El proyecto, denominado por Trump como “El Gran, Único y Hermoso Proyecto de Ley”, buscaba renovar recortes fiscales y financiar gastos mediante nuevos gravámenes, entre ellos, el impuesto a las remesas.
Sin embargo, miembros del ala más conservadora del Partido Republicano consideraron que la iniciativa no recortaba suficientemente el gasto público y expresaron preocupaciones sobre el aumento del déficit presupuestario.
La propuesta generó críticas tanto en Estados Unidos como en México. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, calificó el impuesto como discriminatorio y violatorio de tratados internacionales, señalando que implicaría una doble tributación para los migrantes que ya pagan impuestos en EE.UU.
El gobierno mexicano ha iniciado gestiones diplomáticas para dialogar con legisladores estadounidenses y expresar su oposición a la medida
Aunque el rechazo en el comité representa un revés significativo para la administración Trump, no se descarta que el plan fiscal sea revisado y presentado nuevamente en el futuro.
Por ahora, el impuesto a las remesas queda suspendido, brindando un respiro a millones de familias que dependen de estos envíos para su sustento.
