vamos a la unidad de propósitos y de acción común por nuestras justas demandas.
Los mineros y los electricistas proclamamos que hoy, en febrero de 2011, estamos plenamente dispuestos a seguir en la lucha por la autonomía y la libertad sindicales, pisoteadas por los gobiernos de derecha de Vicente Fox Quesada y de Felipe Calderón Hinojosa. Estamos convencidos de que la unión de nuestras fuerzas sindicales es imprescindible para el desarrollo de México y del sindicalismo.

