• La Verdad del Sureste |
  • Viernes 27 de Febrero de 2026

COMO EL PRIMER DÍA NUESTRO COMPROMISO

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La Verdad del Sureste


Iniciamos hoy nuestro trabajo periodístico llenos de seguridad, confianza y optimismo.
Estamos convencidos de que el pueblo tabasqueño, como el de todo el sureste (y del país entero), está harto de engaños, de noticias y opiniones desinformadas, y quiere sencillamente la verdad.
Por nuestra parte, creemos que nos es posible ofrecer la verdad porque carecemos de compromisos inconfesables y de intereses bastardos y porque no tenemos más móvil que el de servir lealmente a nuestros lectores.
La libertad de escribir y publicar escritos, está consagrada constitucionalmente.
Pero sólo ejerciéndola se da testimonio de su vigencia. Vamos a ejercerla con valentía y profesionalismo, sin más restricciones que las que impone la ley, porque somos partidarios fervientes de un verdadero régimen de derecho.
En la mentira sólo prospera la corrupción, la inequidad y la injusticia. Por eso no le daremos jamás cabida en nuestras páginas. Nuestra vocación es la verdad.
Hay verdades evidentes, al alcance de cualquier ciudadano, pero que no se proclaman ni son tomadas en cuenta, porque quienes quisieran decirlas no tienen voz.
Nosotros prestaremos voz a todo el que necesite difundir una verdad y esté dispuesto a fundarla y sostenerla. Otras verdades son difíciles de establecer, porque a la mentira no le gusta dar la cara y suele disfrazarse para ocultarlas.
Nosotros nos esforzaremos por investigar responsablemente, por arrancar las máscaras de la mentira y por hacer que la verdad resplandezca.
Un pueblo que sabe, que lee, que dispone de elementos de juicio para formarse una opinión propia, es un pueblo fuerte, capaz de armarse con la verdad y de organizarse en defensa de sus derechos, individuales y colectivos.
Ese es el pueblo al que queremos pertenecer y apoyar con nuestro esfuerzo.
Siempre tendremos presente que la soberanía nacional radica esencial y originalmente en el pueblo.
Los poderes públicos se instituyen sólo para servirlos, para velar por sus intereses. Si los funcionarios, una vez alcanzado el poder, se olvidan de que son solamente servidores públicos y actúan frente al pueblo con despotismo y arbitrariedad mientras se enriquecen ilícitamente y sirven en verdad a parientes, compadres o amigos, estarán atropellando la Constitución y con ello pierden todo vestigio de legitimidad y merecen ser públicamente señalados.
Socialmente, la verdad es democrática.
Permite a todos ver la realidad tal cual es, sin embutes disimulados ni falsas ilusiones. Con la verdad, es posible que las mayorías se abran, aunque sea a fuerza de dificultades y sacrificios, un camino de justicia; sin ella, el horizonte se cierra y no nos es dado abrigar esperanzas.
Con este periódico. Con La verdad del Sureste, contribuiremos al avance de la democracia en todos los órdenes de la vida: en el ejido, en la comunidad, en la escuela, en las organizaciones sociales.
También desde luego, al perfeccionamiento de la democracia electoral, para que los gobernantes surgidos de la voluntad popular cumplan lealmente con quienes los eligieron.
Hemos conquistado la libertad a un alto costo histórico. Pero somos libres, enteramente libres para expresarnos, para pertenecer al partido político que mejor nos acomode o a ninguno, para profesar la fe religiosa que nos dicte nuestra conciencia.
Si la sociedad hace suyo este periódico porque le ayuda a valorar sus libertades, a identificar y rechazar la mentira, habremos logrado nuestro propósito.