El dirigente local de la Unión de los Industriales de la Masa y la Tortilla, Raúl Morales Cabrera, dio luz verde a los empresarios del sector para que incrementen a su libre albedrío el precio del kilogramo de producto.
En este 2010, el gremio restaurantero se vio afectado por una crisis de la que no se acaba de salir, y por un año más de inundaciones que padeció la entidad y que afectó la actividad de los sectores económicos, dijo.
“Parece que va a haber un repunte (el año que entra), esperemos que así sea” ante la llegada de nuevas inversiones de Petróleos Mexicanos que están previstas, anotó el dirigente.
Chable Córdova manifestó que pese a todos los problemas que se enfrentaron, en 2010 los despidos fueron mínimos, unas 50 personas, aunque durante una gran parte del año muchos trabajadores dejaron de laborar la mitad de la semana, sin goce de sueldo. “Por la contingencia no había para pagarles”, recordó.
Adelantó que “sí vamos a pagar aguinaldo, quizá al final de lo que marca la ley”, para lo cual se están buscando créditos con dependencias federales y estatales.
“Quedamos endeudados” porque la contingencia de este año duró un largo periodo, expuso.
Por su parte, el dirigente local de la Unión de los Industriales de la Masa y la Tortilla, Raúl Morales Cabrera, dio luz verde a los empresarios del sector para que incrementen a su libre albedrío el precio del kilogramo de producto.
Han subido los costos de producción como las tarifas de luz eléctrica y otros insumos, lo que obliga a hacer un ajuste en los precios del producto, puntualizó.
