Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

En Concreto…

La Carta Presidencial del Honor… a 500 años de la conquista


En todos los países latinoamericanos colonizados prevalece el ingrediente distintivo e histórico del sometimiento de los pueblos conquistados mediante la fuerza y la conversión religiosa. La historia de México señala que ambos métodos se aplicaron con singular brutalidad y mediante la imposición sistemática de creencias, precedida del despojo total de los bienes de los pueblos nativos (prehispánicos), que consecuentemente marcó las diferencias económicas y sociales, e institucionalizó el concepto despectivo de “indio”.              
     Cuando se desconoce, o se trata de ocultar los hechos históricos, es natural pensar que los portadores de las reminiscencias de la imposición cultural española a lo largo de los más de 500 años de ocupación, -sobre todo, de aquellos españoles descendientes de criollos, y/o que llegaron al país posterior a la conquista-, se sintieron ofendidos con la Carta del Honor enviada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, en la que solicita al Rey de España una disculpa por los hechos que marcaron el tenebroso proceso la conquista a lo largo de casi medio milenio, y que hoy mantienen en la pobreza y la marginación a los descendientes de los pueblos originales del país.
     Es decir, que la Carta Presidencial, rectifica que el llamado “encuentro de dos mundos” no tuvo el encanto de convivir, ni de compartir e intercambiar cultura y mercancías como parte de los formalismos comerciales de la época, sino que al descubrir Cortés la riqueza de estas tierras, procedió a extender el poder de la corona española y establecer el sistema de gobierno al que denominó primero Las Indias y luego La Nueva España, desde donde dominó y gobernó a los distintos pueblos mesoamericanos con el particular interés de explotar todo tipo de recursos naturales para llevarlos a España.
     No es un secreto el tránsito de navíos cargados de oro, plata, bronce y otros minerales, con dirección a los puertos españoles, con los que se enriqueció la España europea desde la mitad del siglo XVI (1521-1530).  
    Que solo se vio limitada hasta el movimiento de la independencia de 1810 (290 años después), destacando el ingrediente de utilizar a los nativos como mano de obra sin mejores beneficios o gratitud por su participación en tan descomunal esfuerzo: de 1).- Crear las minas. 2).- Extraer los productos. 3).- Transformarlos en barras y monedas, y.  4).- Trasladarlas en mulas o al hombro (cargadas en sus espaldas), con la peculiaridad de ver partir las naves con destinos ajenos y con beneficios distintos a los que hubiesen deseado como aquella Nación destruida por los españoles.              
          Singularmente, la Carta enviada desde Centla tuvo eco en España y en todo el planeta, como la invitación del gobernante que coloca en primer término los intereses de la población vapuleada desde hace medio milenio, y hoy discriminada por su color de piel, por sus lenguas y por una férrea resistencia a desaparecer que mantienen vigente desde entonces.
     Misiva en la que el Presidente envía el mensaje nacional que los pueblos indígenas de México, están incluidos en las políticas federales de reivindicar su dignidad generacional y que aunque no les guste a los ayer representantes de la reina Isabel I, y al hoy rey Felipe VI, aún hay heridas y amarguras en los pueblos de hoy.
     De hecho y en alusión a los Chontales de Tabasco, el Poeta Carlos Pellicer Cámara, consideraba que “ni con toda la miel del mundo se evitará la amargura de los pueblos chontales”.
     Por lo tanto la disculpa solicitada por todos los atropellos documentados en la historia de la conquista, es sólo una MUESTRA SIMBOLICA en TIEMPOS CONTEMPORANEOS, de lo ocurrido en el pasado. Así como lo dijo Presidente Obrador, y respondió el rey Felipe.                 
 

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más