Cuestionó que nada más se hayan supervisado tres de las cuatro obras que el fiscal superior, Francisco Rullán Silva, les dijo a los integrantes de la segunda Comisión Inspectora de Hacienda. (Foto: Joel Arias)
Se discutía la cuenta pública de Tacotalpa cuando subió a la tribuna a razonar su voto en contra del dictamen. Cuestionó que sea el Órgano Superior de Fiscalización del Estado (OSFE) el que dictamine y evalúe las cuentas públicas cuando esa labor le debe corresponder a los diputados, pero “no estoy acostumbrado a ser diputado palero, siempre tengo que definir mi voto a favor de la ciudadanía.”
Expresó que la cuenta pública de Tacotalpa tiene una serie de irregularidades, por lo que no puede ser aprobada. Cuestionó que nada más se hayan supervisado tres de las cuatro obras que el fiscal superior, Francisco Rullán Silva, les dijo a los integrantes de la segunda Comisión Inspectora de Hacienda.
Hay varias obras inconclusas: en el ejido Arroyo Seco Miraflores, en el 2009, se programó con recursos del ramo federal 33 un camino cosechero con valor de 400 mil pesos y nunca se hizo.
En la ranchería Gran Poder quedó inconcluso un espacio deportivo. “Ahí maquillaron todo, consiguieron factura, me imagino. Para poder decir que todo está bien”, expresó Ramos Pérez.
En el ejido Guayal la segunda Comisión Inspectora de Hacienda no pudo supervisar el puente que se construyó y que presenta “una serie de irregularidades” y nadie dice nada.
Por ello reprochó que sea Rullán Silva el que maneje todo en el Congreso, “es el que les dice qué hacer a estos diputadillos, como dijera el diputado Alfonso Izquierdo; ya lleva 10 años, más siete son 17, más de la mitad del periodo que estuvo en el poder el dictador Porfirio Díaz.
Dijo que el diez de noviembre del presente año le envió un escrito al fiscal superior para que le informa sobre los recursos transferidos al ayuntamiento de Tacotalpa en el 2009, en qué se invirtieron, la nómina a cuánto asciende, el número de trabajadores que laboraron en ese año y las percepciones que recibió cada uno de ellos.
Hasta la fecha, apuntó, no he recibido ninguna información, ojalá que los diputados que vayan a votar a favor del dictamen me la puedan dar, porque tenemos que comportarnos a la altura.
Al inicio de la sesión, ya había hecho uso de la tribuna el diputado perredista para expresar su molestia porque los dictámenes que iban a ser puestos a consideración del pleno se los entregaron quince minutos antes, por lo que él no se prestaba a esa “farsa”, a ese “circo” y arrojó los dictámenes al piso en señal de protesta. La cuenta fue aprobada con 31 votos a favor y cuatro en contra.
